Si naciste en los 70 o los 80, esta tarta te hará viajar a tu infancia
Son muchos los españoles para los que la tarta San Marcos sabe a infancia y adolescencia. En los años 70 y 80 era la reina de las celebraciones familiares importantes: cumpleaños, bautizos, comuniones, bodas… En los 90 aún continuaba muy presente en las mesas, pero con la llegada del nuevo siglo y la aparición en España de otro tipo de tartas (tiramisús, la tipo cheesecake…), la San Marcos empezó a perder protagonismo.
No es que hoy día ya no se venda (hablamos de venta porque en su época de mayor esplendor no era tanto una tarta que se hiciera habitualmente en los hogares, sino que más bien se disfrutaba en restaurantes o se compraba en pastelerías de barrio). Actualmente, se puede seguir adquiriendo en ciertas cadenas de pastelerías (tipo Viena Capellanes, Granier…), también en obradores de renombre, caso, por ejemplo, de la vasca Martina de Zuricalday; incluso podemos llegar a encontrar versiones para celíacos (caso, por ejemplo, de las madrileñas Bambasía Bakery o La Oriental). Sin embargo, su consumo no está, ni de lejos, tan extendido como en aquel último tercio del siglo XX.
BIZCOCHO, NATA Y YEMA TOSTADA: SUS IMPRESCINDIBLES
Tal y como ocurre con otras muchas recetas clásicas de repostería, no se conoce con seguridad el origen de la tarta San Marcos. Muchas teorías vinculan su nacimiento con el Convento de San Marcos de León (actual Parador de León) y a las monjas que allí vivían hace siglos como creadoras de este postre icónico.
La característica principal de esta tarta es su montaje por capas alternas de bizcocho genovés (empapado en almíbar) y nata (también trufa en las versiones más modernas), así como su emblemática capa de yema tostada por toda la superficie. No hay una única regla sobre el número de capas (en algunas se ven más capas que en otras), pero esta yema es invariable y es la que, al estar quemada, aporta un contraste crujiente a la cremosidad y textura del interior.
Tampoco hay unanimidad 100% en la decoración externa; podemos ver tartas San Marcos decoradas únicamente con nata o, muy habitual también, sumar en el perímetro exterior almendra en granillo.
RECETA DE TARTA SAN MARCOS, PASO A PASO
En un ejercicio de nostalgia, hoy queremos preparar esta tarta de forma casera. Su elaboración no es nada complicada, pero, eso sí, no es una tarta para hacer con prisas. Requiere distintas elaboraciones, de manera que lo ideal es hacerla con tiempo y con antelación. Una buena práctica porque, además, requiere varias horas de nevera. Si para ti esta tarta es también un ticket directo a la infancia, anímate a prepararla porque, más allá de ese viaje en el tiempo, lo cierto es que, bien preparada, se trata de una tarta verdaderamente rica.
EL BIZCOCHO GENOVÉS
Ingredientes:
- 6 huevos grandes a temperatura ambiente.
- 180 g de azúcar blanca.
- 180 g de harina de repostería tamizada.
- 1 pizca de sal.
- Opcional: 1 cucharadita de esencia de vainilla.
Elaboración:
-Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo, sin ventilador si es posible).
-Bate los huevos y el azúcar con varillas eléctricas durante unos 10 minutos. La mezcla debe blanquear.
-Añade la harina tamizada con la pizca de sal. Hazlo en tres tandas, mezclando con una espátula de silicona mediante movimientos envolventes de abajo hacia arriba. No batas, o el bizcocho no subirá.
-Vierte en el molde (con la base forrada con papel de horno) y hornea 25-30 minutos. No abras la puerta antes de los 20 minutos.
-Deja templar 10 minutos, desmolda y deja enfriar totalmente sobre una rejilla.
-Córtalo en tres discos iguales una vez esté bien frío (es más fácil si lo haces al día siguiente).
EL ALMÍBAR PARA CALAR EL BIZCOCHO
Ingredientes:
- 150 ml de agua.
- 150 g de azúcar.
- 30 ml de ron añejo (opcional).
Elaboración:
-Pon el agua y el azúcar en un cazo.
-Lleva a ebullición y deja que hierva a fuego medio durante 5 minutos hasta que espese ligeramente.
-Retira del fuego, añade el licor y deja enfriar completamente antes de usar.
RELLENOS DE NATA Y TRUFA
Ingredientes:
- 800 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa).
- 160 g de azúcar glass (divididos en dos).
- 3 cucharadas soperas de cacao puro en polvo.
Elaboración:
-Pon la nata muy fría en un bol grande. Empieza a batir a velocidad media. Cuando empiece a coger cuerpo, añade el azúcar glas poco a poco. Bate hasta que esté muy firme (ten cuidado de no pasarte o harás mantequilla).
-Separa la nata montada en dos recipientes iguales.
-En uno de los recipientes, añade el cacao puro tamizado. Mezcla con movimientos suaves con la espátula hasta que el color sea uniforme.
-Reserva ambos rellenos en la nevera hasta el montaje.
COBERTURA DE YEMA TOSTADA
Ingredientes:
- 4 yemas de huevo.
- 125 g de azúcar.
- 50 ml de agua.
- 10 g de maicena (una cucharada rasa).
- Azúcar blanco extra (para espolvorear y quemar al final).
Elaboración:
-Almíbar: Calienta el agua y el azúcar en un cazo hasta que hiervan un par de minutos. Reserva.
-En un bol aparte, mezcla las yemas con la maicena con unas varillas de mano hasta que no haya grumos.
-Vierte el almíbar caliente sobre las yemas en un hilo fino mientras bates rápido (así evitas que el huevo cuaje de golpe).
-Pon la mezcla de nuevo en el cazo a fuego muy lento. Remueve sin parar hasta que espese y tenga consistencia de crema espesa.
-Pásala a un cuenco, tápala con film transparente (que toque la crema para que no haga costra) y deja enfriar totalmente.
EL MONTAJE FINAL
-Coloca el primer disco de bizcocho. Empápalo bien con el almíbar.
-Extiende encima una capa generosa de nata blanca y alisa.
-Pon el segundo disco de bizcocho. Vuelve a calar con almíbar.
-Extiende la capa de trufa y alisa.
-Pon el último disco de bizcocho y, en este caso, cálalo con el almíbar por la cara interna antes de apoyarlo sobre la capa de trufa.
-Cobertura: Extiende la crema de yema por toda la superficie superior de manera uniforme.
-El quemado: Espolvorea azúcar blanco sobre la yema y usa un soplete hasta que caramelice.
-Decoración lateral: Cubre los laterales de la tarta con la nata que te haya sobrado (puedes servirte de una manga pastelera para más precisión) y, si quieres, pega almendra granillo tostada con la mano, presionando suavemente.





