El triste mensaje de María Fernández-Rubíes tras perder el bebé que esperaba: "Han sido unos días muy duros"
María Fernández-Rubíes, una de las figuras más queridas y respetadas del panorama digital, atraviesa hoy uno de esos capítulos más difíciles de su vida. Con la elegancia y la naturalidad que siempre la han caracterizado, la madrileña ha compartido con su gran familia virtual de más de 841.000 seguidores una noticia que ha encogido el corazón de todos: la pérdida del bebé que esperaba, su tercer hijo, a quien ya habían llamado con todo el cariño Roque. Hace apenas un mes, el optimismo inundaba el hogar que María comparte con el odontólogo Manuel Losada. Tras meses de prudencia la influencer anunciaba con una sonrisa radiante que su sueño de formar una familia numerosa estaba a punto de cumplirse. Sin embargo ese camino se ha visto truncado, dejando un vacío inmenso pero también un legado de amor infinito.
Ha sido a través de sus redes sociales donde María, con generosidad, ha querido poner palabras a su pérdida. “El domingo pasado perdimos a nuestro bebé y han sido unos días duros”, comenzaba explicando en un escueto pero profundo comunicado. Unas palabras que reflejan la realidad de su duelo que ella ha decidido visibilizar para agradecer el apoyo recibido: “Os contaré más cuando me sienta preparada. Gracias por el cariño a todas las personas que me habéis escrito preocupadas”.
El dolor de una madre que se despide antes de tiempo se ha visto reflejado en una dedicatoria que ya forma parte de su historia personal y que resume el vínculo inquebrantable que se crea desde el primer latido: “Tú nunca llegaste a estar en mis brazos, pero yo siempre te llevaré en mi corazón, Roque”. Un nombre, Roque, que ya resonaba con fuerza en su hogar y que ahora se convierte en la constancia de ese amor que no entiende de presencias físicas.
María ha querido compartir con sus seguidores algunas pinceladas de estos últimos días de recogimiento. Entre las imágenes, destacan las muestras de cariño en forma de flores que han inundado su casa y el tierno recuerdo de cómo sus hijos mayores, Nico y Patricio, participaron de la ilusión de la espera. La madrileña también ha mostrado un detalle cargado de significado: un colgante sencillo con un diamante, una joya que simboliza la luz de su pequeño. “Mi estrella en el cielo”, ha escrito junto a la imagen, dejando claro que Roque siempre tendrá un lugar físico y espiritual en su día a día.
Con naturalidad, María ha mostrado tanto los últimos momentos en los que sintió a su bebé como las numerosas muestras de afecto que está recibiendo en su hogar. El apoyo de sus seres queridos está siendo el motor fundamental para transitar estos días de silencio, traduciéndose en ramos de flores y una cascada de mensajes llenos de sensibilidad. Su gran amigo Tomás Páramo ha sido uno de los primeros en dedicarle unas palabras cargadas de esperanza: “¡Siempre será tu estrella! Os abrazamos muy fuerte, Meri”.
En la misma línea de afecto, María Turiel Soler le ha hecho llegar un sentido “lo siento en el alma”, reflejando el sentir de toda una comunidad que se ha quedado impactada por la noticia. Por su parte, Alberto Herrera también ha querido estar presente en la distancia con un mensaje reconfortante para el matrimonio: “María, lo siento muchísimo. Rezaré por vosotros. Un abrazo inmenso”. Unas muestras de solidaridad que, sin duda, ayudan a sobrellevar este amargo momento.
El recuerdo de una ilusión compartida
La noticia de este tercer embarazo fue recibida con una alegría desbordante el pasado mes de marzo. María, que siempre ha hecho gala de una sinceridad absoluta, confesaba entonces en su pódcast Tómatelo con vino cómo estaba viviendo los primeros síntomas. "Tercer bebé, y la verdad es que tenía ganas de contarlo por aquí para poder quejarme y decir lo mal que me encuentro a todas las horas del reloj", decía con ese toque de humor tan suyo.
Incluso en aquellos momentos de malestar físico, la ilusión por ampliar la familia era el motor de su día a día. "Tengo eructos todo el rato, es una cosa preocupante. Estoy mareada todo el rato, coma o no coma, y a lo mejor un poco de mal humor a veces, aunque estoy intentando paliarlo", relataba a su amiga Rocío Irisarri. En aquel entonces, María ya sospechaba que el nuevo integrante sería un niño, basándose en su experiencia previa con sus hijos mayores, Nico y Patricio: "Yo creo que va a ser un niño porque tengo la misma sintomatología. Me encuentro igual de mal a nivel náuseas y mareos que en mis otros embarazos".
Aquella predicción se cumplió, y aunque inicialmente barajó el nombre de María si hubiera sido niña, finalmente el pequeño Roque se convirtió en el protagonista de sus ilusiones. Una alegría que, además, era compartida por partida triple, ya que su hermana melliza y su cuñada Lucía también se encuentran esperando bebés, lo que auguraba una generación de primos que crecerían de la mano, como ella misma decía: "Doble mente feliz porque lo puedo compartir con las mujeres de mi vida".
La historia de amor de María y Manuel, que se dieron el 'sí, quiero' el 24 de febrero de 2018 en una romántica boda tras cinco años de noviazgo, se ha forjado sobre cimientos de apoyo mutuo. Desde aquellos inviernos en Baqueira Beret donde se conocieron gracias a su cuñada Lucía, hasta la llegada de sus dos hijos, la pareja ha demostrado ser un equipo sólido. Hoy, ese equipo se enfrenta a su reto más difícil, pero lo hace con madurez y un amor incalculable.








