Hablamos con los diseñadores de Pedro del Hierro: "Invitamos a la reina Letizia a todos nuestros desfiles, pero nos explicó por qué no puede ir"
¡Arranca Fashion Week Madrid! Anoche Johanna Ortiz, invitada especial de esta edición, la inauguró por todo lo alto con una presentación repleta de rostros conocidos. Hoy, los focos están puestos en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, donde tendrá lugar esta primera jornada oficial. Como cada temporada, uno de los desfiles más esperados es el de Pedro del Hierro, una firma capaz de aunar magnetismo y espectacularidad con un toque realista que hace que queramos ponernos todo lo que vemos en la pasarela: "Intentamos encontrar la fusión entre la fantasía, lo que genera ese wow, esa necesidad, ese deseo de querer vestir. Sin alejarnos de la comercialidad que caracteriza a la marca" nos explican Nacho Aguayo y Alex Miralles, directores creativos de las líneas de mujer y hombre respectivamente.
Nos damos cita con ellos unas horas antes de que su front row comience a llenarse de los numerosos periodistas y rostros conocidos que siempre les apoyan. "Intentamos hacer un desfile que sea espectáculo y que a la gente le parezca apetecible venir" confiesan "tenemos la suerte de vestir a mucha gente que luego nos responde acompañándonos en estos momentos". Una de las mujeres más relevantes a las que han vestido en varias ocasiones y con quien tienen un trato muy especial es la reina Letizia, a quien invitan a cada uno de sus shows, aun sabiendo que no va a poder ir, tal y como nos cuentan.
¿Cómo vivís estas horas previas a la presentación de una colección? Después de tantos años, ¿sigue habiendo nervios?
Las horas previas las vivimos con mucho follón, la verdad. El fitting es el momento de concentración máxima para ver cómo plasmar en los modelos lo que llevamos tantos meses trabajando y hacer que que luzca de la mejor manera lo que queremos enseñar.
¿Qué es lo que más os gusta de ver vuestros diseños en la pasarela?
El aplauso que conseguimos arrancar del público asistente. Cuando se acaba el carrusel, ver a la gente, la explosión de de júbilo... Aunque es todo muy fugaz, porque nosotros vemos el desfile desde el backstage, cuando sales ves las caras y la aprobación, los aplausos... de alguna manera, nos reconforta. En ese momento, pensamos "bueno, prueba superada, vamos a pensar en el siguiente".
Hablando de las reacciones, hay veces que los asistentes casi ni reaccionamos porque estamos más pendientes de grabar. Hay alguna firma internacional que ha empezado a prohibir los móviles en desfiles. ¿Cómo lo veis vosotros?
Hemos de decir que nosotros cuando salimos estamos tan nerviosos que no nos fijamos en si están grabando. Es un poco innecesario forzar a que la gente tenga que aplaudir, al final que graben también te viene bien, si luego lo enseñan.
En esta era en la que todo está dominado por las redes, ¿también diseñáis pensando un poco en esto, en el momento viral?
No, en absoluto. Nosotros lo que pensamos cuando trabajamos la colección es en hacerla acorde a a las exigencias de la marca y que sea pues lo más levada y y atractiva posible. No pensamos en el desfile para que sea viral, sino para que salga lo más redondo posible.
A día de hoy entonces creéis que es más importante crear un look que impacte visualmente o que perdure en el tiempo?
Las dos cosas. El impacto es bueno, pero el que perdure en una época en la que todo es tan rápido es importante. Nosotros siempre decimos que nos gustaría imaginarnos que la ropa que que diseñamos es la típica de la que no te quieres desprender.
¿Y cómo encontráis entonces ese equilibrio a la hora de diseñar entre generar impacto y crear algo ponible?
Intentamos encontrar la fusión entre la fantasía, lo que genera ese wow, esa necesidad, ese deseo de querer vestir. Sin alejarnos de la comercialidad que caracteriza a la marca. Tenemos la suerte de tener una marca que es 360º, que al final es para el día a día y la noche: cuando haces deporte, cuando estás de fin de semana, cuando buscas algo más sofisticado... La pasarela es el punto más sofisticado de la marca, pero la gran suerte que tenemos es el poder vestir a a nuestro cliente en todo su en todas en todas sus ocasiones.
Volvéis a elegir la Galería de cristal como escenario para vuestro desfile. ¿Qué es lo que más os gusta de este sitio?
Pensamos que es es un edificio emblemático y que es de agradecer que las diferentes entidades brinden para esto determinados espacios. A nosotros, por por capacidad y por luminosidad nos ayuda a magnificar la la idea de la escenificación del desfile.
¿Os planteáis en algún momento desfilar fuera de España o creéis que vuestro público objetivo estará siempre aquí?
Ha estado en conversaciones el salir, pero creemos que apoyar a Madrid es importante. De hacerse, haríamos las dos cosas, aquí y fuera. Ahora Pedro del Hierro está en un momento de expansión y de crecimiento, podría ser una opción.
En cuanto a la línea femenina, ¿qué tendencias van a predominar en Pedro del Hierro el próximo otoño?
Sobre todo, la superposición de las prendas, prendas un poco anacrónicas, con volúmenes interesantes. Tiene un colorido muy concreto, pero es sobre todo la forma de combinarlas y mezclarlas.
Al ser una colección con tantas referencias, imagino que el proceso creativo será muy complejo. ¿Cuál es el punto de partida?
