¿Son las orcas caníbales? Hallazgo sugiere que las orcas podrían estar comiéndose entre sí
Científicos encontraron dos aletas de orca (Orcinus orca) arrancadas en una playa de la isla de Bering, en Rusia. Tras analizarlas, detectaron marcas de dientes de otras orcas, lo que sugiere que estos cetáceos podrían ser caníbales ocasionales, describe un estudio publicado en la revista Marine Mammal Science.
La primera aleta cercenada fue hallada en 2022 por el investigador ruso Serguéi Fomín. Dos años después, en la misma costa y a unos dos kilómetros de distancia, encontró una segunda.
Las fotografías llegaron a Olga Filatova, investigadora de ballenas de la Universidad del Sur de Dinamarca (SDU) y autora principal del estudio. Tras examinarlas, llegó a la misma conclusión: otra orca había mordido las aletas.
¿Canibalismo entre orcas?
El hallazgo llevó a los científicos a preguntarse si el caso podía considerarse canibalismo. Según la definición, esto ocurre cuando un individuo consume a otro de su misma especie. Desde el punto de vista taxonómico, O. orca es una única especie, por lo que el comportamiento encajaría en esa categoría.
Sin embargo, algunos investigadores creen que las orcas deberían dividirse en al menos 20 subespecies: "En el mundo real, las orcas son tan diferentes entre sí que muchos investigadores sostienen que deberían dividirse en varias subespecies", afirma Filatova en un comunicado de la SDU.
"Viven en grupos aislados unos de otros, no socializan entre grupos y no se cruzan entre sí. Eso también es cierto en este caso, y es muy probable que las orcas cazadoras no perciban a las que se alimentan como parte de su propia especie", agrega.
Una caza poco común
Los investigadores no descartan que las aletas provinieran de orcas muertas por otras causas y que luego fueran devoradas. Sin embargo, consideran más probable que se tratara de una depredación activa.
Las orcas muertas suelen hundirse rápidamente en el océano, lo que hace poco común encontrar sus restos en la superficie. Además, el patrón de daño en las aletas coincide con el comportamiento típico de estos depredadores: suelen consumir a sus presas y dejar únicamente partes pequeñas y duras, como las aletas.
"Además, si fuera solo una agresión, no se molestarían en arrancarle la aleta", argumenta Filatova.
Dos tipos de orcas, dos dietas
En la zona viven orcas residentes (clasificadas como Orcinus orca ater) que se alimentan principalmente de peces. Sus grupos familiares son muy estables y están liderados por una hembra que puede mantenerse al frente durante generaciones.
Hembras y machos juveniles pertenecen al grupo materno durante toda su vida. Solo se separan brevemente para aparearse antes de regresar. Justo durante esos encuentros reproductivos, los miembros de la familia suelen dispersarse más de lo habitual, lo que podría aumentar su vulnerabilidad.
Al mismo tiempo, en la región también aparecen transitoriamente las llamadas orcas de Bigg (Orcinus orca rectipinnus), que cazan presas mucho más grandes, como focas, leones marinos, otras ballenas e incluso tiburones blancos.
Los investigadores creen que estos grupos transitorios podrían haber atacado a las orcas residentes: "Es casi seguro que no se perciben como pertenecientes a la misma especie. Para los grupos transitorios, las orcas residentes son simplemente presas", apunta Filatova.
Una pista sobre la evolución de las orcas
Los autores creen que esta presión depredadora podría haber influido en la peculiar estructura social de las orcas residentes.
"Lo más probable es que esta presión de depredación los haya obligado a desarrollar su estructura familiar única y unida, donde se protegen entre sí y así aumentan sus posibilidades de supervivencia", explica la experta en ballenas.
Con el tiempo, esta separación entre grupos podría llevar a una divergencia evolutiva aún mayor: "Estamos presenciando un proceso evolutivo: estos dos grupos, que nunca se mezclan, se están volviendo cada vez más distintos. En algún momento, serán tan diferentes que se convertirán en especies distintas", concluye la autora principal.
Un debate abierto entre científicos
No todos los especialistas están convencidos de que el caso represente canibalismo. En declaraciones al medio científico Live Science, Luke Rendell, biólogo de la Universidad de St. Andrews (Escocia) que no participó en el estudio, considera que los hallazgos son interesantes, aunque aún insuficientes para sacar conclusiones definitivas.
"Aún no hay suficiente evidencia para construir una explicación sólida de la evolución social de las orcas piscívoras", declara.
Por su parte, Michael Weiss, director de investigación del Centro de Investigación de Ballenas en Washington, también cree "posible que las orcas de Bigg depredaran a estas dos ballenas".
Sin embargo, también plantea que el reciente estudio "no demuestra definitivamente el canibalismo ni la depredación" entre orcas.