Rocío Crusset elige un vestido de encaje con escote halter e inspiración años 60 para su gran fiesta en Ibiza: "Se ha coronado como la novia más estilosa del verano"
Casi dos meses después de su boda en Nueva York, Rocío Crusset y Charlie Schein volvieron a celebrar su amor, esta vez en Ibiza. La pareja, que se había dado el 'sí, quiero' el 30 de mayo en la iglesia jesuita de San Ignacio de Loyola, en Park Avenue, reunió el pasado viernes 24 de julio a familiares y amigos en una fiesta mucho más relajada junto al Mediterráneo. De aquella primera ceremonia, oficiada en inglés y español, conocíamos ya numerosos detalles; de esta segunda celebración, la información ha ido llegando poco a poco. El último secreto en descubrirse ha sido el segundo vestido que llevó la novia.
Un diseño con escote 'halter' y marcada inspiración ibicenca
Hace solo unas horas, la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero compartía con sus seguidores una amplia galería de fotos en las que se podían ver algunos detalles de la gran fiesta de este fin de semana. En ella aparecía el vestido que Mary-Kate Olsen había diseñado para ella (y del que ya te hablamos en este artículo). Pero había otro traje: un minivestido de encaje con cuello halter, que dejaba su espalda al descubierto, y que lució durante la fiesta, en la que se sirvieron productos típicos españoles, como jamón serrano y queso.
El vestido, con marcada inspiración bohemia, estaba confeccionado en un encaje de inspiración crochet o guipur, con un dibujo de ondas y motivos circulares que recuerda a los tejidos artesanales. Es precisamente ese trabajo textil el que aporta toda la riqueza visual, ya que el patrón es muy sencillo. Se asemeja, además, a la estética de los años 60, aunque reinterpretada con códigos boho. Es una opción muy habitual en las bodas de destino porque permite cambiar radicalmente de registro respecto al vestido de ceremonia sin perder el blanco nupcial. Y una elección con la que la modelo y diseñadora se ha coronado como la novia más estilosa del verano.
Aunque muchas prometidas, cuando cambian de vestido, optan por reemplazar también el resto de elementos del look, Rocío mantuvo su peinado: la melena suelta, con ondas, decorada con flores en uno de los laterales. También sus pendientes, de diamantes naturales, que forman parte de la exclusiva colección Leda de joyería Magaloni.
Los otros dos vestidos de novia de Rocío
Dos escenarios tan diferentes como Nueva York e Ibiza requerían dos looks que reflejaran la esencia de cada lugar. Para su primer enlace, Rocío optó por un diseño de estilo bohemio, romántico y con un inconfundible aire vintage –el que aportaban el encaje, los volantes y la asimetría de la falda– diseñado por ella misma (y que después cosió una amiga modista). Lo acompañó de un velo de tul y un pequeño ramo de lirios del valle, una flor muy solicitada entre las royals europeas.
Para la 'reboda' en Ibiza apostó, en primer lugar, por una prenda mucho más sencilla. La modelo se decantó por un vestido largo, blanco y satinado, que se ceñía con suavidad a su cuerpo. Era una prenda sin mangas y con un escote delantero drapeado; invitaba a pensar en un diseño de fiesta, ideal para disfrutar de la noche ibicenca. Se trataba de un diseño de la firma The Row, fundada en 2005 por las gemelas Ashley Olsen y Mary-Kate Olsen y cuyos diseños se caracterizan por formar parte de la corriente del lujo silencioso, en la que el menos siempre es más y se prima la calidad sobre la ostentación. El vestido en cuestión es una pieza customizada Mary-Kate Olsen.
"Mary-Kate es una gran amiga de Charlie y, a través de él, terminamos forjando una bonita amistad. Cuando empecé a buscar quién podría hacer mi vestido, se ofreció a diseñarlo y confeccionarlo ella misma. Disfruté muchísimo de todo el proceso porque era un auténtico sueño. The Row no suele crear vestidos de novia. El resultado fue un vestido que refleja a la perfección tanto la esencia de la firma como mi propio estilo", cuenta a ¡HOLA! la propia Rocío.
Una segunda celebración en España
La hija de Carlos Herrera y Mariló Montero, consciente de que muchos amigos no habían podido viajar hasta Nueva York, quiso celebrar una fiesta con ellos. "Te casas y hay varias formas de casarse, múltiples, y en la modalidad que ellos eligieron fue una boda muy reservada, pero, claro, quieres compartir con tus amistades y con la gente que no pudo ir a esa fiesta. Y es lo que van a hacer", explicaba su madre.
Todos los preparativos se han llevado con la misma discreción con la que se organizó su primer enlace. De hecho, no fue hasta el pasado 11 de julio cuando trascendió la noticia de que Rocío y Charlie estaban preparando una fiesta en Ibiza. Y el único detalle compartido por la novia fue la imagen de una gorra azul marino con un bordado central en el que aparecía la pareja rodeada por elementos mediterráneos y acompañada de sus nombres: 'Rocío & Charlie'. La palabra 'Ibiza' en una cinta en la parte inferior confirmaba el destino del evento, que tuvo lugar en un acantilado, con unas impresionantes vistas al mar.





