El sorprendente genoma del cáncer en gatos que podría ayudar a tratar a humanos

El sorprendente genoma del cáncer en gatos que podría ayudar a tratar a humanos

Los amantes de los gatos tienen más en común con el felino de la familia de lo que podrían imaginar.

Una nueva investigación publicada en la revista Science sugiere que gatos y humanos desarrollan enfermedades oncológicas similares debido a mutaciones genéticas causantes de tumores también similares.

Este hallazgo podría conducir a nuevos tratamientos contra el cáncer tanto para las felinas mascotas como para las personas.

Los investigadores crearon un "oncogenoma" felino - un perfil de mutaciones genéticas en gatos que pueden provocar tumores malignos - utilizando muestras de casi 500 gatos de Canadá, Reino Unido, Alemania, Austria y Nueva Zelanda.

Se analizaron trece tipos distintos de cáncer en gatos en busca de 1.000 genes conocidos por causar esta enfermedad en humanos. El oncogenoma mostró que:

• La mitad de las muestras de cáncer en gatos presentaban una mutación en el gen FBXW7, asociado con formas agresivas de cáncer de mama en humanos.
• Poco menos de la mitad de las muestras tenían mutaciones en PIK3CA, también relacionadas con el cáncer de mama humano.
• La proteína tumoral 53 - también conocida como TP53 o p53 - fue la mutación más frecuente en gatos y suele estar implicada como un factor clave en muchos cánceres humanos.

¿Un mejor modelo para el tratamiento del cáncer?

Si bien los roedores de laboratorio se han utilizado durante mucho tiempo para estudiar enfermedades oncológicas y posibles fármacos para combatirlas, es posible que los gatos ofrezcan un modelo más adecuado para la investigación científica.

"Aquí se cuenta con un modelo de tumores que se desarrollan de forma espontánea, igual que en los humanos", comenta Louise van der Weyden, investigadora principal del estudio, del Wellcome Sanger Institute del Reino Unido.

"Estas mascotas - gatos y perros - están en el mismo entorno que nosotros, por lo que están expuestas a la misma contaminación […] algo que no se obtiene en el laboratorio".

Al utilizar un gran número de gatos domésticos sin pedigrí, los investigadores contaron con un grupo genéticamente diverso en el que buscar mutaciones comunes a gatos y humanos.

Van der Weyden señala que el grupo podría ampliarse para incluir gatos de otros países y así ofrecer una comprensión aún más amplia de las causas del cáncer compartidas por felinos y humanos.

Uno de los aspectos de mayor interés es el potencial del proyecto del oncogenoma felino para ayudar a identificar riesgos ambientales dentro del hogar. Si, por ejemplo, un determinado cambio genético desencadena cáncer mamario en el gato de la familia, podría indicar riesgos similares para las personas que viven en la misma casa.

dedo índice señala imagen de resonancia magnética.
El hallazgo podría conducir a nuevos tratamientos contra el cáncer tanto para mascotas como para personas.Imagen: Bernd Wüstneck/picture alliance

"Hay muchos estudios que ya están empezando a considerar a gatos y perros como centinelas del entorno - como el canario en la mina de carbón - porque están exactamente en el mismo ambiente que nosotros", explica van der Weyden. "Observamos mutaciones por radiación ultravioleta [en gatos] que eran exactamente las mismas que en humanos, por ejemplo".

¿Qué sigue para el oncogenoma?

En 2025, un grupo de la Universidad de California en Estados Unidos ya probó terapias potenciales contra el cáncer en gatos con posibles beneficios también para humanos.

Un equipo liderado por Daniel Johnson y Jennifer Grandis ensayó un fármaco utilizado para tratar carcinomas de células escamosas en humanos en un grupo de gatos con una forma oral de la enfermedad. Aproximadamente un tercio de los gatos tratados vivió, en promedio, seis meses más.

Aunque no participaron en la nueva investigación del oncogenoma, el equipo de la Universidad de California celebró sus resultados.

"Se trata realmente de un artículo emocionante que respalda aún más la relevancia para los humanos, así como para las mascotas, de estudios como el nuestro", escriben Johnson y Grandis a DW por correo electrónico.

"Es notable que alteraciones en genes como p53 se encuentren con alta prevalencia tanto en humanos como en gatos. Ahora podemos empezar a utilizar estudios como este para desarrollar terapias oncológicas personalizadas tanto para gatos como para personas".

Van der Weyden espera que su grupo pueda seguir investigando el cáncer en mascotas para beneficiar tanto a los animales como a los humanos. Dado que se minimiza el daño animal al utilizar animales del "mundo real" en lugar de animales de laboratorio, y con el apoyo de los dueños, también podría evitarse un daño innecesario, afirma.

"La mayoría [de los dueños] firma un formulario para autorizar que [las muestras de biopsia] se utilicen con fines de investigación, lo cual me parece muy abierto y realmente maravilloso", subraya van der Weyden. "Sería fantástico que algo positivo surgiera de ello. Creo que es importante reconocer a todos los dueños que lo hacen, porque, sin ellos, no podríamos llevar a cabo este tipo de estudios".

(md/ms)