Cada fin de semana, Jorge Fernández se levanta, se pone las botas y se tira al monte, como hacen muchos vascos que son fieles a esa cultura montañera tan arraigada en las tierras del norte. Aunque nació en Alicante, a todos los efectos se considera de allí, pues vive en la región desde pequeño, primero en la localidad guipuzcoana de Mondragón, en la que se crio; luego en Vitoria; y ahora en Bilbao, donde está su casa.
“Qué ganas tenía de un domingo típico de monte en el País Vasco. Fresco, lluvia, nubes… Ese olor a monte mojado… y la más feliz ya sabéis quién es en este ambiente ¿no?”. El presentador comparte sus sensaciones cuando sube a alguna de estas cimas tan populares entre los senderistas acompañado de su fiel perra Mika, “cómo disfruta en su hábitat natural”.
Para Jorge Fernández, que es licenciado en Ciencias del Deporte por la Universidad del País Vasco y ha elegido un estilo de vida basado en tres pilares básicos, el ejercicio, la naturaleza y la vida sana, estas excursiones a primera hora de la mañana “nos dejan con una sensación de bienestar para todo el día, que si tenéis la oportunidad de probarlo es muy aconsejable”. Siguiendo su recomendación, estas 6 excursiones son ideales para entrenar, mantenerse en forma y disfrutar de la naturaleza como él lo hace.
La receta que no falla para una buena salud, según Jorge Fernández, es movimiento, sol, montaña y buena compañía. Y de todo ello ha disfrutado el presentador subiendo al monte Gorbea, que da nombre al parque natural más grande de la región y es la cuna del montañismo vasco, además del pico más alto. En el límite entre las provincias de Vizcaya y Álava, la subida a sus 1482 metros de altura no presenta grandes dificultades técnicas, aunque sí requiere buena condición física debido al desnivel y a la duración del recorrido. Una de las rutas más habituales comienza en la zona de Pagomakurre, cerca del municipio vizcaíno de Areatza. Desde allí se sigue un sendero que atraviesa, primero, zonas de praderas y bosque hasta llegar a las campas de Arraba. A partir de este lugar el camino comienza a ganar altura de forma más pronunciada.
En la cima, desde la que se ven los valles, las montañas del entorno e incluso el Cantábrico en días despejados, se encuentra la famosa gran cruz metálica del Gorbea, símbolo de esta montaña. En invierno es frecuente encontrar nieve o hielo, lo que puede aumentar la dificultad de la subida.
Históricamente, Kolitza era uno de los tradicionales ‘montes bocineros’ de Vizcaya, esas cimas desde donde se convocaban antiguas Juntas Generales mediante hogueras y el toque de cuernos. Hoy esta cumbre de 879 metros de la comarca de Enkarterri es un lugar muy apreciado por senderistas, corredores, amantes de la naturaleza y también devotos, pues en su cima se encuentra la ermita de San Roque y San Sebastián, un lugar de devoción popular desde la Edad Media. La subida clásica comienza desde el barrio de Pandozales, en Balmaseda, a través de senderos señalizados que forman parte del GR-123, la Vuelta a Bizkaia. Un recorrido de varias horas entre bosques, viñedos de txakoli y paisajes variados. Cada año se celebra en este mismo lugar el Kolitza Balmatrail, un evento de carreras y marchas de montaña.
Cuando era pequeño, Jorge Fernández subía cada domingo al Udalaitz con su tío Carmelo, quien le inculcó también la costumbre del premio final con el que se suele rematar la jornada: comerse huevos fritos con chorizo, patatas y ensalada. Este monte queda cerca de Arrasate/Mondragón donde el presentador vivió de crío. Una montaña de roca caliza muy característica, con 1092 metros de altura que implica una subida corta pero empinada y exigente.
En verano, cuando aprieta el calor, Jorge Fernández hace la subida al Ganeko —como se le conoce popularmente— a primera hora de la mañana en tiempo récord, para tener Mika y yo “el día hecho”. El monte, que se eleva a 999 metros y está a apenas una docena de kilómetros de Bilbao, es una de las excursiones favoritas de los bilbaínos para entrenar o caminar el fin de semana. Desde la cima se contemplan unas vistas espectaculares de la ciudad, la ría del Nervión y de otros montes importantes del entorno, como el Pagasarri o el Gorbea. En lo alto hay una gran cruz y un buzón donde los montañeros dejan una tarjeta con su nombre y la fecha de la ascensión, una tradición muy arraigada en el montañismo vasco.
Dice Jorge Fernández que cuatro horas y media de monte el domingo por la mañana son gasolina para el resto de la semana. Son más o menos suficientes para la excursión al Amboto, que forma parte del macizo del Duraguesado y es la cumbre más alta del Parque Natural de Urkiola, el espacio protegido que comprende sierras y peñas calizas, barrancos y valles profundos y habitan ovejas, vacas y caballos. No hay más en este parque de gran tradición pastoril, entre Vizcaya y Álava. La ruta habitual comienza comienza en el Puerto de Urkiola, junto al Santuario de Urkiola. Desde este punto se toma un sendero que se dirige hacia el collado de Asuntze, atravesando praderas y zonas de bosque. Después el camino continúa hacia el collado de Larrano, desde donde ya se puede ver la imponente silueta del Anboto. A partir de ahí comienza el tramo final de ascenso, que es más empinado y rocoso.
Planifica tu subida:
Altura: 1331 m
Tiempo aproximado: entre 2 y 3 horas la subida
Inicio: en el puerto de Urkiola, junto al santuario de Urkiola
Hay varias rutas para subir al Mugarra, una de las montañas de Vizcaya más características del Parque Natural de Urkiola y a la que trepa el presentador, pero la más habitual y sencilla empieza en el pueblo de Mañaria, a unos 35 kilómetros de Bilbao, y sigue la pista forestal que asciende por el valle entre paredes de roca. A Jorge Fernández le gusta “porque hay poca gente y la última parte es muy pedregosa y con pendiente. Además, arriba las vistas son espectaculares, pero no es apta para gente con vértigo llegando a la cima”. Otro recorrido bonito empieza en el puerto de Urkiola, cerca del santuario del mismo nombre.