Recordamos el look de Sassa de Osma en la boda de Astrid de Liechtenstein: "En una boda llena de princesas, ella consiguió ser la invitada más elegante"
Cada vez, como invitada, es más difícil destacar en una boda. ¿Perdemos estilo? Nada más lejos de la realidad: lo ganamos. Evento tras evento, ganamos destreza estilística y nos conocemos más y mejor: sabemos qué nos funciona -y más importante: qué no-, descubrimos cuáles son los tejidos más adecuados para determinados climas o qué zapatos de nuestro repertorio permiten que bailemos sin parar. También las firmas ayudan, pues, a medida que avanzan las temporadas, hallamos diseños más bonitos e inspiradores.
Pero si para nosotras la tarea es compleja, lo es diez veces más cuando eres una invitada en una boda llena de princesas. Le pasa a Sassa de Osma cada vez que acude a un encuentro familiar cuya lista de invitados cuenta con mujeres de linajes importantes y armarios envidiables. Sin embargo, ella siempre logra triunfar y alzarse como una de las invitadas más elegantes. Para prueba, su look en la boda de Astrid de Liechtenstein.
Un vestido de margaritas para despedir el verano
La unión entre Astrid de Liechtenstein y Ralph Worthington se celebró a finales de septiembre de 2021 en La Toscana y reunió a la alta sociedad europea, muchas de ellas también personalidades influyentes en las tendencias como Inés de Cominges o la propia Sassa. La moda, por lo tanto, estuvo muy presente.
El estilismo de la princesa de Hannover fue tan acertado que aún hoy, cinco años después, sigue viéndose actual, resultón y sofisticado. La pieza principal es un vestido de Jorge Vázquez -su modisto de cabecera, además de socio en Philippa 1970 y amigo- de color rosa con un delicado estampado protagonizado por margaritas y amapolas que, además, presenta una capa en el mismo tejido y un cinturón en verde lima con un sencillo lazo delantero.
No fue, aunque haya quien pueda pensarlo, la típica elección de un vestido de flores para "salir del paso" o para cumplir con el dress code sin complicarse. La de Sassa fue -¡sigue siendo!- una pieza muy peculiar y con muchísima personalidad que destacó por encima de tantísimos otros diseños similares. Además, como analizábamos nada más verlo, las flores presentes en el diseño tienen un significado especial: "las margaritas simbolizan la pureza y la amistad incondicional, resaltan por su sofisticación natural y representan la bondad sin segundas intenciones, un valor que Sassa seguramente personifica en su cercana relación con la novia".
Un truco de estilo infalible: combinar bolso y zapatos
Otro detalle interesante del estilismo de Sassa de Osma en la boda de Astrid de Liechtenstein es su apuesta por un gesto estilístico que, aunque más viejo que el sol, no deja de ser muy efectivo. Hablamos de combinar los zapatos con el bolso, una fórmula que no falla. En su caso, la princesa optó por unas sandalias metalizadas en plateado y con mucho tacón que coordinó con un bolso tipo clutch de idéntica tonalidad.
A pesar de que estos dos accesorios sean metalizados, no rompen la armonía visual del look. Tampoco "roban" ni un ápice de protagonismo al vestido, pieza central del estilismo sobre la que recae todo el peso estético. En esa línea, Sassa de Osma se decantó por no elegir joyas demasiado potentes, solo unos discretos pendientes y un anillo.
Volviendo a la idea central de este análisis, confirmamos que la empresaria, en un evento social lleno de princesas y linajes con siglos de historia, consiguió crear el estilismo más inspirador, refinado y bonito.


