Trump amenaza con destruir principal terminal petrolera de Irán
Donald Trump amenazó este lunes (30.03.2026) con "destruir por completo" la isla de Jark, principal terminal petrolera de Irán, si no se llega "pronto" a un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
El conflicto en Oriente Medio, que empezó el 28 de febrero con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, se extendió a toda la región y disparó los precios de la energía.
El conflicto no da señales de tregua: los bombardeos de Israel contra objetivos en Irán continuaron el fin de semana y el lunes, al tiempo que sigue la ofensiva israelí en Líbano contra el movimiento proiraní Hezbolá.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, socio de Trump en los ataques contra Irán, afirmó que más de la mitad de sus objetivos militares fueron alcanzados, aunque se negó a fijar un plazo para concluir la operación.
El precio del petróleo se disparó desde el comienzo de la guerra como consecuencia del bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, estratégico para las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Este lunes el barril de Brent llegó a superar los 115 dólares durante la jornada.
Los expertos del mercado advierten que una operación terrestre de Estados Unidos, o una intensificación de los ataques de Irán contra los países del Golfo, pueden disparar los precios de la energía a niveles sin precedentes desde el auge de las materias primas de 2008, y que el barril de Brent podría subir a 150 dólares.
En el mismo mensaje en su red Truth Social en el que decía que "destruiría por completo" la isla de Jark -que concentra 90% de las exportaciones de petróleo de Irán- Trump aseguró que Estados Unidos se encuentra en "conversaciones serias" con un nuevo gobierno iraní, que calificó de "más razonable" que el anterior, pero sin dar detalles.
Trump amenazó además con arrasar las plantas generadoras de electricidad, los pozos petroleros y las plantas desalinizadoras.
La destrucción de tal infraestructura civil podría ser ilegal según el derecho internacional humanitario y podría constituir un crimen de guerra, según expertos.
Irán ha respondido a los ataques con bombardeos a sus vecinos árabes del Golfo donde Estados Unidos tiene bases militares.
Peaje en Ormuz
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, llamó a Arabia Saudita a "expulsar a las fuerzas estadounidenses", e insistió en que sus ataques en la región son contra sus "agresores enemigos".
Por su parte, un comité del Parlamento iraní aprobó el cobro de peajes para los buques que atraviesan el estrecho de Ormuz, y la televisión estatal informó que Irán prohibiría el paso a Estados Unidos e Israel.
La decisión generó el rechazo de Estados Unidos, y el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró a la red Al Jazeera que "nadie en el mundo lo puede aceptar".
El mando militar estadounidense movilizó la semana pasada en la región un buque de asalto anfibio, al frente de un grupo naval que incluye a "unos 3.500" marinos y soldados del cuerpo de Marines.
En Irán, los ataques del fin de semana contra su red eléctrica provocaron apagones en varios puntos de la capital, pero el lunes el Ministerio de Energía afirmó que la red está "estable" pese a los bombardeos.
El presidente de Egipto, Abdel Fattah al Sisi, pidió ayuda a Trump para "terminar la guerra", en un discurso durante una conferencia sobre energía.
En otros frentes, el conflicto continúa y los ataques israelíes en territorio libanés dejaron más de 1.200 muertos desde el inicio de la guerra allí, el 2 de marzo, y el primer ministro israelí ordenó al ejército "expandir" la zona de seguridad en este país vecino para "neutralizar" la amenaza de Hezbolá.
La Fuerza Provisional de la ONU en Líbano (Finul) informó que dos de sus efectivos murieron el lunes en una explosión en el sur del país, después de que otro casco azul falleciera el día anterior.
El Consejo de Seguridad mantendrá el martes una reunión de urgencia al respecto, a pedido de Francia.
"Echo de menos una noche de sueño tranquila"
Los bombardeos parecen haberse intensificado este fin de semana sobre la capital iraní. La oenegé Hrana contabilizó al menos 360 ataques en 24 horas en 18 provincias del país.
El 70% de estos ataques, principalmente en zonas residenciales de Teherán, causaron 37 muertos o heridos, según la organización.
Para los habitantes de Teherán contactados por la AFP desde París, ya nada es normal.
"Salir por la noche o simplemente poder ir a otro barrio de la ciudad, hacer mis compras en otro lugar que no sea la pequeña tienda de ultramarinos o la panadería de mi calle, poder leer en un café, ir al parque", relata Elnaz, pintora de 32 años.
"Echo de menos una noche de sueño tranquila", afirma.
La oenegé Acled, que recopila datos sobre conflictos, registró durante el primer mes de guerra cerca de 2.300 bombardeos estadounidenses e israelíes, y 1.160 ataques iraníes en represalia.
mg (afp, Daily Mail)