El pastel que la FIFA debe repartir
E n diciembre de 2025 la FIFA anunció que en la Copa del Mundo Estados Unidos, México y Canadá repartirá la bolsa más grande de premios económicos: 655 millones de dólares se entregarán a las 48 selecciones participantes y un adicional de 1.5 millones de dólares a cada una para sufragar gastos de preparación.
Este dinero lo otorgará, según el lugar en el que las selecciones finalicen, de tal suerte que el campeón se llevará 50 millones de dólares, el subcampeón 33 millones, el tercer puesto 29 millones y el cuarto 27 millones. Del cinco al ocho recibirán 19 millones de dólares. A todos ellos, súmenle los otros 1.5 millones.
Lo más probable es que entre los primeros ochos sitios terminen, por lo menos, cuatro equipos europeos. No obstante, una investigación del diario The Guardian reveló que al menos 10 de las 16 federaciones de futbol de países de Europa que disputarán el Mundial han manifestado su inconformidad porque no tienen la certeza de si la competencia será o no negocio para ellos, por el alto costo que representa viajar del otro lado del mundo y jugar en sedes tan lejanas una de la otra.
Qatar fue un oasis para las federaciones nacionales de futbol, pues al ser un país tan pequeño parecía como si las selecciones jugaran en una sola ciudad.
El argumento ahora es que las distancias para los traslados en los tres países de América del Norte elevaron las cantidades que gastarán, luego entonces sus utilidades se verán mermadas, situación que no es asunto menor porque, aunque un Mundial es un torneo muy romántico, plagado de historias y hazañas deportivas para los aficionados, antes que nada es un negocio.
México, por ejemplo, aceptó otorgar beneficios fiscales a la FIFA y a empresas relacionadas con la organización del Mundial, no así Estados Unidos cuyas ciudades sede se rigen por las leyes de cada estado y sus marcos hacendarios. Algo que también plantea este grupo de federaciones inconformes es que la FIFA redujo el pago de viáticos de 850 a 600 dólares por persona.
Las federaciones absorberán la diferencia. Llama la atención que sean los propios afiliados de la FIFA —y quienes pertenecen a la confederación más poderosa, la UEFA— quienes pongan este tema en la palestra.
Esta queja seguramente llegará en cuatro años por parte de las federaciones de países de Asia, África o de la propia América: el Mundial 2030 será no en tres, sino en cinco. Marruecos, España y Portugal como base, pero Argentina, Paraguay y Uruguay, donde se celebró la primera Copa del Mundo, albergarán tres partidos.
El mensaje es claro, le están gritando a la FIFA que el pastel ya no alcanza. Si los ingresos de la FIFA ascienden en este ciclo mundialista a unos 13 mil millones de dólares repartir 655 millones a los protagonistas de la fiesta sí es para cuestionar.
POR BEATRIZ PEREYRA
COLABORADOR
@BEATRIZAPEREYRA
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