Estados Unidos hunde un barco iraní en la costa de Sri Lanka con el primer ataque con torpedo desde la II Guerra Mundial: 87 muertos y decenas de desaparecidos
Un submarino de Estados Unidos lanzó un torpedo que hundió una fragata iraní frente a la costa sur de Sri Lanka, en un ataque confirmado por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. La acción -la primera de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial, según Washington- ocurrió en la madrugada del miércoles y expande la guerra de Oriente Próximo hacia las aguas internacionales del Océano Índico.
"Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní que pensó que estaba seguro en aguas internacionales", afirmó Hegseth. El ataque habría dejado al menos 87 muertos confirmados.
El buque de fabricación iraní hundido representaba la ambición de la República Islámica de proyectar poder más allá del Golfo Pérsico y de demostrar que, pese a las sanciones internacionales, su industria militar es capaz de sostener despliegues de largo alcance. Hegseth, subrayando el simbolismo militar de la operación, reiteró que se trataba del primer hundimiento de un navío enemigo mediante torpedo desde la Segunda Guerra Mundial. "Como en aquella guerra, estamos luchando para ganar", manifestó el estadounidense.
Personal sanitario de Sri Lanka descarga los cuerpos de los marineros iraníes de un camión.AP
La operación ha sacudido a Sri Lanka, un país acostumbrado a navegar entre potencias sin alinearse del todo con ninguna. Su ministro de Exteriores, Vijitha Herath, informó al Parlamento de que la guardia costera recibió una llamada de socorro a las 5:08 horas del miércoles desde el buque iraní, identificado como el IRIS Dena. Los tripulantes describieron el incidente como una explosión a bordo.
Antes de las 6:00 horas, Sri Lanka había enviado una primera embarcación naval a la zona y una segunda poco después. "Fue un rescate en cumplimiento de las obligaciones como país firmante de la convención internacional sobre búsqueda y rescate marítimo", aseguraron las autoridades locales. La fragata se había hundido por completo y solo quedaba una mancha de petróleo cuando llegaron los barcos de rescate.
Las autoridades de Sri Lanka creen que había 180 personas a bordo, aunque se desconoce el número exacto de desaparecidos. Funcionarios locales aseguraron en un primer momento que habría alrededor de 140 personas desaparecidas.
El ataque ocurrió a 81 kilómetros de la ciudad costera de Galle, dentro de la zona económica exclusiva de Sri Lanka pero fuera de sus aguas territoriales. La armada de este país del sur de Asia informó que rescataron a 32 personas después de recibir la llamada de socorro.
"Aunque el incidente se produjo fuera de nuestras aguas, se encontraba dentro de nuestra zona de búsqueda y rescate. Por lo tanto, nos vimos obligados a responder conforme a las obligaciones internacionales", explicó Budhika Sampath, portavoz militar de este país del sur de Asia. "Encontramos gente flotando en el agua, la rescatamos y después, cuando preguntamos, descubrimos que eran de un barco iraní".
En tierra, los heridos fueron trasladados al Hospital Nacional de Galle, donde las imágenes difundidas mostraban un inusual despliegue de seguridad: ambulancias entrando y saliendo bajo la vigilancia de efectivos armados y un perímetro acordonado en la sede naval del sur del país. Las autoridades de Sri Lanka justificaron el hermetismo en torno a las imágenes del rescate alegando que la operación implicaba recursos militares de un tercer país.
Galle es una histórica ciudad portuaria en el sur del país, situada estratégicamente en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo, por donde circula una parte sustancial del comercio energético global.
"Los submarinos de la clase Ohio de la Armada de los Estados Unidos patrullan rutinariamente el Océano Índico desde la base militar estadounidense en Diego García (una instalación insular estratégica bajo dominio británico utilizada para operaciones en Oriente Próximo y Asia). Estamos examinando avistamientos y datos de rastreo marítimo", declaró un alto funcionario de Sri Lanka a The Indian Express, un periódico indio con edición en inglés
La fragata IRIS Dena se encontraba de regreso a Irán tras participar en unas maniobras militares en Visakhapatnam, en la costa este de la India, a orillas del golfo de Bengala, donde operó junto a buques de guerra de 74 naciones. El ejercicio concluyó el 25 de febrero y, apenas tres días después, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo la denominada Operación Furia Épica contra objetivos iraníes.
La IRIS Dena, incorporada a la marina iraní en 2021, es un buque de fabricación nacional que formaba parte del esfuerzo del régimen a por ampliar su radio de acción. Desplaza aproximadamente entre 1.300 y 1.500 toneladas y está equipado con una gama de misiles antibuque, cañones navales y lanzatorpedos. También incluye una plataforma de aterrizaje para helicópteros y sistemas de radar capaces de rastrear múltiples objetivos.
Un analista militar indio consultado subrayó que la fragata dispondría, entre otros sistemas, de misiles antibuque Qader, un cañón de 76 milímetros y capacidad torpedera, lo que sugiere que se trataba de un activo plenamente operativo.
En los últimos años, Teherán ha intensificado sus despliegues en aguas lejanas —incluido el Atlántico y el Índico— como gesto de desafío simbólico a Estados Unidos y a las potencias occidentales.
