Hay algo en lo que inciden muchas de las novias que nos cuentan sus bonitas bodas y tiene que ver con un momento emocionante del día. La idea que se repite es que la ilusión de ver a los niños de arras a las puertas de la ceremonia no puede explicarse con palabras. Es ese cortejo de pajes y damitas el que abre paso a la protagonista del día hasta llegar a su prometido. Los más pequeños tienen un papel relevante y para ellos también existen unas propuestas que evolucionan, temporada tras temporada. En este 2026, las tendencias para niños de arras juegan al equilibrio entre lo vintage y lo actual, siempre pensando en no disfrazar a la pequeña comitiva y en lograr que todos (ellas y ellos) estén cómodos.
En la decoración de bodas de este año, al igual que en la papelería nupcial, tiene un gran protagonismo el estampado toile du jouy. Este print francés y clásico da el paso a la moda para pajes y damitas y protagoniza looks aptos para primavera y otoño, no tanto de verano, en sus tonos estrella: azul, burdeos, verde o gris. Su historia se remonta a 1760, cuando Christophe-Philippe Oberkampf estableció una real fábrica de estos tejidos en Jouy-en-Josas, un enclave próximo a Versalles, donde eran muy solicitados. En la imagen vemos cómo en Navascués Kids recurren a este estampado para sus creaciones infantiles.
Del mismo modo que desde hace un par de temporadas los vestidos de novia de estética medieval viven un gran momento, la tendencia de tintes históricos se ha trasladado en 2026 a los diseños de los niños y niñas de arras. En el cortejo que acompaña a la novia hay espacio para propuestas de corte imperio, lazadas entrecruzadas, mangas historiadas, cuerpos que imitan a un pequeño corsé y todo tipo de prendas fluidas que se acompañan de coronas de flores frescas o tocados hechos con variedades preservadas. Ejemplo de ello es esta propuesta en tonos blancos con detalles en verde de Mima and Me.
"¡Cómo es este vestido hecho con una sábana antigua para una boda muy especial!", escribe el equipo de Mima and me en sus redes sociales. La realidad es que la recuperación de tejidos antiguos para transformarlos en diseños actuales es algo que llevamos años viendo en los ateliers de novia. Ahora, en 2026, la idea se presenta como una personal alternativa a las colecciones infantiles de ceremonia. La idea es aportar valor a los looks de los pajes y damitas del enlace, haciendo que esas prendas también tengan una historia que contar.
Al igual que cuando el frío se acerca, en otoño e invierno, triunfan en la decoración nupcial los estampados de estilo clásico y origen británico, en el caso de las propuestas de 2026 para niños de arras, también vemos cómo regresa el tartán. Aunque no lo hace en su versión más tradicional, sino combinada con otros colores y motivos de cuadros escoceses, que son perfectos para pajes y damitas por igual y que ponen un punto muy sofisticado y atemporal a las comitivas de las ceremonias religiosas. Nos encanta la combinación de colores escogida para este cortejo por La Casita de Mitos Roca.
A menudo, los novios no quieren recurrir a estilismos infantiles demasiado llamativos y prefieren optar por la neutralidad del blanco, pero buscan una solución para añadir un toque especial a los diseños de los más pequeños. Para estos casos son una opción perfecta los vestidos con lazadas en la espalda, detalles que suelen ser de tamaño XL y estar ideados con estampados florales muy alegres. En Ilo Ilo Moda lo proponen para las bodas de este 2026 y, sobre estas líneas, lo vemos una opción muy acertada tanto para la primavera como para el verano.
En las bodas de los próximos meses no solo nos toparemos con tendencias nuevas, también veremos cómo hay otras que se mantienen con respecto a épocas anteriores. Es el caso de los diseños con flores a todo color, que suelen ser más populares en los enlaces de primavera y verano al aire libre y que tienden a ir acompañados de alpargatas o zapatos de lona y peinados en los que hay lazos de algún color no predominante del estampado. Del mismo modo, pueden llevarse flores frescas o ramos que combinan a la perfección con la gama cromática del print elegido, como demuestra esta propuesta de Sonvita Brand.
En las ceremonias civiles, sin embargo, sí que podremos asistir a un auge de apuestas más arriesgadas y originales, como los diseños en tul de colores pastel, que suelen proponer firmas con una visión más internacional, dado que en las bodas fuera de nuestras fronteras este tipo de looks para los niños de arras es bastante común. El tul se convierte en una herramienta para crear ese efecto etéreo, romántico, que suele casar con las novias que en su día llevan vestidos de estética princesa. Porque sí, resulta importante que todos los elementos del 'sí, quiero' estén en sintonía y, por tanto, que el traje de la protagonista del día no desentone con respecto al cortejo de pajes y damitas que la acompañan. En la imagen, un diseño de la colección 2026 de Abel & Lula.
Es habitual que en las bodas de invierno, las niñas de arras recurran a las capas de terciopelo para hacer frente al frío, sin tapar en exceso el look o restarle sofisticación. Pero, ¿qué sucede cuando la temperatura es algo más agradable, pero puede refrescar? Es en estos casos cuando conviene apostar por capas cortas, de tejidos más ligeros, fluidos y de aire rústico. Es lo que propone para las bodas de 2026 Amaia For Kids, al igual que otras muchas marcas infantiles que tienen en cuenta las necesidades de los más pequeños en este tipo de ceremonias.
Este año las rayas estarán por todas partes. En las bodas recientes las hemos visto en la mantelería o la papelería a medida y todo parece indicar que estarán presentes en los estilismos del cortejo de arras. Eso sí, esta temporada no triunfan en la versión más discreta, sino en una que combina tonalidades vivas, colores flúor y diseños anchos entre sí. Una apuesta que ha incorporado la marca Ussía a su colección de ceremonia.
Troquelado, calado o perforado. Llámalo como prefieras, pero quédate con la idea. El algodón es el material rey en este tipo de looks para las damitas del cortejo nupcial, que solo pueden verse a finales de primavera y durante todo el verano. Estos tejidos se emplean en diseños de silueta tradicional y con mangas propias de la época de altas temperaturas. Suelen sumar, tal y como hace la firma Rocío Fernández-Cotta, una lazada a modo de cinturón capaz de crear un bonito contraste.
Si en 2025 hablábamos de que en los vestidos de las niñas de arras veríamos abundancia de delantales estampados, en los enlaces de los próximos meses asistiremos a un auge de las propuestas infantiles que incorporan batas, kimonos o que crean el mismo efecto sobre una sola prenda. Esta estética se alinea con el look de campesina o cortesana que está triunfando en las redes sociales, para los más pequeños. Un estilo de origen campestre que mira hacia el pasado y que saben defender a la perfección firmas como La Bubé.
Que en la moda infantil de ceremonia los cuellos y los baberos, actuales y antiguos, sean más que habituales es algo que se observa a simple vista. Sin embargo, en las bodas de 2026 encontraremos firmas como Atelier La Nonna, que proponen que en las prendas de los pequeños pajes los cuellos tengan un volumen extra. Nos referimos a volantes, piezas estilo gorguera o cuellos realizados con tejidos algo más rígidos, que permiten un resultado en el que este detalle ocupa espacio y se queda elevado, no se posa sobre la prenda.