"Le pidieron que llamara a una joven de 17 años", una investigación periodística revela lo que Mette-Marit no contó en su entrevista sobre Jeffrey Epstein
El pasado 19 de marzo, tras ocho semanas de silencio, la princesa Mette-Marit concedió una entrevista a la cadena pública NRK para explicar su relación con Jeffrey Epstein. La aparición generó reacciones encontradas en Noruega y, aunque los expertos en gestión de crisis valoraron positivamente esos veinte minutos, también señalaron que dejaron nuevas incógnitas sobre el vínculo entre la futura reina y el magnate, ya condenado por prostitución infantil cuando ambos estrecharon su relación. Una de las dudas más comentadas surgió de la propia declaración de Mette-Marit: durante unas vacaciones en la mansión de Epstein en Palm Beach, dijo haberse sentido insegura o incómoda por algo que él hizo. La princesa evitó revelar qué ocurrió, pese a la insistencia del entrevistador. Ahora, una investigación periodística afirma haber encontrado en los archivos una posible respuesta. "Le pidieron que llamara a una joven de 17 años", titula la noruega TV2.
El motivo que ha llevado a la principal cadena privada del país a rebuscar de nuevo entre los más de tres millones y medio de archivos que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó sobre el caso Epstein es evidente: desde esa entrevista se habían disparado las especulaciones sobre ese incidente y el Palacio Real de Oslo se ha parapetado de nuevo en el silencio. ¿Qué dijo Mette-Marit de Noruega sobre ese "episodio" incómodo? Estas fueron sus palabras ante la NRK:
"¿Tuvo la princesa heredera, ya sea en la casa de Epstein o en cualquiera de sus otras reuniones con él, alguna información que pudiera indicar lo que ahora sabemos sobre él?", pregunta el periodista.
"No, no lo hice. Todas las personas con las que me he reunido con Epstein eran adultas. Nunca he visto nada ilegal, pero Epstein se comportó conmigo de una manera que no me gustó. No puedo ocultarlo", responde Mette-Marit.
"¿Qué puedes decir al respecto?", insisten desde la NRK.
"Cuando llegó el último día de nuestra estancia en Palm Beach, me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a casa para hablar con Haakon. Pero mantuve el contacto con él durante un tiempo después de eso. Creo que probablemente fue porque era tan manipulador que se aprovechó de que teníamos un amigo en común. Que soy ingenua. Me gusta creer lo mejor de la gente. Pero también decidí cortar el contacto con él, y fue por episodios como ese", explica la princesa.
"¿Puede la princesa heredera añadir algo más sobre esta situación?", repregunta el periodista.
"No, la verdad es que no quiero", dice Mette-Marit dando el tema por zanjado.
Llegados a este punto de la entrevista fue el propio Haakon, sentado a su lado durante los veinte minutos, el que intervino: "Fue una situación en la que se vio envuelta que la hizo sentir insegura y ya no quería estar allí". Teniendo estas pistas de lo sucedido era cuestión de tiempo que se tirara del hilo, es más, también podría ser que Mette-Marit adelantara su versión sabiendo que tarde o temprano se iba a descubrir ese episodio.
El análisis realizado por TV2 de los correos electrónicos intercambiados entre Epstein y Mette-Marit durante su estancia en la mansión de Florida muestra que ella expresó directamente su incomodidad con algunas de las cosas que él le pedía. "Epstein le pidió que llamara a una chica de 17 años. Se refiere a ella como su ahijada", asegura el citado medio. El episodio al parecer sucedió el 7 de enero de 2013, momento en el que Mette-Marit se encontraba alojada en la casa de Palm Beach y no quedá claro, al menos ese archivo no ha sido publicado o encontrado, qué le pidió Epstein a la princesa en un primer momento, pero la conversación se desarrolló así:
"Nooo, eso es demasiado vergonzoso. Soy así de tímida", escribe Mette-Marit.
"Por favor, es para mi ahijada", le responde Epstein.
"Vale, intentaré armarme de valor después de la playa", responde Mette-Marit.
El citado medio asegura que esa conversación no llega a ninguna parte hasta horas después, cuando la princesa Mette-Marit ha reposado el tema y parece haber cambiado de opinión esa misma tarde:
"Jeffrey, no voy a llamarla. Me incomoda. En cambio, le prepararé un regalo a tu ahijada", escribe la princesa.
"Tiene 17 años y pensó que sería muy divertido. Pero no quiero que te sientas extraña. ¿Tuviste un buen día? Boris llega el jueves a medianoche", respondé él citando al que sería su amigo en común, un nombre que la princesa no ha querido dar pero que según medios noruegos es Boris Nikolic, uno de los asesores de Bill Gates.
La TV2 ha traslado al Palacio Real de Oslo la pregunta de si estos correos reflejan el episodio de inseguridad al que la princesa Mette-Marit hizo referencia durante su entrevista. Sin embargo, la Corte Real asegura que la princesa no desea dar más información. Por otro lado, el citado medio de comunicación valora que esta conversación encaja con la versión que dieron en el 2019. Cuando se conoció que la princesa había mantenido contacto con Jeffrey Epstein, el comunicado oficial señaló que la relación se había interrumpido "entre otras cosas porque sentía que Epstein intentaba utilizar su vínculo con la princesa heredera frente a otras personas".
Esa explicación coincide con lo que se ha documentado sobre el modo de operar de Epstein: un depredador sexual con una amplia red de contactos y que, según relataron numerosas víctimas, solía presumir de sus relaciones con figuras influyentes para ganarse la confianza de nuevas jóvenes. Además, diversas investigaciones han señalado que Epstein acumulaba documentación y datos sobre personas poderosas, aunque los fines exactos de esa recopilación siguen sin estar plenamente esclarecidos.







