Jackie Kennedy y la duquesa de Alba: desvelamos el contenido de la carta secreta guardada durante 60 años entre los tesoros de Cayetana

Jackie Kennedy y la duquesa de Alba: desvelamos el contenido de la carta secreta guardada durante 60 años entre los tesoros de Cayetana

La exposición Cayetana. Grande de España, que inauguró el rey en el palacio de las Dueñas la semana pasada, nos ha llevado hasta esta carta para la historia con la que Jackie Kennedy agradeció a la duquesa de Alba el cuento de hadas que había vivido a su lado. Fue rescatada entre miles de documentos y recuerdos de la duquesa por su hija, Eugenia Martínez de Irujo y Cristina Carrillo de Albornoz, comisarías de esta muestra con la que se recuerda su legado en el centenario de su nacimiento… Y ha creado una gran expectación. A primera vista solo es una misiva inédita y manuscrita, con el escudo de armas del presidente Kennedy, y fechada el sábado 23 abril de 1966, pero lo cierto es que es un testimonio valiosísimo de una época irrepetible, en la que el mundo entero puso sus ojos en Sevilla. 

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Jacky Kennedy y Cayetana de Alba en Sevilla© Getty Images
Jacky Kennedy y Cayetana de Alba en Sevilla

Desvelamos el contenido.:

Querida Cayetana

Me parece tan inútil intentar siquiera escribirte esta carta... Nunca podré expresarte todo lo que siento, ni agradecerte lo suficiente tu increíble amabilidad.   

¿No es curioso todo lo que se puede vivir en seis días?

Cuando pienso en mi llegada a Las Dueñas el domingo, preguntándome cómo serías, sin conocer a nadie -yendo al baile-... no puedo creer que fuera yo la misma persona que te dejara ayer con tanta tristeza. 

Hay tantas cosas por las que darte las gracias… Ni siquiera voy a empezar a enumerarlas, porque debes de poder imaginar lo que significó para mí.

Cuando recibas esta carta el lunes, ambas estaremos volviendo a la realidad: tú a tu vida en Madrid, y yo, a Nueva York, y los días de cuento de hadas en Las Dueñas habrán terminado. 

Nunca los olvidaré, ni a ti ni a Luis. Por favor, acepta mi más profundo agradecimiento, que te envío con todo mi corazón.

Con amor, Jackie.

La carta de Jackie Kennedy a la duquesa de Alba© JAVIER ALONSO
La carta de Jackie Kennedy a la duquesa de Alba
La vitrina que guarda la carta de Jackie a su amiga Cayetana© JAVIER ALONSO
La vitrina que guarda la carta de Jackie a su amiga Cayetana

Jackie, la princesa Grace y Cayetana

La viuda de América decidió volver a la vida a ritmo de palmas, fino y sevillanas aquella Feria de abril de 1966. Su amigo Antonio Garrigues -se conocían desde que fuera embajador en Washington, la invitó a la Feria de abril; y Cayetana, que era la reina de la ciudad, le abrió su casa preferida, después de pedir a sus contactos ayuda para “lograr que la presencia de tan ilustre dama fuera una realidad”. Así lo contó la duquesa en un artículo que escribió en exclusiva para ¡Hola!

Cayetana de Alba y la viuda de Kennedy, en Casa Pilatos en 1966© Getty Images
Cayetana de Alba y la viuda de Kennedy, en Casa Pilatos en 1966

Paralelamente a Jackie, llegaron a la ciudad los príncipes de Mónaco para celebrar su décimo aniversario de boda y para co-presidir la Fiesta de Primavera, a beneficio de la Cruz Roja Española, a la que la señora Kennedy también estaba invitada en la Casa de Pilatos. Por un lado, una viuda en duelo, que salía de su largo encierro, tras el asesinato de su marido, el 22 de noviembre de 1963; por otro, la princesa Grace, y en medio, una enemistad que hizo correr ríos de tinta, después de hacerse público que Jackie no les había perdonado a sus amigos, los príncipes de Mónaco, que no hubieran asistido al entierro del presidente.

Grace Kelly, junto a la duquesa de Alba© Getty Images
Grace Kelly, junto a la duquesa de Alba

Todos los intentos de reconciliación habían sido inútiles hasta que compartieron casetas, toros -Antonio Ordóñez brindó una oreja a cada una-, paseos por el Real y fiestas en palacios. Cayetana promovió el acercamiento y fue testigo directo de la tregua -murieron distanciadas- que firmaron con un apretón de manos y una breve charla. Era la noche del 17 de abril, sonaba el pasodoble “España Cañí” y un fotógrafo de ¡Hola! inmortalizaba la escena. 

