Norma Duval (70) nos desvela sus trucos de belleza: de la mítica crema de su madre al chocolate y la electroestimulación
Acuérdate de la frase de Bette Davis mientras sube las escaleras de su ático neoyorquino en All about eve: “Abróchense los cinturones, que va a ser una noche movida”, porque quien avisa no es traidor… Y es que, con lo que te vamos a contar, te vamos a dar la noche, el día y hasta la semana. Pero no te preocupes, que también el ansiolítico para esa bajona. Palabrita del Niño Jesús. Y es que, si has visto la portada de nuestra revista de esta semana y has buceado en el interior con una Norma Duval absolutamente maravillosa, con 70 espléndidos años —y anota— la misma talla que cuando tenía 17 años (porque le caben los mismos vestidos de entonces), ahora te vamos a contar qué es lo que hace la supervedette para mantener y lucir ese cuerpazo, esa cara y ese pelo… Y la respuesta es ¡NADA! Por favor ¡No te sueltes la hebilla! Corregimos: Nada extraordinario.
Es decir, lo suyo no es fruto de recetas mágicas o pócimas de cuento, todo lo que necesitas, lo tienes en casa y no te vas a gastar un dineral para conseguirlo. ¿Ves como esta información es como un trankimazín? Pues eso, que ni sangre de dragón, ni semen de salmón, ni yoyobas del índico, ni cofres isobáricos… Norma consigue esos resultados tan fabulosos de manera fácil, económica… pero eso sí, muy pero que muy disciplinada, casi casi estricta. Amiga, ¿quién había hablado aquí de milagros…?
Nosotros nos lo imaginábamos porque hace unos años, a mediados de los 80, Norma se hizo famosísima (más) por un spot de televisión en el que anunciaba un gel de baño con el que deleitaba a la audiencia con unos planos de sus piernas y sus curvas, intrincadas como las cataratas del Niágara, sino que también nos hablaba de un placer, el de la espuma, asequible a todo el mundo. Un gel que ella usaba “Por Norma”. Y por norma, ella no se salta ni un solo día estas rutinas que vas a leer de sus propios labios.
Norma, en redacción estamos alucinados y sabemos que nuestras lectoras, también. Ya nos puedes ir contando por favor cuáles son tus rutinas de belleza. Tus básicos.
Es que yo, para eso no te lo vas a creer, pero es que me cuido lo mínimo (e indispensable)
¿Cómo? No me digas eso que me enfado
(Risas). La gente va a pensar que yo estoy todo el día cuidándome y nada más lejos de la realidad. Porque mira, yo lo que sí tengo es una dieta equilibrada. La única carne que como es el jamón.
¿No comes otro tipo de carne?
Nada, ninguna carne, pero hace muchos años, muchos años. Sí como pescado y huevos, y leche, que tengo una dieta muy equilibrada. Solo la carne la eliminé. Y por lo demás, no me privo de nada. Tampoco abuso de la comida. No como entre horas ni nada. Casi no desayuno, hago una comida y, por la noche, una cena ligera. Punto.
¿Azúcar nada? ¿No te gustan los dulces?
Claro que sí. Los dulces me vuelven loca. El chocolate es una locura. Los yogures de chocolate, los batidos de chocolate… Chocolate, chocolate y chocolate. Y mi hijo Cristian hace unas tartas increíbles. Le encanta la cocina y su repostería es increíble. Él me trae muchas veces las que más me gustan… Que es un amor de niño. Pero en realidad no soy comilona. Me gusta una buena mesa, y si hay buena compañía, tanto mejor, eso sí, pero no me atiborro.
No es tu adicción, vaya.
Nada de adicciones. Nunca he abusado, jamás, del alcohol. Nunca, jamás, me he drogado (no la he probado en la vida y nunca me ha interesado) y el tabaco… Dejé de fumar hacer 40 años. Imagínate en aquella época que fumar era algo para socializar… Pues yo, lo dejé. Cuando nació mi hijo el mayor, yo ya había dejado de fumar. Siempre he sido muy sana y esa, creo que es una base muy importante en mi vida.
Sana de…
De dormir 8 horas diarias mínimo e hidratarme (beber mucha agua) todo el rato.
Pero cómo va a ser, una mujer que se supone que ha vivido la noche como nadie…
Qué va, nada. Yo la noche no la conozco. Yo me levanto a las 7 de la mañana todos los días. Hoy me levanté a las 6, por ejemplo. Yo soy diurna, no soy nocturna. Y si te levantas pronto, no puedes trasnochar. Precisamente por eso, con mi trabajo, lo he pasado muy mal, porque me obligaba a acostarme muy tarde muchas veces, y yo, eso, no me gusta. Y que me cuesta. Yo soy de dormirme pronto. Me gusta el día, no me gusta la noche.
