Sobredosis bajan pero crece el riesgo sintético en Estados Unidos
Las muertes por sobredosis en Estados Unidos mantienen una tendencia a la baja, pero especialistas advierten que el panorama dista de ser alentador. El mercado ilícito se ha desplazado hacia mezclas sintéticas cada vez más complejas, lo que complica la atención médica y eleva la incertidumbre clínica, de acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Las cifras provisionales reportan 72 mil 108 fallecimientos por drogas en los 12 meses previos a septiembre de 2025, una reducción interanual del 19%.
Sin embargo, organizaciones como la Alianza por la Política de Drogas señalan que la presión regulatoria sobre el fentanilo —acentuada durante la administración de Donald Trump, que optó por medidas punitivas, ampliación de capacidades policiales y clasificación de sustancias emergentes— incentivó la aparición de mezclas diseñadas para eludir controles y pruebas rutinarias.
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Ese enfoque priorizó el combate frontal al tráfico, pero también aceleró la diversificación química en mercados clandestinos.
En 2025, la Administración para el Control de Drogas (DEA) alertó que tres de cada diez píldoras falsificadas con fentanilo contenían dosis potencialmente letales. Los decomisos se han concentrado en estados del oeste y sur del país, donde las tabletas imitan fármacos como OxyContin, Percocet, Adderall o Xanax. Autoridades sanitarias locales también han emitido advertencias; el Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles registró sobredosis en adolescentes vinculadas con pastillas contaminadas.
Laboratorios forenses de Estados Unidos identifican uso creciente de tranquilizantes veterinarios
Paralelamente, laboratorios forenses identifican el uso creciente de tranquilizantes veterinarios —xilazina y medetomidina— combinados con opioides. Estas sustancias, destinadas originalmente a animales de gran tamaño, generan úlceras profundas, infecciones severas y, en casos extremos, amputaciones, además de reducir la eficacia de la naloxona (Narcan) al provocar un cuadro simultáneo de depresión respiratoria, cardiovascular y neurológica.
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Otro vector emergente es la llamada “cocaína rosa” o tusi, detectada en grandes ciudades con composiciones variables que pueden incluir ketamina, MDMA, metanfetamina o trazas de fentanilo, lo que vuelve impredecible su potencia.
Mientras los laboratorios estatales enfrentan rezagos en la identificación de nuevos compuestos, el personal médico depende cada vez más de la observación sintomática.
Así, aunque las estadísticas reflejen un descenso, la transición hacia un mercado más sintético, fragmentado y experimental mantiene un riesgo sanitario elevado.