Copernicus confirma: Europa vive el enero más frío en 16 años… mientras el resto del planeta se derrite
Mirar al cielo está de moda. Y no solo en España, donde el frío persistente y las lluvias sin tregua han llevado a muchos a bromear con que pronto nos saldrán branquias. También en buena parte de Europa… y, en realidad, en medio mundo.
Porque mientras aquí el invierno parece no querer marcharse, en otras regiones del planeta ocurre justo lo contrario: calor extremo, incendios devastadores e inundaciones históricas. Todo al mismo tiempo. Todo en el mismo mes.
No es una exageración ni una sensación colectiva amplificada por el cansancio invernal. Los datos lo confirman.
Europa ha vivido su enero más frío en 16 años
Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, enero de 2026 fue el mes de enero más frío en Europa desde 2010. La temperatura media del continente se situó en -2,34 ºC, es decir, 1,63 ºC por debajo de lo habitual para esta época del año.
Las causas están claras: una corriente en chorro polar más ondulada de lo normal permitió que enormes masas de aire ártico descendieran hacia latitudes medias. El resultado fue una sucesión de episodios de frío intenso que afectaron a Fennoscandia (la gran región del norte de Europa que incluye Noruega, Suecia, Finlandia y parte del noroeste de Rusia), los Estados Bálticos, Europa del Este, Siberia y también a amplias zonas del sur del continente.
En el caso de España, el patrón se ha traducido en frío sostenido, lluvias persistentes e inestabilidad casi diaria, con una sensación generalizada de invierno interminable.
Mientras tanto, el hemisferio sur ardía
Al mismo tiempo que Europa se congelaba, el hemisferio sur vivía uno de sus inicios de año más extremos. Enero dejó incendios forestales de gran intensidad en Australia, Chile y la Patagonia, alimentados por temperaturas anormalmente altas y condiciones de sequedad prolongada.
En paralelo, Sudáfrica y Mozambique sufrieron lluvias torrenciales e inundaciones severas, con consecuencias humanas y materiales de gran magnitud.
Frío aquí, calor allí… y un dato que lo cambia todo
La paradoja es llamativa: aunque Europa atravesó su enero más frío en más de una década, a escala global el planeta registró uno de los eneros más cálidos jamás medidos.
La temperatura media mundial del aire en superficie fue de 12,95 ºC, lo que sitúa a enero de 2026 como el quinto más cálido desde que existen registros, con valores 1,47 ºC por encima de los niveles preindustriales.
Es decir: el frío regional no contradice el calentamiento global, sino que convive con él.
Un sistema climático cada vez más extremo
La explicación la resume con claridad Samantha Burgess, directora estratégica de clima en Copernicus:
“El sistema climático puede generar simultáneamente un tiempo muy frío en una región y calor extremo en otra.”
Según los expertos, estos contrastes no son anomalías puntuales, sino la consecuencia de un sistema climático más volátil, en el que los extremos —frío intenso, calor récord, lluvias torrenciales o sequías— se producen con mayor frecuencia y de forma simultánea.
¿Qué significa esto para España?
En nuestro país, este nuevo patrón se traduce en inviernos más húmedos, sucesión “interminable” de borrascas, temperaturas bajas sostenidas y una sensación constante de inestabilidad.
Copernicus confirma que enero fue más lluvioso de lo normal en gran parte de Europa occidental, incluida la Península Ibérica. Así que, si tienes la impresión de que este invierno está siendo especialmente gris, frío y largo, no es solo una percepción ni un fallo de nuestra memoria climática.




