Agenda living para este fin de semana: tres lecturas perfectas para refugiarte del mal tiempo
Estos tres títulos funcionan como un pequeño recorrido emocional: Estado civil: cansada (Ana Morales) nos sirve para ponerle nombre a este agotamiento que muchos sentimos y que no se cura con dormir; Cortarse el cabello (Rosario Villajos) para entrar en un universo de relatos conectados donde lo extraño, lo cotidiano y las pérdidas marcan cada historia; y Llevará tu nombre (Sonsoles Ónega) para dejarte llevar por una gran historia con secretos y una protagonista que pelea por recuperar su voz. Tres lecturas distintas (o que, al menos, vuelves a ti con algo más claro).
Estado civil: Cansada, de Ana Morales. Ed. Roca Editorial
Este es el libro que te lee a ti: parte de una idea muy sencilla: no eres flojo/a, ni son “cosas de la temporada”, es que es imposible llegar a todo. Es una guía con tono de conversación para desmontar la fantasía del puedo con todo y pasar al elijo cuidarme, hablando de autoexigencia, multitarea, culpa y ese cansancio que se te pega incluso cuando te has pasado el día tirado. Lo firma Ana Morales, especializada en bienestar, con un enfoque práctico y que no vende milagros: ayuda a ordenar la cabeza y te deja con ganas de bajar el volumen del mundo sin sentirte mal por ello.
Cortarse el cabello, de Rosario Villajos. Ed. Seix Barral
No es una novela corriente, sino una colección de cuentos unidos por la aceptación de una pérdida esencial, con personajes que parecen salidos de un sueño de fantasía pero son muy reales: una joven que huye para vivir en una tribu, una madre que se niega a deshacerse del cadáver de un hijo; relatos cruzados, secretos que van descubriendo otros y una atmósfera que engancha precisamente porque no lo entiendes.
Llevará tu nombre, de Sonsoles Ónega. Ed. Planeta
Si lo que te apetece es una novela con trama y emoción, esta historia ambientada en el verano de 1882 en Comillas, Cantabria; donde la aparición del cadáver de una mujer desata acusaciones y secretos familiares; una joven es señalada como la culpable y su propia familia decide que debe irse, pero esa marcha forzosa de la chica se convierte en el inicio de una vida distinta, con Madrid como nuevo escenario y la escritura como forma de recuperar su identidad y nombre en una sociedad que silencia a las mujeres.



