Líbano expone fragilidad del alto el fuego en Medio Oriente
La locutora de radio Ghada Dayekh, de 60 años, seguía transmitiendo desde su casa en Tiro, Líbano, después de que Israel bombardeara las oficinas de su emisora. Pensó que estaría segura lejos de instalaciones militares. El miércoles, un ataque aéreo israelí destruyó el edificio donde vivía. Rana Shaya recogía medicamentos para personas desplazadas cuando un bombardeo mató a todos los que estaban en la farmacia. Khatoun Salma, poeta, murió junto a su esposo en su departamento en la capital, Beirut.
Más de 300 víctimas en Líbano
Son tres de las más de 300 víctimas —la mayoría civiles, según fuentes militares libanesas— de la ofensiva aérea más intensa de Israel contra Líbano desde que Hezbolá entró en la guerra el 2 de marzo. Los bombardeos ocurrieron menos de 48 horas después de que entrara en vigor el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, exponiendo la fragilidad del acuerdo y forzando negociaciones directas entre Israel y Líbano programadas para la próxima semana en Washington.
El Departamento de Estado confirmó ayer que acogerá la reunión "para discutir las negociaciones sobre un alto el fuego", aseguró el secretario Marco Rubio. Será el primer encuentro directo entre ambos países en décadas. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció que las conversaciones "versarán sobre el desarme de Hezbolá" y el establecimiento de relaciones de paz entre países técnicamente en guerra.
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Pero la brecha es profunda. Líbano exige "un alto el fuego antes de cualquier inicio de negociaciones", según un responsable libanés. Hezbolá rechazó cualquier negociación directa y pidió la retirada israelí del sur del país. Netanyahu advirtió que los bombardeos continuarán "para restablecer la seguridad de los habitantes del norte" de Israel.
'No sabemos dónde está mi sobrina'
Israel afirmó haber golpeado "aproximadamente 100 centros de mando y sitios militares de Hezbolá", pero la mayoría de los muertos no eran combatientes. Ola Al Attar, de 32 años, trabajaba como secretaria en una clínica médica cuando murió. Había perdido a su esposo en la explosión del puerto de Beirut en 2020. Sus dos hijas, de ocho y once años, quedan huérfanas. En Ain el Mreisseh, los cuerpos permanecían bajo escombros entre objetos cotidianos. "No sabemos dónde está mi sobrina", dijo Taha Qarqamaz, que perdió a otra sobrina y tiene a dos más en cuidados intensivos.
La ofensiva provocó condenas internacionales. El presidente Donald Trump confirmó haber abogado por la contención en llamadas con Netanyahu. El premier británico Keir Starmer calificó de "inaceptable" la continuación de los ataques.
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La crisis coincide con negociaciones entre iraníes y estadounidenses programadas para hoy en Pakistán. El inquilino de la Casa Blanca se declaró "muy optimista" sobre un acuerdo de paz, pese a la distancia entre posiciones. El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán descartó restringir el programa de enriquecimiento de uranio, principal exigencia de Estados Unidos e Israel.