La entrevista inédita a Jeffrey Epstein de Steve Bannon: "No soy el diablo, pero tengo un buen espejo"

La entrevista inédita a Jeffrey Epstein de Steve Bannon: "No soy el diablo, pero tengo un buen espejo"

Actualizado

Jeffrey Epstein no se reconocía a sí mismo como un criminal ni como un hombre especialmente malvado o retorcido. Creía que era extraño haber terminado en prisión, vestido con un uniforme marrón de reo y durmiendo en una celda de dos metros por tres, con un camastro al fondo y alejado de su lujosa vida de yates, islas privadas y mansiones en Manhattan. Lo dejó dicho en una entrevista con Steve Bannon, el estratega político de ultraderecha y ex asesor de Donald Trump durante su primer mandato. El vídeo de la conversación, de casi dos horas de duración, es parte del lote de más de tres millones de documentos del caso Epstein que hizo público el viernes el Departamento de Justicia.

Bannon, que llegó a dirigir uno de los portales de ideología más radical de Estados Unidos, Breitbart News, quería entender cómo llegó Epstein a meterse en un lío semejante y acabar entre rejas, en referencia a su primer paso por prisión entre junio de 2008 y julio de 2009. "¿Nunca se te ocurrió pensar cómo pudiste terminar en una situación como esta?", pregunta Bannon. "No, eso probablemente significaría que sería demasiado consciente de mí mismo", responde Epstein, que aparece relajado y sonriente durante gran parte de la conversación.

No contento con la respuesta, Bannon insiste, obteniendo un razonamiento un tanto insólito. "No, simplemente pensaba: 'Qué extraño que esto esté pasando'. Es simplemente extraño. Llevo puesto un mono y chanclas", sin acceso a nada más que a unas barritas de almendras que comía de forma constante por miedo a que los cocineros de la prisión pudieran envenenarle la comida. No por los delitos sexuales a menores por los que estaba encerrado, sino porque era millonario y todo el mundo quería sacarle dinero, según explica.

"La gente, cuando pasaba, me pedía dinero al principio", dice. "O que les diera consejo. Uno de los motivos para mantenerme en aislamiento es porque les daba miedo que todo el mundo quisiera saber qué acciones comprar". Ya entonces había estallado la crisis bursátil de 2008 que provocó el rescate y posterior venta de Bear Stearns .la firma de inversión en que la trabajó Epstein- y que acabó por tumbar Lehman Brothers.

Ya más adentrados en la conversación, Bannon le pregunta al pederasta si cree que las instituciones a las que hizo donaciones deberían haber aceptado su dinero. "¿Es dinero sucio?", le cuestiona el conservador. "No, no lo es", responde el ex financiero, fallecido tras suicidarse en prisión en agosto de 2019. "Me lo gané". "Lo ganaste asesorando a la peor gente en el mundo, que hacen cosas enormemente malas solo para ganar dinero", insiste Bannon. "Creo que es una pregunta legítima", responde Epstein. "La ética es siempre un tema complicado".

Después, va más allá y le pregunta si es el diablo personificado, algo que el neoyorquino se toma a broma. Contesta, sonriendo, que no, pero que tiene "un buen espejo". Bannon le dice que va en serio porque tiene "todos los atributos", y Epstein se enroca. "No lo sé. ¿Por qué dices eso?". Unos segundos después, la conversación se interrumpe de forma abrupta.

Entre los millones de documentos compartidos por el Departamento de Justicia hay también un intercambio de correos electrónicos entre Bannon y Epstein en los que discuten, entre otros asuntos, sobre un presunta relación sentimental entre Trump y su asistente en ese momento, Madeleine Westerhout. "Está mucho más tranquilo, pero la imagen de verlo en la residencia en ropa interior es difícil de asimilar", escribe Epstein sobre una relación que ambos implicados han negado de forma categórica.