Bill Clinton ante el comité del Congreso del caso Epstein: "No tenía ni idea de los crímenes: ni vi nada ni hice nada malo"
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"No tenía ni idea de los crímenes que Epstein estaba cometiendo. No importa cuántas fotos me muestren, hay dos cosas que importan más que la interpretación de esas imágenes de hace 20 años. Sé lo que vi y, más importante aún, lo que no vi. Sé lo que hice y, más importante aún, lo que no hice. No vi nada ni hice nada malo". Con estas palabras el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton ha iniciado su comparecencia este viernes ante el comité de Supervisión del Congreso que está realizando una investigación sobre el Caso Epstein.
Lo ha hecho exculpándose, diciendo que las víctimas merecen justicia y sobre todo poder cerrar las heridas y que él, que creció en un hogar con abuso doméstico, "no solo no habría volado en su avión si hubiera tenido la menor idea de lo que estaba haciendo, sino que lo habría denunciado.
Clinton ha testificado, como tuvo que hacer su mujer, Hillary Clinton, ayer, también durante seis horas, sin ninguna voluntad, siendo el primer ex presidente obligado a algo así, después de que la mayoría republicana no le permitiera, a diferencia de a la mayoría de testigos, hacerlo por escrito. Denuncia que es una maniobra política e interesada, que no hay buena fe, pero lo ha hecho con menos rabia publica que la ex secretaria de Estado y ex primera dama.
Antes de entrar, su equipo ha distribuido la que iba a ser su declaración inicial. La audiencia es a puerta cerrada. Los Clinton habían pedido que fuera pública, retransmitida en directo, para que los congresistas quedaran igual de expuestos en sus preguntas que ellos en las respuestas, pero los republicanos lo impidieron. Han prometido que si hay consenso se distribuirá rápidamente la transcripción íntegra y las imágenes, pero han buscado que durante unos días lo que prevaleciera fuera la imagen del matrimonio declarando para explicar sus vínculos con el financiero pederasta que murió en prisión en 2019.
En realidad, los vínculos sólo los tenía el ex presidente. Hillary Clinton testificó ayer que ni conocía a Epstein ni había volado en sus aviones ni acudido a fiestas. Y que su única relación con la mano derecha del depredador sexual, Ghislaine Maxwell, la única condenada hasta hoy en EEUU por los abusos sexuales, había sido porque ella fue la pareja de uno de los invitados de los Clinton en la boda de su hija Chelsea. El presidente no puede decir lo mismo. Fue amigo de Epstein, viajó en su avión, le envió tarjetas y regalos de cumpleaños. Rompió la relación, asegura, mucho antes de que fuera condenado por primera vez, en 2008. Pero sí que fueron cercanos.
"No vi nada que me hiciera dudar. Estamos aquí solo porque él lo ocultó muy bien a todo el mundo durante mucho tiempo. Para cuando salió a la luz con su declaración de culpabilidad en 2008, hacía tiempo que yo había dejado de relacionarme con él", ha asegurado el ex presidente, anticipando que en sus respuestas a lo largo de las siguientes horas iba a decir muy a menudo que no recordaba detalles o que no estaba seguro.
"A menudo me oirán decir que no lo recuerdo. Puede que no les satisfaga, pero no voy a decir algo de lo que no esté seguro. Todo esto ocurrió hace mucho tiempo. Y estoy obligado por mi juramento a no especular ni adivinar. No es solo por mi propio bien, sino porque no les sirve de nada que me haga el detective 24 años después. Como estoy bajo juramento, no diré falsamente que espero con interés sus preguntas, pero estoy dispuesto a responderlas lo mejor que pueda, de acuerdo con los hechos tal como los conozco: los legítimos, los lógicos e incluso los descabellados", ha dicho en su primera intervención, pidiendo a sus rivales político que jueguen limpio.
"Comenzamos esta audiencia con mi mano levantada y mi juramento de decir la verdad. Pero todos tienen la responsabilidad de ser honestos con quienes representan. Tanto si han levantado la mano derecha o no, todos y cada uno de nosotros le debemos al pueblo estadounidense la verdad y la precisión", ha instado a los legisladores republicanos, sin hacer mención directa a lo ocurrido ayer, cuando una congresista le envió una foto de la ex secretaria de Estado a un influencer MAGA para que la difundiera en redes sociales.
