Juicio político a Samuel: ausencias y lealtades
La Comisión Anticorrupción del Congreso de Nuevo León aprobó el inicio del procedimiento de juicio político en contra del gobernador Samuel García Sepúlveda. El dictamen se aprobó por 6 votos a favor y solo 1 en contra, aunque fueron notorias varias ausencias de legisladores. La principal, quizá, la del coordinador de los diputados morenistas, Mario Soto, quien en público y en privado dio versiones diferentes sobre su ausencia.
La división en la bancada morenista se asomó. Pese a que la solicitud fue presentada por Anabel Alcocer, líder morenista en Nuevo León, con el aval de la dirigencia nacional y acompañada por diputados, senadores y aspirantes a la candidatura a la gubernatura. La ausencia de Soto —además de la de su compañero de bancada Rodrigo Montemayor y la de Claudia Chapa, del Partido Verde— a la hora de discutir y votar en la comisión demuestra la fractura, la falta de disciplina o la cooptación.
Las bancadas del PAN y del PRI, que respaldan la petición de juicio político, también cuestionan a los liderazgos locales y nacionales de Morena por no meter en cintura a sus diputados y abandonarlos en un momento crucial para el futuro político del estado.
No es cualquier cosa que a un gobernador en funciones se le inicie un procedimiento de juicio político. Mucho menos a meses de que se celebren las elecciones para sustituirlo, en un estado donde la marca Morena no ha despuntado.
El juicio tiene que ser avalado por la mayoría calificada del Pleno: 28 de los 42 legisladores en funciones. De aprobarse, Samuel García perdería su fuero y podría perder el cargo, ya sea por destitución o por inhabilitación. Los diputados citaron al gobernador a presentar las pruebas de su defensa el martes 23 de junio, aunque se espera que interponga un amparo.
Desde hace meses, la lealtad de Mario Soto está cuestionada. Se le relaciona directamente con Miguel "Mike" Flores, secretario de Gobierno de Samuel García. Justificó su ausencia diciendo que tenía un evento ya programado en el municipio de García, pero en un chat entre diputados escribió que existía "confusión sobre la línea política del partido respecto al juicio político", cosa que no se sostiene, porque fue Morena la que inició el proceso. Legisladores, alcaldes y aspirantes a la gubernatura pidieron mano dura y que no se permita ningún atisbo de colaboración con los naranjas que dé pie a rumores de que han sido comprados por el gobernador o su secretario de Gobierno.
Ante el alboroto interno provocado por esta decisión, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, estuvo ayer en Monterrey para presidir una reunión con legisladores. Después, en conferencia de prensa, fue cuestionada sobre el futuro inmediato de Soto, pero dijo que dejará esa decisión a los órganos internos del partido. Mario Soto no fue visto en el hotel al que fueron convocados.
Parece que, mientras Samuel gana tiempo para su defensa, los acusadores pierden lealtades.
POR CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ
COLABORADOR
@CARLOSZUP
MAAZ