"No cojas al bebé, que se acostumbra": Ariadne Artiles cuestiona este consejo y una matrona explica qué hay de cierto en él
Cuando un bebé llora, lo que a su mamá le sale de dentro es cogerlo en brazos de inmediato para ayudarle a calmarlo. No importa el motivo (hambre, sueño, necesidad de cambio de pañal, calor…): si llora, su madre siempre buscará calmarlo y cubrir la necesidad que hace a su pequeño llorar. Sin embargo, es muy común que alguien, por lo general de mayor edad, diga eso de "si lo coges cada vez que llora, se va a acostumbrar". Muchas madres y padres se cuestionan si es una recomendación adecuada o no y por ello la modelo Ariadne Artiles ha compartido en sus redes sociales un post precisamente sobre ello.
La respuesta a esa frase en el post (originario de la plataforma La vida madre, de la que Artiles es cofundadora), es más que clara: "bien, esa es la intención, que se acostumbre a sentirse seguro, querido y escuchado; así es como se crea un apego sano". ¿Es así realmente o tienen razón quienes están convencidos de que es mejor dejar al bebé que llore para que deje de hacerlo? Se lo hemos preguntado a María Domínguez, matrona del hospital Hospiten Estepona, creadora de Madrazas y especialista de MiVidaPostparto, una plataforma online de asesoramiento 24/7 a madres primerizas. La matrona resuelve todas las dudas al respecto.
La respuesta consistente del adulto ante el llanto predice bebés más seguros y, a medio plazo, niños más autónomos, no más dependientes
Muchas personas siguen creyendo y recomendando eso de "no cojas al bebé cuando llora, que se acostumbra". ¿Qué tiene de cierto esta frase? ¿Se acostumbra el bebé a que lo cojan?
No, en el sentido negativo que sugiere la frase. Un bebé no puede "acostumbrarse mal" a recibir contacto y consuelo porque su cerebro aún no tiene capacidad de generar dependencias patológicas, que sean malas. Lo que sí ocurre es que aprende que cuando llora, alguien responde.
¿Es malo para el bebé acostumbrarse a que su madre o su padre lo cojan cuando lloran?
No, es justo lo contrario de lo que se cree. Que un bebé "se acostumbre" a ser consolado en brazos es un indicador de que está desarrollando un vínculo de apego sano. Los estudios de Bowlby y Ainsworth sobre teoría del apego, y más adelante la neurociencia del desarrollo, confirman que la respuesta consistente del adulto ante el llanto predice bebés más seguros y, a medio plazo, niños más autónomos, no más dependientes. Le estás enseñando correctamente (es la base del apego seguro: le estás enseñando vínculo positivo y seguridad).
¿Qué aspectos positivos tiene ese gesto?
Tiene unos cuántos. Regula su sistema nervioso: baja el cortisol (hormona del estrés) y sube la oxitocina (la hormona de la felicidad); favorece la termorregulación y estabiliza frecuencia cardíaca y respiratoria (muy estudiado en el contacto piel con piel que se debe realizar desde el nacimiento).
Además, sienta las bases neurológicas de la confianza básica y autoestima que tendrá en el futuro. Son niños más seguros de sí mismos. Refuerza el vínculo y la lactancia materna, si la hay.
Por el contrario, ¿cómo puede afectar al bebé que sus padres no lo cojan cuando llora?
Si no hacemos caso al llanto y no se atiende de forma sistemática, lo que sucede es que se mantiene el cortisol elevado durante más tiempo. A corto plazo genera más estrés fisiológico. Si esta actuación se sostiene en el tiempo, se ha asociado a patrones de apego inseguro o desorganizado, y a mayor dificultad de autorregulación emocional en etapas posteriores. El bebé no "aprende a ser independiente": aprende que su malestar no obtiene respuesta, se siente solo o sola para regular lo que le sucede.
Cuando respondes al llanto de tu bebé no lo estás malcriando, le estás enseñando que el mundo es un lugar seguro y que tú eres su base segura
¿Por qué llora un bebé? ¿Es cierto que puede llorar para manipular a los adultos que lo cuidan?
Llora porque es su único lenguaje para decir lo que le sucede: hambre, sueño, frío, malestar, sobreestimulación, necesidad de contacto… No existe manipulación intencionada: manipular requiere planificación, teoría de la mente, capacidades que un bebé no tiene hasta bien entrada la infancia. El llanto es comunicación, no estrategia. Es su manera de comunicarse contigo.
¿Qué le diría a una madre primeriza que duda de si coger o no a su bebé cuando llora?
Como profesional siempre digo lo mismo: cógelo. Confía en tu instinto: cuando respondes al llanto de tu bebé no lo estás malcriando, le estás enseñando que el mundo es un lugar seguro y que tú eres su base segura. Eso, con el tiempo, es lo que le da la seguridad para explorar y ganar autonomía, independencia, seguridad, no lo contrario.
¿Y a la persona, normalmente una abuela o un abuelo, que recomienda no cogerlo?
Los abuelos, algunos, entiendo que vienen de otra generación y, aunque lo hagan con buena intención, la evidencia científica actual —que entonces no existía— es clara: el contacto y la respuesta al llanto no malcrían, protegen. Cada abrazo, caricia, cercanía suma a la seguridad emocional del bebé, no le resta. Es lo que se debe hacer, no dejar llorar sin consuelo.
Los bebés crecen rápido; cuidémoslos desde pequeñitos con seguridad, confort y cariño.

