Elena Benarroch nos descubre el lado más desconocido de Isabel Preysler: "Es muy buena amiga, fiel, cariñosa, generosa... ¡Y maniática del orden! Muy perfeccionista"
En los ochenta Elena Benarroch ya era una personalidad reconocida internacionalmente en el mundo de la moda. Sus diseños atrevidos, rompedores y divinos revolucionaron el mundo de la peletería, hasta el punto de que llegó a ser conocida como la “reina del visón”. Amiga de Miguel Bosé, Pedro Almodóvar, Felipe González… Elena era un rostro imprescindible de las fiestas y la crónica social de la época. Al igual que Isabel Preysler, con la que fraguó una amistad que perdura hasta el día de hoy. No había fiesta, convocatoria o presentación de Benarroch a la que no asistiera Isabel y, por tanto, toda la prensa madrileña. Y nadie llevaba como ella los abrigos “rasé” de la peletera, por lo que se convirtió en la musa y mejor embajadora de su marca.
Elena, ¿cómo os conocisteis? ¿Te acuerdas de lo que pensaste al verla?
Nos conocimos en mi primera tienda, en Monte Esquinza, con Carmen Martínez-Bordiú. Isabel es una mujer con mucha personalidad. Es fácil encariñarse con ella.
¿En qué dirías que ha cambiado más desde los 80, desde aquellos años en los que la prensa os bautizó como la 'Reina de corazones' y la 'Reina del visón'?
Desde los 80 han pasado 40 años. Las dos hemos crecido juntas y hemos tenido carreras brillantes. Isabel, en el mundo de la publicidad y en su propia vida. Yo en la moda. Ahora, con los hijos mayores y con nietos, seguimos igual, trabajando. Isabel también ha escrito un libro y continúa con la publicidad. Yo también estoy escribiendo un libro, hago coaching en vestuario con algunas clientas y me entretengo en el taller de mi hija cuando echo de menos el mundo peletero. Sí, 40 años más tarde aquí seguimos.
¿Cómo la ves a sus 75?
Isabel siempre ha llevado el paso del tiempo maravillosamente, a la vista está. Se ha cuidado mucho y eso se nota.
¿Cómo es Isabel como amiga?
Es muy buena amiga, fiel, cariñosa, generosa... ¡Y maniática del orden! Muy perfeccionista.
"Admiro su disciplina", nos dice Elena
¿Qué es lo que más admiras de ella?
Admiro su disciplina
¿Cuáles son los valores que compartís y qué es lo que más os une?
El respeto y la tolerancia. Nos une básicamente una amistad de 40 años con todo lo que eso conlleva.
Como diseñadora, ¿hasta qué punto has influido en su estilo? ¿Se dejaba aconsejar?
Creo que siempre la he ayudado cuando me ha pedido consejo con el vestuario, pero Isabel tiene su propio estilo y atractivo. Su éxito ha sido arrollador con los hombres y con las mujeres. Fue la primera y auténtica influencer. Cuando no existían las redes sociales, ella arrasaba. Todo lo que se ponía se vendía inmediatamente. Creo que representaba a la mujer que muchas querían ser…
¿Podrías rescatar alguna anécdota inolvidable o algún viaje que recuerdes con especial cariño?"
La verdad es que hemos compartido mucho. Hay mil anécdotas. Sobre todo, en la etapa de su matrimonio con Miguel Boyer. Un viaje bonito fue cuando nos fuimos a Milán, invitadas por Giorgio Armani. Isabel tenía que hacer un reportaje para ¡HOLA! y tuvimos un almuerzo inolvidable con el maestro.
¿Cuál crees que sería su plan perfecto para celebrar estos 75 años de vida?
¿Celebrar? Nunca le ha gustado mucho celebrar sus cumpleaños. Quizá ahora con sus nietos…

