La sorprendente reflexión de Karlos Arguiñano sobre su muerte y el legado que dejará a sus hijos

La sorprendente reflexión de Karlos Arguiñano sobre su muerte y el legado que dejará a sus hijos

Karlos Arguiñano no solo es uno de los chefs más conocidos de la televisión, también tiene un patrimonio que incluye empresas, restaurantes, libros, programas, productoras e incluso recetas que tiene patentadas con su sello. El cocinero más dicharachero nació el 6 de septiembre de 1948 en Beasain, en el País Vasco. Desde joven se formó en gastronomía y comenzó trabajando en distintos restaurantes antes de abrir su propio establecimiento en Zarautz, donde consolidó su carrera.

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Karlos Arguiñano y sus anécdotas más memorables en televisión© Atresmedia
Karlos Arguiñano se ha convertido en el chef más laureado de la televisión

Su gran salto a la fama llegó en los años 90 gracias a programas de televisión como El menú de Karlos Arguiñano, donde enseñaba recetas sencillas mientras contaba chistes y anécdotas. Ese estilo natural lo convirtió en un referente de la cocina casera en España. Su triunfo va más allá de su propia figura, pues también ha impulsado la carrera de su hermana, Eva Arguiñano, especializada en repostería. "No me gustaba nada cocinar, pero faltaba un repostero en la cocina de mi hermano y me pidió si podía ocupar ese puesto", explicó Eva a El Heraldo de Aragón. "De niños nunca conocimos el lujo, pero aun así mis hermanos y yo tuvimos la infancia más feliz del mundo".

Eva y Karlos Arguiñano.© Cocina abierta
Eva y Karlos Arguiñano.

En una entrevista con GastroSER, el polifacético cocinero ha hablado de su testamento pues, a sus 77 años, admite que no todo van a ser propiedades o dinero en metálico. "Les dejaría un buen lomo de bonito para que pudieran hacer un buen marmitako cuando les apetezca, les dejaría un zancarrón de ternera, les dejaría unos pollos asados y otros crudos, porque yo también crío pollos… cosas que comemos en casa habitualmente", ha contado el chef al medio. El prestigioso cocinero vasco puede presumir de ser uno de los primeros en trasladar su pasión por la cocina a través de la pequeña pantalla a los hogares españoles, (con permiso de Elena Santonja y su espacio Con las manos en la masa, del año 1984). En cuanto a su vida privada, está casado con María Luisa Azmetoy, con quien ha formado una preciosa familia:  casado desde hace 50 años, con 7 hijos y 17 nietos. 

Karlos Arguiñano, cocinero vasco© Getty Images
Los orígenes de Karlos Arguiñano están en el interior de Guipúzcoa.

Arguiñano y Ameztoy se casaron en 1974 y muy pronto tuvieron que hacer frente a una dolorosa pérdida: la muerte de sus dos primeros hijos. "Se nos murieron. Siete meses y nacieron muertos. Y mi mujer lloraba y lloraba, con razón, claro. Y yo animándola: ‘Tranquila, que tienes un pedazo marido, esto lo vamos a volver a intentar las veces que haga falta’. Y luego vinieron otros seis, y una que tengo adoptada, ya somos siete", contó el cocinero en El Hormiguero. El matrimonio adora hacer planes con su familia y todos los fines de semana comen juntos. Sus reuniones son muy numerosas y desde hace tiempo, en Navidad, se regalan árboles, una curiosa tradición que les mantiene, si cabe, más unidos. "Al ser tantos y que además tengan de todo, pues dije que hiciéramos regalos con fundamento y tengo plantados unos 300 árboles entre frutales, castaños...", explicó en el programa de Pablo Motos. 

Karlos Arguiñano y su mujer con cinco de sus siete hijos en Zarauz, agosto de 2025© karlos_arguinano
Karlos Arguiñano y su mujer con cinco de sus siete hijos en Zarauz, agosto de 2025

En una entrevista que concedió a ¡HOLA! en el año 2023, el chef admitió que a su familia le encantan los fogones y la sensación de pertenencia cada vez que pasan tiempo juntos en la cocina: "En casa, siempre hemos cocinado mucho y en una casa donde se cocina, los hijos, sin mucho esfuerzo, se acercan con naturalidad a los fogones. Concretamente recuerdo, un día hace ya muchos años, a Amaia y a su prima Jone preparando unos spaghetti para cenar. Y no tenían ni diez años… De lo que sí me he preocupado es de abrir una escuela de cocina, Aiala, que lleva ya… ¡27 años! Imagínate la cantidad de estudiantes que ya son cocineros. ¡Qué gozada! La cocina es sacrificada, pero, como siempre les digo a todos los estudiantes en cada comienzo de curso: “'Si sabes cocinar y tienes ganas de trabajar, puedes hacerlo aquí y en la otra punta del mundo!'".

Karlos Arguiñano con su mujer© karlos_arguinano
Karlos Arguiñano con su mujer