La princesa Grace y Jackie Kennedy, juntas en un tablao flamenco© GTRES
La princesa Grace y Jackie Kennedy, juntas en un tablao flamenco

Cayetana tenía su opinión 

Cuando, pasado un tiempo, le preguntaron a la duquesa por Jacqueline Kennedy y por la princesa, Cayetana dijo: «Era una persona muy interesante y tenía un gran atractivo. A nuestra casa vino poco después de que mataran a su marido, y estaba terriblemente deprimida. Cuando íbamos a la Feria, los gritos de la gente la asustaban. Todo le afectaba muchísimo, y yo me agobiaba. Pero era una persona estupenda. Lo mismo que Grace Kelly, pero ella era una actriz que sabía su papel y lo interpretaba perfectamente. Y pasadas décadas, volvió a recordarlo en sus memorias, “Yo Cayetana”. “La instalé, tanto en Liria como en Dueñas, en las mismas habitaciones que en su día utilizó la emperatriz Eugenia. Pasó con nosotros una semana. Jackie me caía bastante mejor que la princesa. Jackie era más natural y afable. Grace, más estirada. Jackie estaba muy contenta en casa. Incluso pintó una acuarela que está colgada en Dueñas -ahora también expuesta junto a la carta- y me hizo una foto preciosa montando a caballo”.

La acuarela de Jackie Kennedy, expuesta en el Palacio de Dueñas© JAVIER ALONSO
La acuarela de Jackie Kennedy, expuesta en el Palacio de Dueñas

Cuatro portadas

¡Hola! dedicó un mes de información y cuatro portadas -dos de la princesa Grace y dos de Jackie Kennedy-, a aquella Feria de abril que hizo historia en todo el mundo. En cuatro números consecutivos se recogieron infinidad de imágenes y las declaraciones de la princesa Grace y de Jackie a su regreso a EEUU. La exprimera dama habló con ¡Hola! de sus “maravillosos días en Sevilla” y de los regalos que llevaba para sus hijos: “un traje de gitana para Carolina y un muñeco vestido de torero para John”. “Los toreros me gustan y, sobre todo, los rejoneadores, pero el espectáculo me asusta. Sufrí mucho”, confesó, además de recordar la emoción que sintió cuando le brindaron dos toros”.

Cayetana y Jackie se hicieron grandes amigas, se escribieron durante años -en otra carta le cuenta que se va con sus hijos a Hawái un mes-   y no se sabe si se volvieron a encontrar. 

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 Pasiones compartidas

Compartían pasión por la moda -Jackie también tenía un armario boho-, la historia, los viajes y coleccionar recuerdos, aunque con una gran diferencia. Jackie pidió que, después de su muerte, se pusiera a la venta un lote de 1.200 piezas que incluían arte, joyas, libros, antigüedades y recuerdos personales procedentes de su piso de la Quinta Avenida. Su collar de perlas rosadas falsas que se convirtió en símbolo de su imagen como primera dama, sus mecheros de oro, el diamante de 42 kilates, LZ"Uor, que le regaló Onassis, un libro de gramática francesa de cuando era niña, una gorra de cuero bordada que perteneció a María Antonieta, el metro de plata de Tiffany con el que midió hasta el último rincón de la Casa Blanca para darle su estilo…  “Cuando estos recuerdos se repartan por todo el mundo, esperamos que lleven a sus nuevos propietarios no sólo su belleza y su espíritu, sino también algo de ella", dijeron sus hijos Carolina y John Kennedy… Pero Cayetana, heredera de un imperio y de una responsabilidad gigantesca, nunca tuvo esa libertad. Era la mujer con más títulos del mundo, 14 veces grande de España, heredera de 50 generaciones… y el legado era intocable.  Como se refleja en la exposición, la duquesa tuvo que luchar mucho no solo “para intentar mantener el patrimonio unido, de forma que, a mi muerte, ningún palacio ni ninguna obra pueda salir de la casa”, como dejó escrito, sino para que se la recordara también por haber conseguido “aumentarlo” cumpliendo la promesa que hizo a su padre.

Cayetana de Alba y Jackie Kennedy se hicieron grandes amigas© Cover/Getty Images
Cayetana de Alba y Jackie Kennedy se hicieron grandes amigas

Dos mujeres, dos mundos, seis días en Sevilla y una relación que nació entre mantillas y permanecía oculta en el archivo privado de la Casa de Alba. En cierta forma, Cayetana y Jackie eran almas gemelas.