La fiebre del fútbol: una invitación a la prevención
Arranca la justa futbolera 2026 y millones de personas en México y el mundo se preparan para asistir a partidos, reservar hospedajes, adquirir boletos y organizar viajes. Sin embargo, junto con la expectativa que genera uno de los eventos más importante del planeta, también crece un riesgo que suele acompañar a grandes acontecimientos: los fraudes.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ya ha alertado a la población sobre el incremento de engaños telefónicos, mensajes fraudulentos y suplantación de identidad relacionados con instituciones bancarias. Se trata de delitos que evolucionan constantemente y que encuentran en los eventos masivos una oportunidad para perfeccionarse.
Las cifras reflejan la dimensión del problema. De enero a abril de este año, las reclamaciones totales recibidas por la Condusef en contra de instituciones del sistema financiero sumaron 55 mil 726 casos, lo que representa un aumento del 20.07 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Aunque estos fraudes suelen asociarse con llamadas falsas de bancos o intentos de obtener información financiera a través de la llamada ingeniería social, se advierte que este evento deportivo abrió nuevas oportunidades para los delincuentes. La alta demanda de boletos, hospedajes y paquetes turísticos genera un escenario ideal para que aparezcan ofertas engañosas.
Miles de aficionados comenzarán a buscar entradas para los encuentros, reservaciones en hoteles y alternativas de transporte. Los estafadores lo saben y suelen aprovechar la emoción, la urgencia y el temor al FOMO, a quedarse fuera, para presionar a las personas a tomar decisiones apresuradas.
Por ello, se recomienda verificar siempre la autenticidad de los sitios Web donde se realizan compras, revisar opiniones y referencias de otros usuarios, confirmar que los proveedores cuenten con presencia real y conservar comprobantes de pago y documentación relacionada con cualquier transacción.
También es importante desconfiar de boletos ofrecidos fuera de los canales oficiales, especialmente cuando se solicitan transferencias inmediatas o se presentan ofertas con precios muy por debajo del mercado. Si una promoción parece demasiado buena para ser verdad, probablemente se trate de un fraude.
Los expertos coinciden en que los delitos financieros seguirán adaptándose a las circunstancias y aprovecharán cualquier evento de gran impacto social para buscar nuevas víctimas. Este evento mundial deportivo no será la excepción.
Como siempre hemos dicho, la mejor herramienta para evitar caer en engaños sigue siendo la prevención. Mantenernos informados, verificar antes de comprar y proteger los datos personales puede marcar la diferencia entre disfrutar la máxima fiesta del futbol o convertirse en víctima de un fraude.
La recomendación es sencilla: disfrutemos del deporte, pero no bajemos la guardia. ¡Mucho ojo!
POR JOSÉ LUIS AYOUB
COLABORADOR
contacto@joseluisayoub.com
@jlayoub
MAAZ