Todo lleva a Tabasco

Todo lleva a Tabasco

Es una maquinaria de rapiña sistemática. Un saqueo multimillonario y cruel contra los mexicanos más vulnerables: adultos mayores, discapacitados y todos los que el Estado afirma proteger. Un atraco todavía más ruin que el de Segalmex o el huachicol fiscal.

 La punta del iceberg es desgarradora. El llamado “pañuelazo” en cajeros, con el que gente sin escrúpulos engaña a los adultos mayores para arrebatarles sus centavitos. Phishing, clonación de tarjetas y fraudes telefónicos. Las denuncias de quienes logran hacerlas se ven como casos aislados, por lo que no se ve la dimensión real del problema ni las mafias detrás de él.

Pero toda esta corrupción es mucho más profunda y se articuló desde el inicio de la administración de López Obrador. Como secretario del Bienestar, el actual gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, creó un padrón de beneficiarios casi imposible de auditar y con dinero sin trazabilidad, problemas que heredó a Ariadna Montiel en su paso por la Secretaría. Las irregularidades se han ido destapando: la FGR tiene denuncias por más de mil 358 millones de pesos en desvíos detectados por la Auditoría Superior de la Federación, durante la gestión de May. 

La rapiña territorial estuvo a cargo de los llamados “superdelegados”. El caso de José Jaime Montes Salas, en Sinaloa, es emblemático dado que es el más señalado por mantener nóminas fantasma y cobro del diezmo a los beneficiarios de programas del Bienestar. 

Hay grabaciones en que la entonces subdelegada en el norte sinaloense, Jocelyn Hernández Jiménez, dice que recibió órdenes de no entregar miles de tarjetas del Bienestar y reportarlas como perdidas o robadas, fondos que fueron desviados al financiamiento de campañas políticas, al igual que maletas llenas de dinero destinadas a operadores y candidatos, incluido Rubén Rocha Moya.

El Banco del Bienestar se convirtió en la herramienta del desfalco. La ASF ha detectado irregularidades y opacidad que habrían causado el cierre de cualquier banco comercial: más de 200 millones de pesos en contratos de software no instalado, anomalías en la compra de 500 cajeros automáticos que representaron el 84.8 por ciento de las quejas, dos mil 401 computadoras sin usar, cuatro mil 500 millones de pesos sin comprobar en supuestos gastos en tecnología bancaria y muchos otros desvíos. Ni siquiera hay un registro público de cuántas tarjetas del Bienestar tiene activas. ¿Suena a diseño hecho deliberadamente para facilitar el fraude? 

Corrupción asfixiante y el robo más ruin contra los más desprotegidos mientras, además, no hay crecimiento económico que haga sostenibles los programas del Bienestar y sin el que, como dice el destacado economista Martin Lousteau, “todo lo demás se considera relato”. 

 MÁS LLAGAS

* La ciberdelincuencia opera a sus anchas en Tabasco. Funciona en grupos pequeños, coludidos con gerentes de bancos, para cometer toda clase de fraudes y hackeos. En ese estado, el crimen organizado opera cada vez más como una corporación con múltiples unidades de negocio.

* La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fue clara: del socialismo sí se sale y también de regímenes que multiplican la pobreza, acosan y destruyen la individualidad. La empresaria Ninfa Salinas Sada subrayó que son los empresarios quienes crean valor, calidad de vida y bienestar. Sucedió en la Universidad de la Libertad, prestigiada por formar jóvenes con pensamiento crítico.

POR ADRIANA DELGADO RUIZ

COLABORADOR

@AdriDelgadoRuiz

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