La confusión Gelman
LA SEÑORA NATASHA Gelman, quien junto con su esposo, Jacques Gelman, logró conjuntar una de las colecciones de arte más interesantes del siglo XX.
Por decisión propia dejó su acervo, alrededor de cien obras de artistas como Pablo Picasso, Henri Matisse y Joan Miró, al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Noventa y cinco piezas de arte moderno eran mexicanas, de autores como Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo, entre otros, fueron legados a su amigo y curador de arte, Robert Littman.
Cinco años antes de morir, la señora Gelman hizo un testamento en donde nombró a Littman legatario único y albacea de la llamada “Colección Gelman de arte moderno mexicano”, la cual fue resguardada en la Fundación Vergel que acrecentó el acervo hasta completar más de 300 obras.

En términos llanos, ser legatario es recibir en propiedad un bien y tanto las autoridades judiciales de México como de Estados Unidos reconocieron, tras varios litigios en ambos países, que efectivamente Littman era el único propietario de la obra.

El testamento, explican fuentes cercanas al proceso y que conocen el documento, establece cláusulas concretas donde se lee que la Colección debía ser exhibida en un museo o Centro Cultural de naturaleza privada, designada por el señor Littman, a la cual tuviera acceso el público en general y, además, en cualquier lugar que Littman estimara conveniente.

No explicita que las obras “debieran quedarse en México”, ni que fueran propiedad del gobierno o el pueblo mexicano.
La Fundación Vergel, o Littman mismo, pudieron vender la colección a inversionistas de arte o a coleccionistas del extranjero y no lo hicieron: la vendieron a una familia mexicana, con lo cual buscaron que el acervo se conservara en manos de connacionales.

La Colección Gelman de arte moderno mexicano es hoy propiedad de mexicanos, e incluye 160 obras de las cuales 30 son consideradas “monumentos artísticos” y, por lo tanto, sujetas a supervisión en cuanto a su integridad por parte de las autoridades mexicanas, además de que todas están debidamente catalogadas, pero eso no implica que sean propiedad estatal, máxime cuando el Estado mismo rehusó adquirirlas.
¿Cuántos cuadros de Frida, Diego, Orozco y otros autores mexicanos están tan bien localizados, inscritos y catalogados como esta Colección Gelman? Esa es una de las preguntas que podrían hacerse quienes están preocupados por seguirle la pista al arte moderno mexicano.
Y hay que decirlo con claridad: que una obra sea importante para México no significa que deje de ser propiedad privada. Confundir “patrimonio cultural” con “propiedad del Estado” es un error.
Aquí existen acervos privados de enorme valor histórico y artístico, y su existencia no es una anomalía: es parte de cómo también se preserva la cultura y, en este caso, al buscar exhibir la obra en México y también en el extranjero, permite darle a nuestro país una proyección que nos enaltece.
El punto central es muy simple: la propiedad privada no invalida el valor cultural, y el valor cultural no extingue la propiedad privada. Ambas realidades conviven.
Y precisamente porque esta colección importa tanto, debe tratarse con seriedad jurídica, apegarse al estado de Derecho que permite gestionarla de una manera profesional y conforme a la normatividad.

No hay despojo, ni ocultamiento, ni una entrega del patrimonio nacional. Lo que existe es una colección privada mexicana que actúa dentro de la ley, con responsabilidad y con vocación pública.
Quien quiera presentar una exhibición temporal y regulada como si fuera una pérdida definitiva, está sustituyendo los hechos por una narrativa falaz.
BESTEL Y STARLINK sellaron una alianza que permite a Televisa, de Emilio Azcárraga, ampliar su alcance en un mercado donde la conectividad depende tanto de la infraestructura terrestre como satelital. Al revender servicios de conectividad satelital directa a dispositivos, la empresa apuesta por cubrir zonas donde la fibra y las redes móviles no llegan. El acuerdo responde a una necesidad real de continuidad operativa para empresas que operan en regiones remotas. El modelo apunta a arquitecturas híbridas que combinan fibra y satélite. La reducción de costos de última milla y de tiempos de implementación refuerza su atractivo comercial. Otras compañías ya han optado por Starlink para mantenerse competitivas. La creciente presencia de la empresa de Elon Musk en licitaciones públicas y privadas confirma su avance en México.

EL MUNDIAL DE 2026 se perfila como un catalizador para la economía de la Ciudad de México. Las proyecciones de Canaco CDMX, que estiman ventas por 26 mil 280 millones de pesos y más de un millón de visitantes, muestran un panorama optimista para el comercio y los servicios. Hoteles, entretenimiento, transporte y alimentos concentrarán buena parte de la derrama, pero el reto está en que los beneficios no se queden en unos cuantos sectores. La generación de hasta 90 mil empleos abre una oportunidad real para las micro y pequeñas empresas, siempre que exista preparación. El gasto promedio por turista anticipa alta actividad, pero también mayor exigencia en calidad y capacidad operativa. Para que tengan resultados permanentes, el gremio encabezado por Vicente Gutiérrez Camposeco, considera que se debe tener la organización, la digitalización y la integración del comercio local.

GS MOTOS, DIVISIÓN estratégica de movilidad de Grupo Salinas, que agrupa marcas como Italika, Hero, Benelli y Morbidelli, hace historia en la movilidad en México, al lograr las 10 millones de motocicletas ensambladas en sus plantas de Toluca y Guadalajara. Este logro de la empresa que dirige Dirk Biehler se alcanza tras 17 años de operación de la planta en Toluca, que inició actividades en 2008 y ha sido clave en el crecimiento sostenido de la capacidad productiva y en la mejora continua de los procesos. La cifra de 10 millones refleja el desarrollo operativo de ambas plantas de producción, que han incrementado eficiencia, automatización y estándares de calidad para atender la demanda de movilidad en México.

EL CONSEJO HOTELERO del Caribe Mexicano que preside David Ortiz Mena, sostuvo una reunión de trabajo con el Senador, Eugenio Segura, presidente de la Comisión de Turismo del Senado de la República, con el propósito de dialogar sobre los retos y oportunidades del sector turístico en la región. Durante el encuentro, se abordaron temas clave para la competitividad del Caribe Mexicano, destacando la necesidad de que el Derecho de No Residente (DNR) reditúe en términos turísticos, fortaleciendo la promoción, el posicionamiento internacional y la atracción de visitantes. En este sentido, se subrayó la importancia de orientar estratégicamente estos recursos hacia acciones de promoción.

CON LA LLEGADA de Roberto Velasco Álvarez como nuevo secretario de Relaciones Exteriores, se fortalecerá la buena relación que mantiene con el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, lo que permitirá consolidar la comunicación entre los gobiernos de ambos países y avanzar en los diversos temas de la compleja agenda bilateral.
POR DARÍO CELIS ESTRADA
COLABORADOR
@DARIOCELISE
PAL