Sorpresa en Montecarlo: el príncipe Alberto y Alexandre Grimaldi, el hijo que tuvo cuando estaba soltero, acuden por separado al torneo de tenis
Este sábado, en el prestigioso torneo de tenis de Montecarlo, se ha vivido una situación inédita y, cuanto menos, algo extraña. No era raro para nada ver al príncipe Alberto en las instalaciones del Country Club disfrutando de uno de los encuentros que allí se disputan sobre tierra batida, pero sí que ha sido realmente sorprendente que por allí estuviera hoy también su hijo Alexandre Grimaldi. No se les ha visto juntos en ningún momento, por lo que se entiende que han acudido por separado, y también se desconoce si han mantenido algún tipo de contacto mientras se encontraban en dichas instalaciones.
Lo único cierto que se sabe a ciencia cierta es que el soberano monegasco (68 años) ha visto las semifinales de este Masters 1000 desde el palco de autoridades, acompañado como es habitual por su prima Mélanie-Antoinette de Massy (41), quien a su vez es presidenta de la federación tenística del Principado y máxima responsable de la organización de un evento que cada año reúne a las mejores raquetas del circuito ATP. El joven de 22 años, por su parte, posaba primero frente a los reporteros gráficos a su llegada al recinto, y posteriormente habría visto el partido desde las gradas.
Cabe recordar que Alberto II es padre de los mellizos Jacques y Gabriella (11 años), fruto de su matrimonio con la princesa Charlene, pero también tiene dos vástagos mayores de cuando estaba soltero. Su primogénita es Jazmine Grimaldi (34), nacida en Palm Springs (California, Estados Unidos) fruto de su fugaz romance con Tamara Rotolo en 1992, aunque no fue reconocida por este hasta 2006. Alexandre, por su parte, vino al mundo en París más una década después tras el breve idilio del jefe de Estado monegasco con la exazafata de vuelo togolesa de Air France, Nicole Coste.
El joven, a quien de un tiempo a esta parte se le ve más integrado en la vida social y pública del Principado, mantiene muy buena relación con su tía, Estefanía de Mónaco, y su prima, Pauline Ducruet. Con esta última, además, comparte su pasión por la moda. De hecho, aunque él estudia empresariales en Reino Unido, ha sido ya embajador de marcas de lujo en diversas campañas publicitarias. Esta vez, su presencia en el torneo de tenis ha resultado especialmente llamativa, y donde también ha coincidido con Carlota Casiraghi y el novia de esta, el escritor Nicolas Mathieu (quienes ya han estado días atrás por el complejo deportivo).
Curiosamente, tanto los unos como los otros tenían claro a quien iban animar esta tarde, y ese no era otro que a su compatriota Valentín Vacherot (27). El jugador monegasco, que ocupa el puesto 17 del ranking mundial, ha brillado sobre la arcilla durante toda la competición y estaba peleando hoy contra todo pronóstico por alcanzar la final. Desafortunadamente para él y para la Casa Principesca, se ha cruzado en su camino el mejor tenista del mundo, que no es otro que el español Carlos Alcaraz (22).
En la pista central, bautizada como Rainiero III, el murciano se ha impuesto a su rival en dos sets, por un doble 6-4, y este domingo luchará por el título con el italiano Jannik Sinner (24) en el duelo cumbre que todos los aficionados ansían. El crack de El Palmar, quien ya se proclamó campeón el año pasado en Montecarlo, quiere recuperar sus mejores sensaciones de cara a lo que viene por delante. Así, tras la decepción que supuso para él la reciente gira americana en Indian Wells y Miami, ahora tiene la vista puesta en llegar lo más fuerte posible al próximo Grand Slam que será -después de Barcelona, Madrid y Roma- desde el 24 de mayo en Roland Garros.





