Ana Boyer muestra su exclusivo refugio de calma en Madrid en su embarazo más convulso
La primavera de 2026 ha traído consigo un aire de renovación y serenidad para Ana Boyer. En el momento más dulce de su vida, embarazadísima y radiante, la hija de Isabel Preysler ha elegido Madrid como el escenario perfecto para vivir las últimas semanas de una gestación que pondrá el broche de oro a su numerosa familia. Tras unos meses de intensa actividad y cambios inesperados, Ana ha decidido que este es el momento de bajar el ritmo, de regalarse tiempo a solas y de disfrutar de una relajación muy necesaria antes de que el nacimiento de su cuarta hija —la primera niña tras tres varones— transforme de nuevo su hogar.
Instalada en la capital junto a su familia, Ana ha buscado un plan de lujo que aúne salud y bienestar, algo fundamental en esta recta final de su embarazo. Para ello, no ha dudado en confiar en las manos expertas de los profesionales de BêleSsa Esthetic, un centro especializado en medicina estética y regenerativa que se ha convertido en su refugio particular. Allí, Ana se ha decantado por un tratamiento de maderoterapia y masaje de drenaje de piernas, una técnica ideal para descargar la pesadez propia del tercer trimestre y mejorar la circulación, permitiéndole afrontar los días con una energía renovada. Es, sin duda, el mimo necesario en un momento donde el cuerpo pide calma y cuidado extremo.
A pesar de la experiencia previa, cada embarazo es un mundo, y Ana reconoce que este tercer trimestre requiere una atención especial. "Como muchas mujeres, he tenido náuseas, pero nada fuera de lo normal", explicaba con naturalidad sobre los primeros meses. Ahora, centrada en la medicina regenerativa, busca llegar al parto en las mejores condiciones físicas posibles.
La maderoterapia no es solo una cuestión de estética, es una herramienta de salud para aliviar la retención de líquidos y la tensión muscular acumulada. En un momento donde el descanso es oro, este tratamiento le permite desconectar y conectar con su bebé. "Nosotros ya vemos cómo Martín juega y adora a sus hermanos y le encanta estar con ellos, y nos emociona pensar que cuando haya otro bebé será todavía más. Yo creo que se lo van a pasar fenomenal siendo cuatro y es algo precioso que vivan experiencias juntos y luego las recuerden de mayores", explicaba la pareja a ¡HOLA! con los ojos brillantes de emoción.
Un regreso marcado por la precaución
Este regreso a España, aunque esperado por sus seres queridos, ha estado motivado por las circunstancias internacionales. Ana Boyer y Fernando Verdasco tomaban recientemente la decisión de abandonar Doha, su hogar desde el año 2016, debido a la creciente inestabilidad en Oriente Medio. La tensión provocada por los recientes conflictos en la región y el cierre parcial del espacio aéreo en el Golfo empujaron al matrimonio a priorizar la seguridad de sus pequeños: Miguel (6 años), Mateo (5) y Martín, que este próximo mes de abril cumplirá sus primeros dos añitos de vida.
A pesar de la incertidumbre que rodea cualquier traslado de estas características, Ana ha querido mantener en todo momento una actitud positiva y tranquilizadora. Poco después de desatarse el conflicto, la hija del recordado Miguel Boyer enviaba un mensaje de calma a través de sus redes sociales: "Muchas gracias por todos vuestros mensajes. Estamos bien y con la esperanza de que esto termine pronto". Un sentimiento compartido por Fernando Verdasco, quien también utilizó su perfil oficial para mostrar su agradecimiento al emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, por los años de hospitalidad en un país donde el 85% de la población es extranjera y donde ellos habían construido un hogar idílico en la exclusiva zona de La Perla.
Mientras permanecen aquí, Ana sigue compartiendo su día a día con naturalidad. Recientemente, publicaba una imagen presumiendo de sus curvas premamá con un escueto pero significativo: "Creciendo". Era su manera de confirmar que, a pesar de la incertidumbre, la rutina seguía adelante.
