Carlos Converso recibirá la Medalla Bellas Artes

Carlos Converso recibirá la Medalla Bellas Artes

Después de 50 años de trayectoria, el maestro titiritero Carlos Converso reconoce que encontró en los títeres el lenguaje escénico que mejor responde a sus necesidades de expresión. En este arte, comparte, descubrió una forma distinta de contar historias, una marcada por la síntesis, la poesía y la metáfora. 

“En los títeres encontré una posibilidad que va más allá de la representación realista y que radica en la capacidad de transformar el escenario y abrir la puerta a lo imposible”, cuenta.

El próximo martes 28 de julio, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, el artista recibirá la Medalla Bellas Artes 2026 en la disciplina de Teatro, un reconocimiento que, asegura, no pertenece solamente a él, sino también a la comunidad titiritera, a sus estudiantes y al público que ha acompañado su camino.

“Este reconocimiento, viniendo de una institución como el INBAL, representa una vida de trabajo en un campo como el teatro. Pero también lleva implícito el valor y la utilidad social de un artista”, afirma.

Para el creador, la medalla simboliza también la historia colectiva de quienes han dedicado su vida al teatro de títeres.

“Soy actor y dramaturgo, pero descubrí que los títeres respondían mejor a mis inquietudes creativas, porque me dan la capacidad de transformar el escenario y abrir la puerta a lo imposible”, cuenta.

“Un títere puede quitarse la cabeza y seguir hablando mientras el cuerpo camina hacia otro lado, son posibilidades cargadas de absurdo, humor y poesía que pueden convertirse en herramientas muy poderosas para comunicarse con el público”, añade.

En este sentido, explica, uno de los grandes retos del teatro de títeres es superar la idea de que se trata de un arte destinado exclusivamente a las infancias, ya que considera que esta disciplina posee una capacidad expresiva más amplia.

“Hemos tenido que ir a contracorriente para sacudir esa clasificación. Los títeres también pueden hablarle a jóvenes y adultos”, señala el artista, quien considera que esta disciplina puede abordar temas universales con la misma profundidad que cualquier otra manifestación artística.

“Puede hablar del amor, del poder, del dolor, de la enfermedad, de la vejez. El asunto es encontrar las maneras adecuadas para hacerlo y recuperar la dimensión artística del títere frente a aquellas propuestas que lo reducen únicamente a la diversión inmediata”, dice.

“La diversión es importante, pero también debe existir una incidencia y un impacto más profundo en niños y adultos. El teatro de títeres tiene competencia y autoridad como cualquier otra expresión artística”, agrega.

Además de su trabajo escénico, Converso mantiene una relación cercana con la docencia y con la construcción de sus propios objetos teatrales, ya que diseña y fabrica sus títeres, mecanismos y dispositivos, una labor que considera esencial dentro de su proceso creativo.

“Cada titiritero tiene su estilo propio y yo tengo un sello personal, el mío es muy expresionista”, comparte.

Por último, el titiritero expresa que observa una nueva generación interesada en renovar el lenguaje de la disciplina, aunque lamenta que México aún no cuenta con una escuela especializada para formar titiriteros.

ELEMENTOS

  • Converso comparte su experiencia en la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana desde hace 25 años.
  • Para el artista, la cultura mexicana conecta de manera natural con el universo del títere por su carácter surrealista y lleno de contrastes.
  • Su más reciente obra “Oficialmente viejo” aborda el paso del tiempo y la vejez desde una mirada personal. La pieza llega a México en agosto las fechas no están confirmadas.
  • Nació en 1947 en Córdoba, Argentina, y se naturalizó mexicano en 1983.

Por Azaneth Cruz

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