Dónde colocar un aparador en casa para ganar estilo y espacio según las tendencias de 2026

Dónde colocar un aparador en casa para ganar estilo y espacio según las tendencias de 2026

Los comedores formales, independientes y espaciosos, están perdiendo terreno a favor de otras distribuciones más acordes con el estilo de vida actual. Así, el salón comedor o la cocina abierta o semi, son cada vez más habituales. Este cambio hace que el aparador adopte un espíritu viajero que le permite integrarse en la organización de la nueva vivienda, manteniendo su papel principal. 

¿Donde poner un aparador? Colócalo allí donde necesites espacio extra de almacenaje, una superficie de apoyo para poner alguno de tus objetos preferidos o, simplemente, en aquel rincón que quieras destacar e imprimir carácter. Desde el salón, como no podía ser de otro modo, hasta el recibidor o el dormitorio. Una vez que descubras todo su potencial no podrás evitar tener uno (o dos). 

En este salón comedor, diseñado por Saco Espacios, el aparador ofrece un valioso hueco para guardar y una superficie decorativa, al mismo tiempo que comunica ambos ambientes, logrando vertebrar el ambiente. Que se trate de una pieza restaurada que pertenecía a sus propietarios lo hace aún más especial. 

Salón con aparador de madera clara, con puertas a los lados y cajones en el centro, jarrones y un cuadro sobre él, paredes beige© Furniture Village

Un regreso anunciado

Su vuelta a la decoración de la casa podemos encontrarla en dos motivos: necesitamos más espacio para guardar y el éxito de la decoración vintage. Estas dos razones y su encanto natural, tanto de los nuevos diseños como de los antiguos, han hecho que esta pieza, que parecía en desuso, regrese al primer plano de decoración. Modelos como el de esta propuesta de Furniture Village lo justifican. En madera clara y combinando puertas y cajones, es una delicia deco con un gran sentido práctico. 

Aparador amarillo mostaza con puertas y cajones, lámpara de sobremesa Cesta y cuadro en la pared© Tegar

Modelos antiguos conviven con diseños modernos y coloridos

Las tendencias de decoración de 2026 han traído de vuelta la decoración de la abuela. En ella, los aparadores antiguos se hacen un hueco con sus maderas oscuras y sus patas torneadas. Piezas con una historia que contar y un encanto especial. 

Pero no están solos. A su lado, se mantienen los modelos de rejilla que, aunque han perdido algo de fuerza, siguen aportando calidez y saber estar. Y, sobre todo, los diseños de colores atrevidos. Verdes, terracotas, azul petróleo o mostaza (como este modelo de Tegar) ponen la nota atrevida y diferente en nuestros interiores.

Recibidor con aparador alto de madera con cajones, gran ventanal con vistas al jardín, taburete con maceta con flores, marco de madera para llaves colgado de la pared, alfombra© CHRISTIAN BURMESTER

Distintas versiones, según el uso

Para encajar en distintas estancias de la casa, encontramos modelos que se adaptan al espacio y las necesidades del espacio. Olvídate de esa imagen de un gran mueble, pesado y oscuro, que también puede ser, y piensa en sus distintas versiones. 

De esta manera, un aparador estándar mide entre 85 y 95 centímetros de alto, pero existen aparadores de 120 a 160 cm, y versiones de 70 a 80 cm. El ancho medio ronda los 80 cm, aunque puedes encontrar modelo desde 60 cm hasta 150 cm en adelante. Y aquí viene un plus para pisos pequeños: la profundidad. Mientras que los aparadores de comedor suelen tener 50 centímetros de fondo, existen diseños de 30 a 40 centímetros, que son perfectos para rincones estrechos. Este modelo de Loberon es alto y no muy ancho, por lo que resulta una buena idea en el recibidor, en un pasillo o en el dormitorio. 

Recibidor con aparador de madera oscura. Lámpara de sobremesa con pantalla blanca, suelo de madera, tabique de lamas de madera separando el recibidor del salón © Montse Garriga

En el recibidor, para una bienvenida más cómoda

El recibidor es la mejor carta de presentación de una casa. Un aparador aquí no es lujo: es sentido común. En función del espacio disponible, elige uno estrecho y alto, ancho de pared a pared... Y, según el estilo decorativo de la entrada y de la vivienda, opta por uno moderno o de madera oscura, que te recuerde al que tenía tu abuela en su casa. 

Su superficie superior puede ser el lugar perfecto para las llaves, el bolso, el móvil o el correo . Debajo, puedes optar por puertas que guardan lo que no quieres ver o cajones para lo más pequeño o una combinación de ambos. Complétalo con un espejo, un taburete y una lámpara de sobremesa que imprima calidez. En este proyecto de Luzio Studio, el aparador antiguo no solo soluciona el problema de almacenaje en el recibidor, sino que, además, aporta personalidad y carácter. 

