El castillo medieval de película de Santiago Segura en uno de los pueblos más bonitos de España
Por unas cosas o por otras, Santiago Segura siempre está en el foco de atención. Si hace unas semanas era el estreno de su última película, Torrente Presidente, que sigue arrasando en la taquilla —ya es la séptima cinta más taquillera del cine español—, meses atrás era la compra de un castillo en un pueblo de Segovia. Y no un castillo ni un pueblo cualquiera, la fortaleza medieval de Pedraza, la villa segoviana más cinematográfica y de las más bonitas de la provincia.
Santiago Segura es uno de los tres socios que adquirieron la propiedad de este monumento, junto al productor teatral Luis Álvarez y el actor y humorista José Mota. Y lo hicieron con un fin: impulsar en él un proyecto cultural centrado en las artes escénicas y la música clásica. “La idea es rehabilitarlo y que la gente pueda visitar un castillo medieval”, dice el director, pero, a la vez, que sea un espacio vivo y polivalente donde festivales, conciertos, rodajes y actividades culturales acerquen la historia y el arte de manera interactiva a todos los públicos. La iniciativa forma parte de un plan más amplio para recuperar y transformar lugares emblemáticos en auténticos referentes culturales, como la antigua Estación del Norte de Madrid, que se está convirtiendo en el Gran Teatro Príncipe Pío.
El castillo añade un nuevo capítulo a su larga historia, que comenzó en el siglo XIII, cuando fue levantado en una ubicación estratégica para controlar el territorio en plena Edad Media. La fortaleza románica pasó por manos de importantes linajes nobiliarios, desde la familia del mariscal de Castilla García González de Herrera y Duque —nombrado Señor de Pedraza por el rey Juan I —a la poderosa familia de los Velasco, que lo transformó en residencia nobiliaria. Otro de sus capítulos lo escriben, en el siglo XVI, Enrique II de Francia y su hermano Francisco, duque de Bretaña, quienes estuvieron retenidos en él cuando solo tenían 8 y 9 años.
La torre del homenaje, robusta y sobria, sigue siendo hoy uno de los elementos más representativos del castillo, al que no le falta su leyenda. La protagonizan Elvira y Roberto, dos amantes cuyas almas dicen que vagan errantes por sus estancias. Para sentir su presencia y conocer toda la historia de esta construcción de 680 metros cuadrados aquí resumida hay que apuntarse a las visitas guiadas o con audioguía que van descubriendo sus patios, estancias y mazmorras, algunas abiertas por primera vez en su totalidad. El recorrido sube a sus murallas para contemplar excelentes vistas panorámicas del paisaje castellano, con sus tonos ocres y horizontes abiertos.
Después de descubrir el castillo hay que seguir visitando Pedraza, uno de los pueblos medievales con más encanto de España, con una única puerta de entrada que se cierra cada noche. Paseando por las empedradas calles Real y Mayor se llegará siempre a la plaza Mayor, con soportales y balcones de madera, o a alguno de sus restaurantes para degustar un buen asado, que tiene buena fama. En la misma plaza abre sus puertas Casa Taberna, el restaurante y casa de huéspedes que regenta Samantha Vállejo-Nájera (casataberna.com), otra de las celebridades que vive enamorada de este pueblo, esta con más razón, pues es el lugar donde nació su madre. La gran embajadora de esta villa tiene ahora un nuevo compañero: Santiago Segura.



