Condenado a cadena perpetua el hombre que trató de matar a Trump en Florida en 2024
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Ryan Routh, el hombre detenido en un campo de golf de Florida con intención de acabar con la vida del presidente Donald Trump, ha sido sentenciado a cadena perpetua por una jueza de Florida. Routh, de 59 años, fue detenido en septiembre de 2024, dos meses antes de las elecciones. Un agente del servicio secreto descubrió al individuo escondido detrás de unos arbustos y armado con un AK-47, dispuesto a matar al entonces candidato republicano a la Presidencia.
Aileen Cannon, una juez nombrada por Trump en 2020, no dudó en condenar a pasar la vida entre rejas al acusado, que optó por defenderse a sí mismo durante el juicio y sobre el que pesaban cinco cargos, incluyendo el de intento de asesinato de un candidato presidencial.
"Los crímenes de Routh justifican, sin duda, una cadena perpetua, ya que durante meses planeó el asesinato de un importante candidato presidencial", declararon los fiscales en un documento judicial el mes pasado. Routh "demostró la voluntad de matar a cualquiera que se interpusiera en su camino y, desde entonces, no ha mostrado ni arrepentimiento ni remordimiento hacia sus víctimas".
El mismo sentenciado había dejado una carta explicando sus intenciones de acabar con la vida del republicano. "Hice todo lo que pude y puse todo mi empeño. Ahora les toca a ustedes terminar el trabajo; y ofreceré 150.000 dólares a quien lo consiga", señaló, sin que hubiera constancia de que tuviera suficientes fondos para hacer frente a su promesa.
Routh, que trabajaba en una empresa de construcción, se instaló en el sexto hoyo del campo de golf de Trump de West Palm Beach donde estaba jugando el candidato republicano junto a su amigo Steve Witkoff. Un agente del Servicio Secreto, encargado de despejar la zona antes de la llegada de Trump, divisó el rostro parcialmente oculto de Routh y el cañón de un rifle que sobresalía a través de la valla de tela metálica que bordeaba el campo. Disparó varias veces antes de ocultarse tras un árbol y pedir ayuda para detener al sospechoso.
El tirador, que no llegó a hacer ni un solo disparo, logró escapar y fue detenido poco después gracias a la colaboración de un ciudadano que le vio meterse en un coche y tomó fotos de la matrícula. Routh escuchó la sentencia de la jueza en la misma sala de Fort Pierce, Florida, en la que trató de quitarse la vida en septiembre tras ser hallado culpable. Intentó clavarse un bolígrafo en el cuello pero los agentes de seguridad lo impidieron.