El Mundial 2026 también se juega en las calles

El Mundial 2026 también se juega en las calles

Entre toda la derrama económica que generará el Mundial de la FIFA en nuestro país, está la de los artículos conmemorativos. Los amantes de este deporte, que no son pocos, esperan con ansias artículos como el tradicional álbum de estampillas de Panini, así como las monedas que la Casa de Moneda de México en conjunto con el Banco de México emitirá para celebrar dicho acontecimiento, y hasta ediciones especiales de llaveros del OXXO, entre otros artículos que suelen convertirse en objeto de colección entre aficionados y curiosos.

A la oferta se sumará la CDMX, que ha anunciado el lanzamiento de placas conmemorativas para automóviles particulares, en una serie limitada de 60 mil unidades con tres diseños distintos en color amarillo, blanco y negro, que incluyen elementos alusivos al torneo como balones dorados, símbolos culturales y la mascota oficial de la sede.

Estas láminas podrán tramitarse a partir del 9 de marzo de 2026, tanto de manera presencial como en línea a través del portal oficial o la app CDMX, y tendrán un costo de mil 500 pesos, el mismo que un trámite de placas regular, incluyendo los derechos de baja y alta, engomado y tarjeta de circulación. Todo esto en lo que parece es un gran acierto del gobierno de Clara Brugada y que ha causado gran expectativa.

En una ciudad con más de seis millones de vehículos en circulación, incluso una fracción interesada en portar placas conmemorativas representa una derrama significativa que combina identidad, mercadotecnia y recaudación fiscal.

Sin embargo, no todo ha fluido con la misma armonía que el ambiente festivo que se busca proyectar rumbo al Mundial. El proveedor encargado de la producción de las placas vehiculares en la capital —Formas Inteligentes S.A. de C.V., a través de la Corporación Mexicana de Impresión— ha sido señalado en los primeros días del programa por diversos retrasos en la entrega.

Ciudadanos reportan que, pese a haber realizado su trámite y pago, no hay disponibilidad inmediata de láminas y los tiempos de espera oscilan entre 30 y 45 días, lo que ha generado inconformidad, contrario a la intención gubernamental de precisamente facilitar y entusiasmar la participación ciudadana en esta edición histórica del torneo.

A ello se suma la presencia de “coyotes” que merodean los módulos donde se tramitan las placas, ofreciendo supuestamente agilizar el proceso a cambio de entre 3 y 5 mil pesos, una práctica que revive viejos vicios administrativos y que empaña una iniciativa pensada como símbolo de celebración y orgullo capitalino. La autoridad ya tiene conocimiento de esta situación y, según se ha señalado, actuará en consecuencia contra quien resulte responsable, al tratarse de una política de gobierno noble y loable.

Porque al final, más allá del metal y el diseño, lo que está en juego es el ánimo colectivo previo a una Copa del Mundo que volverá a poner a la capital en los ojos del planeta. Y ese entusiasmo —como las placas mismas— debe circular sin contratiempos.

Matrimar contraataca

En Nuevo León, de Samuel García, sigue la mata dando con el caso de Matrimar, pedrera que se ha visto envuelta en clausuras, amparos y señalamientos de autoridades estatales que acusan a la pedrera de deber, hasta el momento sin sustento, 500 millones de pesos al SAT. La novela podría escalar más toda vez que el propio gobernador declaró que durante su administración los amparos que le permitieron esta semana reabrir actividades y preservar los 500 empleos directos, no serán válidos mientras dure su administración. La empresa ya anunció que demandará por presunta extorsión, por lo que esta historia está lejos de concluir. El sector pendiente. La certeza jurídica, en duda. 

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

COLABORADOR

TWITTER: @ARTURO_RDGZ

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