Drones de ataque rusos invaden el espacio aéreo rumano por tercer día consecutivo
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Por tercer día consecutivo, drones rusos invadieron el espacio aéreo rumano (miembro de la OTAN) y tuvieron que ser derribados por cazas de combate. Este tipo de incursiones se han convertido ya en una costumbre por parte de las fuerzas de Moscú, que han convertido los cielos fronterizos con la Alianza en una zona gris en la que sus aparatos no tripulados pueden volar sin consecuencias.
Rumanía interceptó ayer el enésimo dron ruso en su espacio aéreo -tercera incursión de este tipo en tres días sobre esta nación de Europa del Este, que limita con Ucrania-, según declaró el presidente rumano, Nicuor Dan. Dan calificó los incidentes de "inadmisibles e intolerables" en una publicación en X y añadió que, según las autoridades, uno de los drones derribados anteriormente parece ser "del tipo Shahed, utilizado por la Federación Rusa en la guerra de agresión contra Ucrania". Ante esta amenaza, Bucarest estudia invocar el artículo 4 de la Alianza y reunir a todos sus miembros.
La OTAN informó que dos cazas F-16 rumanos despegaron de la base aérea de Feteti —bajo mando operativo de la Alianza— durante la mañana y derribaron el dron sobre el mar Negro. Desde que Moscú lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, se han producido varias incursiones de drones rusos y ucranianos que han afectado a Rumanía y a otros miembros de la OTAN.
Las incursiones de drones rusos en espacio de la OTAN han dejado de ser incidentes aislados para convertirse en lo que el secretario general Mark Rutte reconoce como «la nueva normalidad de Europa». Un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) publicado este mes registra al menos 144 incidentes con drones sospechosos de origen ruso en toda Europa entre 2024 y 2026, afectando principalmente a Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos, Reino Unido y Dinamarca, con un pico de actividad a finales de 2025.
El episodio más grave hasta la fecha ocurrió en septiembre de 2025, cuando más de veinte drones rusos penetraron en territorio polaco durante un bombardeo masivo contra Ucrania, lo que llevó a Varsovia a invocar el artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte y desencadenó consultas urgentes entre los 32 aliados. Rutte respondió creando la Operación Eastern Sentry para reforzar la postura de la alianza en el flanco oriental.
La escalada ha dado un salto cualitativo en 2026. Rumania ha registrado al menos 33 ingresos de drones en su espacio aéreo desde el inicio de la invasión, 18 de ellos solo en lo que va de año, lo que llevó a la fuerza aérea rumana a pasar de la vigilancia pasiva a la respuesta militar directa: esta misma semana un F-16 derribó un dron ruso sobre el Mar Negro en la tercera incursión registrada en tres días.
A eso se suma una dimensión de guerra electrónica que complica aún más el cuadro: según Defense News, Rusia lleva meses usando la suplantación de señales GPS desde Kaliningrado para desviar deliberadamente drones ucranianos hacia espacio aéreo de la OTAN, con el número de estaciones de interferencia activas pasando de tres a 36 en pocos meses, con el objetivo de sembrar confusión y erosionar la cohesión política del flanco oriental.
