Bella Hadid, cuyo nombre completo es Isabella Khair Hadid, nació el 9 de octubre de 1996 en Washington D. C. (Estados Unidos). Hoy esuna de las supermodelos más reconocidas del mundo, con una trayectoria marcada por su trabajo con casas de alta costura como Chanel y Dior, además de su paso como “ángel” de Victoria's Secret. Su antes y después físico y estilístico ha sido seguido de cerca por todo el mundo.
A lo largo de su vida, la modelo ha dejado claro que no le asusta en absoluto reinventarse. Desde sus primeros pasos hasta hoy, su imagen ha ido cambiando y adaptándose a nuevos estilos y momentos, pero sin perder nunca su esencia. A continuación, repasamos su evolución desde que era una niña hasta la actualidad, reflejando la transformación de una de las supermodelos más influyentes del mundo y la hermana menor de Gigi Hadid.
Con el pelo rubio, la piel ligeramente sonrosada, los ojos azul verdosos y un gesto lleno de ternura, su imagen refleja esa naturalidad tan pura de la infancia. Esta fotografía captura a una Bella Hadid completamente despreocupada, viviendo una etapa muy distinta a la que más adelante la convertiría en un icono de estilo y una de las grandes figuras del mundo de la moda internacional.
Poco más de un año es lo que separa a Bella Hadid de su hermana mayor, Gigi Hadid. Han crecido como si fueran inseparables, compartiendo una infancia llena de momentos juntas, risas y una complicidad que se fue formando desde muy pequeñas. Hoy las dos son supermodelos conocidas en todo el mundo, pero mucho antes de las pasarelas y la fama, eran simplemente dos hermanas creciendo de la mano.
En 2014, Bella Hadid comenzó a aparecer en el radar de la moda con tan solo diecisiete años. Aún siendo una adolescente, con rasgos suaves, cabello castaño y un estilo muy natural propio de su edad, empezó a realizar sus primeras pruebas como modelo. Poco después, consiguió entrar en la primera agencia de modelaje que confió en ella, atraída por su belleza innata y personal.
Bella comenzó a protagonizar campañas editoriales, desfiles y a consolidar una imagen mucho más definida dentro de la industria de la moda en 2015. Su estilo empezó a evolucionar hacia una estética más sofisticada, con maquillajes más estructurados, cejas marcadas y una presencia cada vez más madura. Con una figura esbelta, rasgos juveniles y su característico cabello castaño oscuro con matices negros.
Fue en 2016 cuando Bella Hadid, con 20 años, dio el gran salto a las pasarelas internacionales, consolidándose como una de las figuras emergentes de la moda. Ese mismo año desfiló por primera vez en el Victoria's Secret Fashion Show junto a su hermana Gigi Hadid. Fue también en esta etapa cuando comenzó a afianzar una imagen propia, con un maquillaje más marcado, estilismos más llamativos y una presencia mucho más empoderada y segura de sí misma.
En esta etapa de sus primeros grandes éxitos, comenzó a experimentar con looks más arriesgados y definidos, y con maquillajes más elaborados, como labios rojos y delineados intensos. También su presencia se volvió habitual en alfombras rojas, consolidando su proyección internacional, aunque aún conservaba rasgos juveniles y un rostro más redondeado que aportaban frescura a su imagen.
Más tarde, la modelo decidió arriesgar con su primer gran cambio de look, apostando por un corte bob y por un tono de cabello más claro que el que había lucido hasta entonces, un castaño más suave y luminoso. También comenzó a inclinarse por maquillajes más naturales y favorecedores, una elección que realzaba sus facciones y aportaba mayor sofisticación a su imagen.
A sus 22 años, ya era totalmente habitual ver a Bella Hadid sorprender con constantes cambios de look en sus apariciones públicas. Desde variaciones en el color de cabello, alternando tonos más claros y oscuros, hasta cortes más atrevidos que incluían flequillo, la modelo comenzaba a destacar por su estilo camaleónico. Su capacidad para reinventarse y su apuesta constante por marcar tendencia se convirtieron en algo propio de ella.
Con un rostro más maduro y definido, además de un estilo cada vez más personal, Bella Hadid se fue consolidando como una de las supermodelos más reconocidas del mundo. Su presencia creció notablemente afianzando su posición dentro de la industria de la moda. En esta etapa también comenzó a mostrar una imagen mucho más versátil, atreviéndose con looks y estilismos de todo tipo, siempre sin miedo al cambio.
Durante 2020, Bella Hadid apostó por una estética mucho más cañera y marcada en sus apariciones públicas. En esta etapa, se inclinó por un estilo más rockero, con el cabello negro y maquillajes en tonos oscuros, reforzando una imagen más intensa y sofisticada. Esta estética se convirtió durante un tiempo en uno de sus sellos de identidad, destacando especialmente en eventos y desfiles, donde su presencia resultaba aún más potente y reconocible.
En 2025, el icónico desfile de Victoria's Secret regresó tras casi seis años sin celebrarse, reuniendo de nuevo a algunas de las supermodelos más reconocidas del panorama internacional, entre ellas Bella Hadid. En este esperado regreso, presumió de su vuelta al cabello rubio, un tono que evocaba su infancia y que marcó una nueva etapa en su imagen. También volvió a lucir en la pasarela su figura esbelta y cuidada.
En la actualidad, Bella Hadid ha encontrado su zona de confort en un estilo más natural y relajado, que resalta lo mejor de ella con total sencillez. Opta por maquillajes suaves en tonos neutros y un cabello castaño claro, logrando una imagen fresca y equilibrada. A sus 29 años, luce un rostro definido pero muy natural, manteniendo una estética elegante y discreta que refleja una etapa más madura y serena de su carrera.