Solo las ideas permanecen

Solo las ideas permanecen

Marco Aurelio, en sus “Meditaciones”, nos ilustra cómo los grandes nombres pueden convertirse en palabras caducas, si la vida de éstos se encuentra engarzada sólo a su etérea presencia física. Para Marco Aurelio únicamente las ideas y los pensamientos trascienden la frágil corporeidad humana.

Por eso, si queremos rendirle homenaje a una persona, no debemos volcarnos a recitar los hechos fundamentales de su hoja de vida. Las efemérides, los grandes cargos, los aplausos, la fama o la popularidad son pasajeros. No permanecen. Se diluyen. Se olvidan. Son ilusiones.

Si habremos de homenajear a alguien, que sea por sus ideas, recordando su pensamiento y la trascendencia de sus razones.

La semana pasada el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM presentó una obra titulada “El problema de la reelección presidencial en las Américas”, en homenaje al octagésimo aniversario del nacimiento de Jorge Carpizo. Nuestro Instituto no buscó conmemorar los grandes encargos públicos que ejerció Carpizo y su influencia en la vida nacional. Buscó recordar y revitalizar sus ideas con relación al presidencialismo y la no reelección.

Ese libro, construido con la voz de académicos de diversos países y desde el reflejo comparativo de sus órdenes jurídicos nacionales, nos enseña que la antaña preocupación de Carpizo sobre el presidencialismo sigue vigente y con nuevos matices, no sólo en México sino en todo nuestro continente.

Carpizo en su momento nos ilustró cómo nuestro sistema jurídico se basaba en un “hiperpresidencialismo”, con facultades no sólo derivadas de la Constitución, sino también “metaconstitucionales” que implicaban, entre otras cuestiones, ser el líder “de facto” del partido oficialista hegemónico o la centralización de la vida nacional con la voluntad presidencial orquestando a los poderes Legislativo y Judicial, así como a los gobiernos locales.

Por eso, el texto que presentó nuestro Instituto no sólo es una remembranza de esa inquietud intelectual del Dr. Carpizo, sino también un recordatorio que nuestro sistema inmune constitucional está derruido, apenas -válgase la analogía- existen aspirinas normativas para paliar los daños ocasionados por el caudillismo, hiperpresidencialismo, autoritarismo y sectarismo ideológico.

Es momento de volcarnos a las ideas pretéritas para comprender nuestro presente y asumir los retos del futuro. Si queremos rendir homenaje a alguien, que no sea por el culto a su persona, sino por la fortaleza de sus ideas y pensamientos. Que encontremos en éstas el temple para forjar e imaginar mejores perspectivas, pues como bien decía Marco Aurelio: “El mundo es una mutación continua, la vida, una imaginación”.

POR JUAN LUIS GONZÁLEZ ALCÁNTARA CARRANCÁ

MINISTRO EN RETIRO DE LA SCJN 

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