Es un trabajo añadido, porque el desfile es una colección que corre paralela a las que luego vemos en tienda. Pero es muy gratificante, es un poco la colección fantasía. Cada uno hace acopio de información o de cosas que le gustaría plasmar, las ponemos encima de la mesa y vamos puliendo y aunando esos puntos de vista. Luego se va materializando en colores, tejidos... y cada uno lo plasma con sus equipos, que se encargan de ir dándole forma a la colección.
¿Si solo pudiéramos comprar dos o tres prendas de la colección, cuáles serían?
Si fueran tres, diría un buen abrigo y un esmoquin, y, si fuesen dos, un abrigo y un vestido. También hemos hecho un esfuerzo por tener mucha camisa y blusería, que, como decía, esta colección es muy de layering y de mezclas de colores.
¿Las prendas que se van a ver en el desfile luego se van a poder comprar?
No toda la colección está a la venta, pero una parte sí. Intentamos de que esa colección partan también colecciones comerciales, por colorido, inspiración...
En un momento en el que cada vez se desdibujan más las líneas entre las colecciones femeninas y las masculinas, ¿hay prendas en estas propuestas que puedan compartirse?
Sí, totalmente. De hecho, es algo es un formato que nosotros venimos practicando desde hace varias ediciones, que nos está funcionando muy bien y que a nosotros también nos permite dar un mensaje de cohesión entre ambas colecciones, la línea masculina y la femenina a través del color o del tejido. Una americana de hombre que va para mujer, un tejido de blusa de mujer que va para hombre... eso genera una fluidez y hace la colección, a nuestro entender, mucho más completa e interesante.
Hasta ahora, las mujeres estábamos más dispuestas a 'robar' ropa a nuestros novios o padres, pero parece que a los hombres les cuesta más.
Cada vez menos. Al final, ahora mismo hay una fluidez, nunca mejor dicho, que te permite hacer acopios o utilizar una prenda de manera indistinta. Ya no es no es revolucionario entre una mujer se vista de hombre, nosotros llevamos años haciéndolo y seguimos en ello. Quizás lo revolucionario ahora es que en la moda masculina hay muchísima feminización: llevan más joyas, blusas, transparencias. La gran revolución es esa, que lo masculino y lo femenino se mezcle. Nosotros estamos encantados.
¿Mantenéis entonces las tendencias femeninas que decíais de volúmenes, camisas y layering para hombre?
Sí, las siluetas tienen esa inspiración fluida, hay lazadas y complementos llamativos. Hemos jugado mucho también a la superposición de prendas, aunque no se vean, nos importa mucho lo que se lleva debajo, es una parte clave de esta edición. Ese juego de capas te permite mostrar siluetas muy interesantes, como las vais a ver en el desfile, y jugar para ir adecuando los looks a la temporalidad, de cuando empieza la temporada de otoño a cuando llega el invierno.
Edición tras edición, tenéis uno de los front rows más potentes de Fashion Week Madrid a nivel de invitados. ¿Qué tipo de perfiles buscáis y cómo elegís a quién invitar?
Tenemos la suerte de vestir a mucha gente que luego nos responde acompañándonos en estos momentos. Actores, actrices, gente de influencia en distintas profesiones que estamos encantados de que quieran venir a acompañarnos. También el hecho de que vengan prácticamente el 100% de las editoras y editores de revistas y de moda, a nosotros como personas de moda nos importa mucho. Intentamos hacer un desfile que sea espectáculo y que a la gente le parezca apetecible venir.
Creéis que estos actores e influencers ayudan realmente a dar visibilidad a la firma?
Sí, todos los amigos de la marca nos ayudan a darle visibilidad al trabajo de todos los equipos que estamos detrás de las colecciones de Pedro del Hierro. Que de entre todas las firmas que hay elijan la nuestra es una manera de visibilizar, lo lucen muy bien y en marcos incomparables, así que nosotros agradecidos y felices de que así sea.
Acabamos de ver a Kira Miró en Málaga con un look vuestro impresionante. Este tipo de estilismos tan especiales ¿ayudan a elevar la imagen?
Sí, posicionan la firma en un sitio que corresponde, que es el lujo y la sofisticación, pero también cercanía. Para nosotros es un orgullo tremendo el que ante tanta marca nacional, pero sobre todo internacional, ellos decidan apostar por nosotros y decidan que Pedro del Hierro es la mejor opción para ir al Festival de Málaga, los Goya o los Oscar. Nos consta que, además, no solo nos eligen en la alfombra roja, sino también en el día a día.
Sin duda, otra figura que ayuda a ese posicionamiento de marca es la reina Letizia
Creemos que desde Casa Real lo están haciendo muy bien al apostar por la marca España, apostando por jóvenes creadores. Nosotros hemos tenido la suerte de vestir a la Reina en muchas ocasiones, para nosotros es un superorgullo y un placer. Las veces que vamos a probarla y tenemos un trato más personal hace que entiendas muchas cosas, es un momento histórico que nos llena de alegría y de orgullo, estamos muy agradecidos.
¿Os gustaría verla en alguno de vuestros desfiles?
Ella en el encuentro que tuvimos hace poco nos explicaba que, si viene a uno, debería ir a todos, por eso no puede ir a ninguno. Nosotros la invitamos a todos, por supuesto, pero ella hace bien en no apostar por uno en concreto.
Quién sabe, igual el día de mañana Leonor o Sofía dan la sorpresa
¡Ojalá!