Familia nómada en Madrid
Aunque su intención es permanecer en España hasta que la situación se estabilice en Catar, la prioridad absoluta para el matrimonio es que la rutina de sus hijos no se vea alterada. Por el momento, los más pequeños de la casa siguen sus clases de manera online, conectados con el prestigioso colegio británico de Doha donde cursan sus estudios. Esta flexibilidad les permite disfrutar de la calidez del hogar de Isabel Preysler en Puerta de Hierro, mientras Ana se centra en su bienestar físico y emocional.
Incluso en los momentos de mayor tensión antes de salir de Doha, Ana no dejó de compartir con sus seguidores la evolución de su embarazo. Era la confirmación visual de que, a pesar de las circunstancias, la vida se abría paso con fuerza. "Tenemos una vida tranquila y muy familiar", comentaba Ana sobre su estancia en Doha, una paz que ahora busca replicar en Madrid a través de sus visitas a BêleSsa y sus paseos por los jardines de la casa materna.
Una niña "totalmente buscada"
La llegada de este cuarto bebé no es fruto del azar, sino de un deseo profundamente meditado. Casados desde hace ocho años tras aquella boda de ensueño en la isla de Mustique, Ana y Fernando siempre soñaron con una familia supernumerosa. En diciembre de 2025, la pareja anunciaba en exclusiva para ¡HOLA! la buena nueva: "Es un bebé totalmente buscado", aseguraba Ana con la firmeza de quien ve cumplido un sueño de largo recorrido. "Hace muchos años, incluso antes de nacer Miguel, ya nos veíamos teniendo tres o cuatro hijos", relataba con emoción.
La gran sorpresa, tras la llegada de tres niños, fue descubrir que el cuarto miembro sería una niña. "Obviamente, nos haría mucha ilusión que fuese una niña, pero, como hemos dicho en otras ocasiones, para nosotros lo importante sobre todo es la salud", declaraba Ana antes de conocer el sexo del bebé. Una vez confirmada la noticia, la ilusión se desbordó: "La nueva incorporación a la familia si todo va bien… será niña". Esta pequeña se convertirá en la compañera de juegos ideal para sus hermanos, quienes, aunque pequeños, ya intuyen que algo muy especial está por suceder. "No sé si son completamente conscientes hasta que no vean que hay otro bebé realmente, pero la noticia en sí la han recibido con mucha ilusión. Luego, ya veremos cuando llegue", bromeaban los felices papás en nuestras páginas.
El papel de Isabel Preysler
Si hay alguien que celebra cada nueva llegada con un entusiasmo inagotable, esa es Isabel Preysler. Con el nacimiento de esta niña en mayo, Isabel se convertirá en abuela de diez nietos (cuatro de Ana, cuatro de Enrique y dos de Chábeli). Ana no dudó en señalar quién fue la primera en conocer la noticia: "La primera persona a quien se lo dijimos fue a mi madre. Le hizo muchísima ilusión. Lo que más le gusta del mundo es pasar tiempo con sus nietos, así que está encantada de tener otro más".
En la casa de Puerta de Hierro, la futura niña contará con una "pandilla" de primos excepcional. Desde los hijos de Chábeli, Alejandro y Sofía, hasta los pequeños de Enrique y Anna Kournikova —Nicholas, Lucy, Mary y el nuevo bebé nacido en diciembre—, sin olvidar la rama paterna con las hijas de Sara Verdasco: Valentina, Carmen y la pequeña Sara.
Con el equipaje de vuelta en Madrid y el corazón puesto en la llegada de mayo, Ana Boyer demuestra que la elegancia y la serenidad son sus mejores complementos. Mientras apura estos días de mimos y cuidados, el mundo espera con ella la llegada de esa niña que, sin duda, será la nueva reina de la casa.













