El Papa León XIV reúne a los cardenales para definir el rumbo de la Iglesia Católica

El Papa León XIV reúne a los cardenales para definir el rumbo de la Iglesia Católica

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Si las formas hablan por sí solas, el Papa León XIV quiere encaminar enseguida su Pontificado. Tan solo un día después de haber cerrado con sus propias manos la Puerta Santa de San Pedro y finalizando así el Jubileo, Robert Prevost convoca durante dos días en el Vaticano -por primera vez desde que fue elegido obispo de Roma- a los 245 cardenales -electores y no electores repartidos casi por igual-, procedentes de todo el planeta en un consistorio extraordinario para definir el rumbo de la Iglesia Católica.

Con la clausura de la Puerta Santa, así pues, simbólicamente el Papa León XIV ha cristalizado con ella el legado del Papa Francisco y el comienzo efectivo del nuevo Pontificado. Un nuevo inicio que Prevost quiere sellar legitimado frente a los propios cardenales que lo eligieron con una amplia mayoría el pasado mayo. Así pues, a través de un consistorio extraordinario que, según el Derecho Canónico, se convoca "cuando lo aconsejan necesidades particulares de la Iglesia o el estudio de asuntos de gran importancia"; los cardenales, que históricamente ejercen como consejeros del Papa independientemente de los roles que tengan dentro de la Iglesia Católica, se reúnen este miércoles y jueves en el Vaticano para afrontar los asuntos prioritarios junto al Santo Padre.

El consistorio extraordinario tiene lugar a puerta cerrada y se centrará, fundamentalmente, en cuatro ejes temáticos: el espíritu del Evangelio en la misión de la Iglesia Católica, la estructura de la Curia, la sinodalidad y la liturgia vinculada a la misa en latín.

La convocatoria tiene lugar ocho meses después de la elección de Prevost como Pontífice; un tramo de tiempo en el que León XIV, con el anillo del Pescador, hasta ahora ha llevado a cabo una sobria transición entre Pontificados tras el fallecimiento del Papa Francisco.

El espíritu que marca el primer consistorio de León XIV junto a los cardenales es el de la colegialidad. Ya desde sus primeros discursos en el Vaticano tras la fumata bianca, Prevost ha explicitado que no quiere llevar en solitario la barca de Pedro. Y estamos ante otra prueba de ello. León XIV y los purpurados relanzarán los principales temas pendientes del Pontificado anterior marcados por el proceso reformador de Francisco, pero aportando un nuevo rumbo específico, acorde al nuevo Papado.

Francisco creó el grupo conocido como C9, un consejo de nueve purpurados procedentes de todos los continentes para aconsejarle en el gobierno de la Iglesia Católica y en la reforma de la Curia romana. El C9 fue instituido en septiembre de 2013 y sus miembros han ido cambiando con el tiempo. Uno de los purpurados españoles que pertenecieron al grupo fue el cardenal y arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. Con León XIV, queda pendiente la continuidad o el final del sistema del C9.

El consistorio extraordinario es una ocasión también para que los purpurados puedan exponer sus reflexiones al Santo Padre y viceversa; en un clima en el que, por primera vez, podrán abordar temas controvertidos como, por ejemplo, la misa en latín, que interesa especialmente a los sectores más conservadores.

El consistorio extraordinario tendrá un valor estructural para el Papa, porque le será útil para tomar el pulso de los propios cardenales que lo eligieron; en un contexto en el que el Santo Padre podría sopesar cómo y cuándo sustituir a los prefectos -ministros- de los dicasterios -ministerios- de la Santa Sede. En la tradición vaticana, no se da de inmediato la renovación del Gobierno de la Iglesia Católica tras el final de un Pontificado y el comienzo del siguiente, entre otros motivos para ofrecer una imagen de estabilidad y continuidad dentro de la misión petrina.

El consistorio se celebra en el Aula del Sínodo dentro del Vaticano y da comienzo a las 16:00 horas de este miércoles. Tras una misa del Pontífice junto a todos los cardenales en la Basílica de San Pedro el jueves por la mañana, las sesiones continuarán a las 09:30 hasta las 12:30 y se retomarán a las 15:15 hasta las 19:00. Tras la última sesión del consistorio extraordinario, se conocerán las conclusiones del mismo, tras el visto bueno del Santo Padre.