Si vas a hacer prácticas en 2026, esto te interesa: lo que cambia con el nuevo Estatuto del Becario explicado por un experto
Durante años, hacer prácticas en España ha sido, para muchos, una especie de "tierra de nadie": ni trabajador del todo, ni estudiante al uso. Pero eso está empezando a cambiar. El llamado Estatuto del Becario, que ya ha sido aprobado por el Gobierno y se encuentra en tramitación parlamentaria, busca poner orden en un sistema que llevaba tiempo generando dudas… y también situaciones poco claras.
Aunque todavía no ha entrado en vigor, la norma marcará un antes y un después en cómo se entienden las prácticas en España. Para entender qué implica realmente este cambio y cómo puede afectar a miles de estudiantes, hablamos con José Plaza, especialista en cumplimiento normativo laboral de PayFit, que lo resume así: el objetivo es "diferenciar claramente la formación de la relación laboral y garantizar los derechos de los estudiantes"
Para empezar por lo esencial: ¿qué cambia realmente con el nuevo Estatuto del Becario respecto a cómo funcionaban las prácticas hasta ahora en España?
El objetivo principal es establecer un régimen jurídico claro y que diferencie claramente la formación de la relación laboral para evitar abusos y garantizar los derechos a los estudiantes. Hasta ahora, toda la regulación de este escenario estaba dispersa entre distintas normativas y siempre ha sido una temática que ha generado muchas dudas tanto para estudiantes como empresas.
Una de las dudas más repetidas es esta: ¿las prácticas pasarán a ser obligatoriamente remuneradas o lo que se garantiza es la compensación de ciertos gastos?
La norma garantiza el derecho a la compensación de gastos vinculados a la realización de las prácticas, no obstante, no quiere decir que todas las prácticas sean remuneradas, ya que seguirá existiendo el convenio de prácticas no remuneradas firmado entre universidades o instituciones educativas con el alumno y la empresa.
El incumplimiento de los derechos de los alumnos puede acarrear multas muy elevadas: de 7.501 a 30.000 euros (grado mínimo) y hasta 225.018 euros en infracciones muy graves
El nuevo marco plantea limitar las prácticas extracurriculares. ¿Cómo puede afectar esto al número de becarios que contratan las empresas y a las oportunidades para los estudiantes?
Es un posible escenario, aunque también es posible que el efecto no sea solo “menos plazas”, sino cambios a positivos para esas prácticas siendo éstas mejor estructuradas (o incluso conversiones a contratación cuando la necesidad real es de trabajo). El propio Gobierno enmarca el proyecto como una forma de delimitar lo formativo frente a lo laboral y reducir fraude.
Uno de los objetivos de la norma es evitar abusos. ¿Qué situaciones eran más habituales hasta ahora (becarios cubriendo puestos de trabajo, jornadas completas, tareas que no eran formativas) y cómo intenta frenarlas el Estatuto?
Principalmente el de sustituir empleo real o realizar tareas sin contenido formativo. Por ejemplo, personas en prácticas haciendo funciones como un trabajador más a veces sin tutorización o encargados de tareas que poco tenían que ver con su formación. Con esta nueva norma se intenta frenar con normativa más clara, como el plan formativo individual y tutorización obligatoria, además limita el uso masivo de becas en las empresas y refuerza el sistema de sanciones elevadas para desincentivar el fraude.
La ley también habla de compensar gastos como transporte o manutención. ¿Qué tipo de costes debería asumir la empresa y cómo se determinará esa compensación en la práctica?
Según el Anteproyecto, se regulará la compensación de gastos, pero no especifica si será transporte, manutención o ambos. Eso si, si que consta que las empresas no estarán obligdas a compensar los gastos si éstos los cubre una beca. En cambio, parece que esta futura norma no se regulará importes y delegará en los convenios firmados entre empresa y centro formativo.
La norma garantiza el derecho a la compensación de gastos vinculados a la realización de las prácticas, no obstante, no quiere decir que todas las prácticas sean remuneradas
Las sanciones pueden llegar a cifras muy altas. ¿Qué tipo de incumplimientos podrían enfrentarse a multas importantes y qué deberían tener en cuenta las empresas para evitar problemas con la Inspección de Trabajo?
El incumplimiento de los derechos de los alumnos puede acarrear multas muy elevadas: de 7.501 a 30.000 euros (grado mínimo), de 30.001 a 120.005 euros (grado medio) y hasta 225.018 euros en infracciones muy graves de grado máximo. Las empresas deben vigilar especialmente la existencia de planes formativos reales y no superar las ratios de tutores (máximo 5 alumnos por tutor) para evitar problemas con la Inspección de Trabajo, que realizará planes anuales específicos de vigilancia.
Muchos estudiantes temen que, si se endurecen las normas, haya menos plazas de prácticas. ¿Existe ese riesgo?
Es un riesgo que también ha expuesto el Consejo Económico y Social y parece razonable que pueda existir ese riesgo. Parte de los motivos expuestos para temer este resultado es que al incrementarse la carga administrativa y los costes derivados (tutorización, compensación gastos, etc) podrían dificultar la viabilidad de la participación empresarial, especialmente para pymes y sectores o empresas con menos empleados.
Desde el punto de vista del estudiante, ¿qué señales deberían hacer saltar las alarmas para saber que unas prácticas no están cumpliendo la finalidad formativa que exige la ley?
El principal punto a tener en cuenta es si como estudiante estás desempeñando funciones que no tienen relación con tus estudios o si realmente las tareas asignadas no figuran en el plan formativo individual firmado en el convenio entre empresa y centro formativo.
¿Qué papel tendrán las universidades y centros de formación en este nuevo sistema y qué responsabilidades asumirán a la hora de supervisar las prácticas?
Las Universidades también tendrán cambios, ya que son corresponsables con la impresa al firmar el convenio, así que también deberán diseñar y controlar las prácticas realizadas por los alumnos. Se deberá realizar un seguimiento real por parte del tutor académico, así como actualizar los convenios con las empresas y asegurar transparencia cómo informar al alumnado y ofrecer canales de denuncia en caso de abusos.
El principal punto a tener en cuenta es si como estudiante estás desempeñando funciones que no tienen relación con tus estudios o si las tareas asignadas no figuran en el plan formativo
Para un estudiante que vaya a empezar prácticas en los próximos meses, ¿qué tres aspectos debería revisar antes de firmar para asegurarse de que sus derechos están protegidos con el nuevo Estatuto?
Principalmente el Plan Formativo Individual, en definitiva las prácticas deben servir para poner en práctica los conocimientos adquiridos durante la formación y conocer y ver cómo se aplican y/o cómo se trabaja en empresas. En mi opinión, más que revisar si el convenio indica la remuneración de gastos o no, lo principal y más importante de esta experiencia es que la tutorización y el seguimiento por parte de la empresa y centro sea real y se adquiera una práctica profesional adecuada con sus estudios.



