De la laca de Isabel II a la melena XL de Kate Middleton: la revolución silenciosa de los peinados de las royals

De la laca de Isabel II a la melena XL de Kate Middleton: la revolución silenciosa de los peinados de las royals

Aunque la moda es cíclica y esto aplica a la belleza, en el caso de los peinados de las mujeres de la realeza británica se observa una clara evolución. El denominador común de los estilismos que a lo largo del tiempo han elegido princesas y reinas es la elegancia pero desde el reinado de Isabel II a la llegada de Kate Middleton y la princesa Charlotte hay muchas cosas que han cambiado. No es que el protocolo se haya roto en ningún caso pero sí se aprecia una evolución que merece análisis. 

Para la peluquera profesional Cristina Solymosi, fundadora de MA BELLE Salón, pocas referencias son tan influyentes como las de las casas reales. "Las royals representan la evolución silenciosa —pero poderosa— de la estética femenina a lo largo de las décadas"

La reina Elisabeth II en 1970© Getty Images
La reina Elisabeth II en 1970

Isabel II: inmutabilidad

"El peinado de la reina Isabel II fue, sin duda, uno de los más reconocibles del siglo XX", confirma Cristina. "Su corte estructurado y perfectamente moldeado no era una elección casual, sino una declaración de estabilidad", explica. "Técnicamente, se basaba en moldeados clásicos, volumen controlado y un mantenimiento impecable", sostiene.

Nos cuenta que este tipo de estética responde a una clienta que busca consistencia, identidad y elegancia atemporal, más allá de las tendencias. "En el salón, esto se refleja en mujeres que tienen muy claro lo que quieren, que no buscan cambiar, sino mantenerse fieles a una imagen que las define", dice la experta.

La reina Isabel II haciendo uso de la tiara Belgian Sapphire© Getty Images
La reina Isabel II haciendo uso de la tiara Belgian Sapphire

"Su peinado estaba diseñado con una premisa técnica fundamental: la inmutabilidad. Su cabello funcionaba casi como una estructura arquitectónica para soportar coronas, tiaras y sombreros pesados sin perder la forma, independientemente del clima", explican por su parte los expertos de Babyliss.

Nos cuentan que la técnica que utilizaba en su época se basaba en el clásico "marcaje con rulos" (técnica que se conoce como roller set) sobre cabello húmedo, seguido de secador de casco. A menudo se utilizaban bases de permanente suave para asegurar que el rizo no cediera. Asimismo, se usaban lacas de fijación extrema y lociones de marcado que cristalizaban el cabello. Cero movimiento, máximo control.

La princesa Diana en 1995© Getty Images
La princesa Diana en 1995

Diana de Gales: movimiento

Con Diana de Gales todo empezó a cambiar. "Su cabello fue evolucionando con el tiempo, volviéndose más ligero, con más movimiento, más natural", dice la peluquera. "De repente, el peinado dejaba de ser algo rígido para convertirse en algo más cercano. Muchas clientas todavía hoy nos enseñan fotos suyas porque siguen conectando con esa frescura y esa feminidad sin esfuerzo", revela.

Diana de Gales en un partido de polo© Getty Images

Los expertos de Babyliss la definen como "una auténtica transgresora capilar". "A diferencia del resto de la realeza, ella utilizaba su pelo para comunicar su estado vital", dicen. 

Aseguran que su influencia en los salones de peluquería sigue siendo enorme hoy en día a través de varios elementos: el corte bixie y el shag, el face framing y la idea del short and chic (corto y chic), que sigue inspirando a mujeres que buscan cortes de bajo mantenimiento pero con mucha personalidad.

Kate Middleton en 2024© Getty Images
Kate Middleton en 2024

Kate Middleton: brillo y ondas naturales

Hoy en día, Kate Middleton es, sin duda, uno de los grandes referentes de estilo en términos de moda y belleza. Sus ondas suaves, su brillo y el movimiento natural de la melena se demandan con frecuencia, según nos confirma la experta. "Representa una fusión entre tradición y modernidad, donde la naturalidad está cuidadosamente trabajada", revela. Los expertos de Babyliss dan nombre a su estilo: es un Chelsea Blowdry.

"Este tipo de resultado requiere técnicas de brushing de alta precisión, tratamientos de brillo y coloraciones que aportan dimensión sin resultar evidentes. Es ese equilibrio que tantas clientas buscan: verse arregladas, pero sin parecerlo demasiado", detalla Solymosi.

Meghan Markle en Inglaterra en 2018© Getty Images

Meghan Markle: estilo 'effortless'

El look característico de Meghan (especialmente su famoso "moño deshecho" o messy bun con mechones sueltos enmarcando el rostro) es para nuestros expertos, el reflejo de un cambio sociológico en la moda y una evolución en la química de los productos capilares.

En lugar de lacas tradicionales, para estos looks se recurre a los sprays de textura seca y los champús en seco. Estos productos engrosan la fibra capilar y dan un acabado mate, permitiendo que el pelo tenga ese aspecto "vivido" y suelto que no resbala.

Meghan Markle anuncia su compromiso con el príncipe Harry en 2017© Getty Images
Meghan Markle en el anuncio de su compromiso con el príncipe Harry en 2017

Además, para que un peinado "deshecho" se vea elegante y lujoso (y no encrespado), el cabello base debe estar en perfectas condiciones. Detrás de esos looks suele haber tratamientos previos de alisado orgánico, botox capilar o terapias de hidratación profunda que eliminan el frizz. De esta manera, cuando se deja un mechón suelto al aire, cae con peso y definición, no de forma descontrolada.

Desde el punto de vista de la estilista Cristina Solymosi, "Meghan Markle ha llevado la naturalidad un paso más allá". Los recogidos relajados y las texturas reales forman parte de su look, lo que ha ayudado a normalizar algo que Cristina repite con frecuencia: "no todo tiene que estar perfecto para ser elegante". 

La princesa Charlotte en 2025© Getty Images
La princesa Charlotte en 2025

"Si algo he visto en estos años es que la evolución ha sido clara. Antes el objetivo era ir impecable. Ahora el objetivo es sentirse cómoda, favorecida y auténtica", explica. Y todo apunta a que la pequeña princesa Charlotte, que escoge con frecuencia los peinados que lleva su madre, defenderá esa misma idea.