Comedor con mesa rectangular de madera, sillas tapizadas, lámpara de techo dorada, aparador de madera oscura, alfombra© Montse Garriga

En el comedor, robando protagonismo a la mesa

Lo hemos dicho antes, el comedor es su lugar natural. La estancia donde cobra fuerza y se convierte en protagonista, como ocurre en esta propuesta de Luzio Studio. Pero dado su carácter camaleónico también es una opción en un salón comedor, donde puede ir contra la pared más larga y actuar como elemento separador, sin necesidad de tabiques. O en una cocina con comedor, donde puede hacer las veces de mueble bar, espacio para la vajilla especial o, simplemente, dar carácter a una pared que de otra manera quedaría vacía.

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Salón con sofás beiges, alfombra color crema, mesa auxiliar de mármol, aparador de madera con lámpara de sobremesa, cuadro en la pared y ficus alto a su lado © Dunelm

En el salón, sustituyendo al mueble de televisión

En el salón puede tener distintos usos y todos funcionan. Así, puede ser mueble de televisión, si eliges un modelo bajo (de 60 a 80 cm) donde colocar la pantalla, como si hubiera sido diseñado con ese fin. Pero también puede ser el lugar de almacenaje que necesitas para desahogar el comedor e, incluso, la cocina, como ocurre en esta propuesta de Dunelm. No subestimes su poder decorativo y úsalo a tu favor. 

Aparador blanco con puertas y una zona abierta con baldas de madera, cuadro en la pared, lámpara de sobremesa sobre su superficie superior© Tegar

En el dormitorio como una cómoda o un sinfonier 

La cómoda es un clásico de la decoración del dormitorio, pero puede que tenga los días contados o, al menos, un reinado compartido. El aparador alto y estrecho, como si fuera un sinfonier, puede ser un buen sustituto. En pisos pequeños, esto es una declaración de amor al espacio vertical. Su superficie superior puede convertirse en tocador con un espejo y un joyero, mientras que su interior es perfecto para la ropa interior, los libros y objetos que te gusta tener cerca. 

Sin duda, este modelo de Tegar te ayuda a organizar. Al combinar módulos cerrados con uno abierto y ser de un color claro, resulta ligero visualmente. 

Cocina rústica con mesa tocinera, mesa de trabajo, aparador amarillo, espejo redondo, pared de piedra, techo de madera blanca© deVOL

En la cocina, una pieza funcional que también decora

Si hay otra estancia donde se siente a gusto, es aquí, sobre todo si no se trata de una cocina pequeña, sino de una grande donde pueda ocupar un lugar preferente en la distribución. En el caso de una cocina abierta, un aparador actúa como un elemento divisorio visual discreto entre la zona de cocinar y el comedor. Sus frentes pueden ir en sintonía con el mobiliario de cocina para no desentonar, mientras que la parte superior puede actuar en modo vitrina con piezas de la vajilla especial, por ejemplo. Sin duda, es el mueble que reconcilia dos espacios.

 En esta propuesta de deVOL no solo vertebra la estancia, sino que, además, adquiere gran protagonismo, con permiso de la mesa tocinera (tendencia de la temporada), gracias a su color, su diseño y la decoración que lo rodea. 

Rincón con butaca roja, aparador de madera, gran palmera sobre él, libros© Fritz Hansen

También en pasillos y rincones

En el pasillo puede ser ese  mueble que nadie espera. Eso sí, debe ser casi invisible, con una profundidad que no entorpezca el paso. Una forma de que tu pasillo largo gane en funcionalidad y en carácter. La misma personalidad que imprime en esos rincones de casa donde lees un libro, te relajas o trabajas. Lugares que cobran vida y comodidad con un aparador que vale para todo. 

En esta propuesta de Fritz Hansen 'toma' un rincón de lectura y sustituye la estantería por un mueble con capacidad de almacenaje interior. Una opción llena de estilo que ayuda a mantener el orden visual. 

Rincón con suelo hidráulico, aparador de madera oscura, fotografías en blanco y negro en la pared, lámpara de sobremesa, silla negra© Serena Eller

Cómo decorarlo para que destaque, sin recargar

A la hora de decorarlo, puedes llevarte por tu estilo maximalista y llenar su superficie hasta los topes o hacerlo con cierta medida, permitiendo que corra el aire entre los objetos. Adapta su decoración a tus gustos o necesidades de la estancia y recuerda que, libros y figuras, no deben tomar por entero la superficie. 

Necesitamos que haya una pausa visual, especialmente en espacios pequeños. No se trata de que el aparador esté vacío, se trata de que respire. Deja que el mueble hable su propio lenguaje, pero valora cierto silencio. Este rincón de un proyecto de la arquitecta Maria Adele Savioli es la prueba de la elegancia de la sencillez.