Quién me lo iba a decir a mí…
De planes de día, todo lo que tú quieras, pero si me preguntas dónde está una discoteca, no tengo ni idea. De Madrid conozco tres restaurantes.
¿Y tienes una skin rutine'?
Ahí también soy básica como la vida misma. Por la noche me gusta ponerme un sérum y una buena crema. A ver, buena, no carísima. No te creas tú que me vuelvo loca yo con eso.
O sea, que el rollo este de los "skincares de 12 pasos" no va contigo.
Para nada. Para que te hagas una idea. Cuando era pequeña, yo le quitaba a mi madre la crema Pond's que me ha ido siempre fenomenal. Llegaba al baño y le metía el dedo a la crema Pond's (risas) Una traca. Y mi madre se ponía loca: "Ya ha metido la niña el dedo en la crema ¡otra vez!". Así que un día me dijo: “Mira, te voy a comprar una crema Pond's para ti, para que no metas el dedo en la mía”. A los 11 años, yo ya tenía mi crema. Porque a mí, lo que me gusta es tener siempre la piel hidratada.
Y desmaquillarte bien.
Por supuesto. Nunca me he ido yo a la cama con el maquillaje puesto. Ni de ojos, ni de pestañas, ni de labios, ni de fondo de maquillaje… Cara limpia. Yo, te diré, que cuando no trabajo, yo no me maquillo. Me pinto los labios, y ya. Me maquillo cuando tengo que ir a un sitio público y tal, si no, nada. Me encanta que la cara respire, ¿sabes? Porque como me he pasado tantos años maquillándome para los teatros que… procuro estar el máximo tiempo con la cara limpia. Tomo el sol para tener un tono de color, con protección, claro, pero como te digo, en la vida nunca he dormido con un maquillaje puesto.
Vayamos al pelo…
Tengo buena malo, que mi padre se empeñó en que me sacara el título de peluquera y lo hice en su día, aunque yo no quisiera dedicarme… Y lo fundamental es ponerte buenas cremas, hidratantes, mascarillas. Yo nunca he llevado extensiones ni nada en mi pelo. Mi pelo es mi pelo, pero es rizado, y nunca lo llevo rizado con lo que, de siempre, he utilizado mucho secador… Y esa sequedad solo se combate con hidratación.
¿Algún suplemento?
Vitaminas. Te cuento: tomo vitamina C todos los días y me tomo vitamina B todos los días, como yo no como carne, tengo que complementar un poco. Compensar.
Y Norma, ¿y eres mucho de ejercicio?
He sido mucho de ejercicio.
Hablas en pasado. ¿Ya no?
Ahora hago otro tipo de ejercicio. Me gusta mucho caminar. Yo en mi casa tengo máquinas, tengo de todo… Pero ya los ejercicios que hago son mucho más suaves. Yo ya no quiero cosas fuertes, porque ya las he hecho por mi trabajo. Ten en cuenta que yo en mi casa ha tenido siempre mi estudio de baile, y aquí he montado mis espectáculos, y aquí he pasado horas y horas bailando… Ahora ya no hago esas acrobacias… hago algo que se ha convertido en una cosa muy importante en mi vida: me pongo mi traje de electroestimulación.
¡No me digas! ¿Y...?
Que me va fenomenal. Fenomenal, porque te trabaja todos los músculos. Tú te pones y él solito te hace una gimnasia pasiva maravillosa. Y eso me ayuda mucho a no tener que matarme en el gimnasio. Es para tod el cuerpo. De lycra, lo puedes lavar. Lo utilizas mientras estás en casa cocinando o escribiendo… Lo más
Dios mío, Norma, y encima tú de prescriptora. Lo necesito
(risas) Para el verano, yo te recomiendo nadar. Yo lo hago. Nadar es buenísimo. Nado todo lo que puedo… Pero en realidad, todo que te he contado, ¿sabes en qué podría resumirse?
Dime
Cuidarse no es comprarse la mejor crema del mundo ni hacerse las cosas más excéntricas que existen… Cuidarse es un modo de vida. Pero desde que eres joven. De nada sirve ponerte a cuidarte a los 50 si has tenido 50 años destruidos… Por supuesto que mejoras si empiezas a cuidarte en el punto que sea de tu vida, pero una vez que empiezas, hay que hacerlo siempre. Hay que llevar una vida vida sana en todos los aspectos de la vida, no tener vicios pero tampoco volverte loco. Es decir, hay que tener un ritmo de vida equilibrado, de horarios, de comida, de ejercicio y, por supuesto, emocionalmente estar bien.
Palabra de Norma Duval






