Coahuila: la última prueba de Andy

Coahuila: la última prueba de Andy

Coahuila concentra algo más que una elección local. Es el único proceso del año, el último tablero antes de que arranque de lleno la disputa por 2027 y, para Morena, una medición incómoda en un territorio que no termina de abrirse.

El antecedente inmediato está en Durango en 2025. Hubo despliegue, narrativa de control territorial y presencia directa de Andrés Manuel López Beltrán durante meses; aun así, Morena no logró mayoría en el Congreso local, perdió la capital y cedió los municipios más relevantes.

PRI y PAN resistieron juntos y con eso les alcanzó para sostener posiciones clave.

Ahora, Coahuila llega con variables distintas. Se renueva el Congreso local y eso define mucho más que la aritmética legislativa: determina la capacidad de un gobierno para aprobar presupuesto, controlar órganos internos, influir en fiscalías y sostener o frenar reformas. Tener mayoría, es la base del poder político en el estado.

Morena compite con el PT, ya recompuesto tras la ruptura de la elección pasada, aquella en la que la apuesta con Ricardo Mejía fragmentó el voto y los llevó al tercer lugar. El Verde queda fuera, lo que reduce margen en una contienda donde cada punto pesa.

Del otro lado, PRI y PAN van separados. Esa decisión abre una rendija que Morena busca aprovechar en un estado donde el poder se ha sostenido justamente en la cohesión de esos dos partidos. Ahí está la oportunidad, pero la expectativa no es alta.

Coahuila se vuelve un examen directo: capacidad de construir estructura, ordenar aliados y traducir presencia en resultados reales.

Dentro de Morena el control de las decisiones ya no pasa por las mismas manos y el margen de maniobra se ha acotado. Y ahí entra la siguiente jugada.

La ruta no termina en Coahuila para López Beltrán. Tabasco aparece en el horizonte como terreno natural: base política, estructura conocida y el respaldo de un grupo cercano. El objetivo es construir una diputación federal en 2027 y, desde ahí, posicionarse rumbo a la gubernatura en 2030.

Coahuila, entonces, no es una meta, solo una prueba de cierre. Si la operación no alcanza en un estado históricamente adverso, el siguiente movimiento será volver a casa y reconstruir desde ahí. Tabasco empieza a tomar forma.

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EN CORTO.- El desalojo del director de SIMAS en Piedras Negras, Coahuila, marca un quiebre en el organismo. Lorenzo Menera Sierra fue retirado tras detectarse más de 20 irregularidades graves en auditorías internas, entre ellas presuntos desvíos, procesos sin sustento y fallas operativas en un sistema ya cuestionado por la calidad del agua. Con resguardo policial, el inmueble quedó asegurado mientras avanza la investigación que definirá responsabilidades. El alcalde Jacobo Rodríguez plantea una nueva etapa enfocada en estabilizar el servicio, garantizar agua de calidad y dar certeza a los trabajadores.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

POR SOFÍA GARCÍA

COLABORADORA

@SOFIGARCIAMX

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