Entre regulaciones y críticas, pajareros se aferran a su labor

Entre regulaciones y críticas, pajareros se aferran a su labor

Por décadas, en la Ciudad de México era común observar a hombres cargar sobre su espalda enormes pilas de jaulas repletas de aves cantoras; pero hoy, una serie de regulaciones en la venta de animales, críticas sociales y una creciente presión, colocan sobre la cuerda floja al oficio de pajarero.

Pese a las legislaciones locales que buscan prohibir la venta de seres sintientes en espacios públicos, quienes aún se dedican a esta actividad aseguran que no sólo defienden una fuente de ingresos, sino una tradición heredada por generaciones.

También te puede interesar: Fundación Haghenbeck exige transparentar expediente del Refugio Franciscano, refugio acusa favoritismo judicial

Este oficio va en declive, tanto por la presión de las autoridades, como la ideología de la sociedad, en donde a nosotros nos criminalizan… es probable que en unos años este oficio desaparezca”, lamentó Armando Francisco Linares, quien desde hace 15 años comercializa aves cantoras y de ornato.

En entrevista con 24 HORAS, recordó que el auge de los pajareros ocurrió entre las décadas de los 70 y 80, cuando era común verlos caminar por colonias, mercados y pueblos cargando decenas de jaulas sobre la espalda mientras ofrecían sus aves entre silbidos y cantos.

Aunque en su caso no heredó el oficio de su familia, Armando explicó que entre los comerciantes existen casos de hasta seis o siete generaciones dedicadas a la venta de aves.

En el centro del debate

La actividad, sin embargo, se encuentra en el centro de un debate entre tradición y bienestar animal. Mientras organizaciones animalistas cuestionan la comercialización de especies en cautiverio, los pajareros sostienen que operan bajo permisos federales y normas ambientales vigentes.

Linares aseguró que la Unión Nacional de Criadores, Capturadores, Transportadores y Expendedores de Aves Cantoras y de Ornato (UNACO) mantiene coordinación con autoridades ambientales para obtener permisos de comercialización que se renuevan anualmente.

“Mediante ello es como se puede llevar a cabo la venta, cumpliendo con la normativa y reglamento de la Ley General de Vida Silvestre”, afirmó.

También te puede interesar: Vecinos de alcaldía Miguel Hidalgo presentan un amparo contra el Fan Fest

Asimismo, consideró que existe una contradicción en las leyes con la emisión de permisos federales para la comercialización de ejemplares y la prohibición de venta de animales en la capital.

Comentó que entre las aves más buscadas se encuentra el cardenal norteño, cuyo precio oscila entre 700 y mil 400 pesos, dependiendo de factores como el color y calidad del plumaje, características que elevan su demanda entre aficionados y coleccionistas.