Dr. Carlos Fernández-Vega, oftalmólogo: "Cada niño debe utilizar su propio maquillaje infantil en Carnaval para evitar problemas oculares como las infecciones"
El periodo de Carnaval es una fiesta de especial disfrute para los más pequeños de la casa. Disfrazarse, encarnarse en sus personajes favoritos, vivir la fantasía, maquillarse... les encanta, al menos a una gran parte de ellos, pues hay pequeños que se asustan o no aceptan ponerse un atuendo especial.
En todo caso, al margen del espíritu festivo y la celebración, hay que tener en cuenta una serie de precauciones. En este caso hablamos de las consecuencias que un inadecuado manejo del maquillaje y otros elementos pueden tener sobre la salud ocular infantil, y lo hacemos de la mano del Dr. Carlos Fernández-Vega, oftalmólogo del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.
Si tras el maquillaje se observa en el niño secreción, dolor ocular, hinchazón intensa o alteraciones en la visión, es fundamental acudir cuanto antes a un especialista para una evaluación profesional
¿Por qué hay que tener más cuidado al maquillar a los niños?
El maquillaje, la purpurina (a pesar de que su venta está restringida desde 2023) y otros elementos que se colocan alrededor de los ojos pueden suponer un riesgo para los niños. Es así porque la zona ocular es especialmente delicada en la infancia. "Los mecanismos de defensa de la superficie ocular aún están en desarrollo y tienden a ser más reactivos. Esto hace que, ante agresiones leves como el contacto con cosméticos o pigmentos, puedan aparecer inflamaciones más llamativas o persistentes que en el adulto", advierte el experto.
Hay que tener en cuenta que la película lagrimal de los ojos de los niños es más fina y los párpados ejercen menos presión al parpadear, por lo que hay más posibilidades de que pequeñas partículas, pigmentos o microorganismos permanezcan durante más tiempo en la superficie ocular, con el peligro de irritación y otras afecciones que esto conlleva. Además, la piel y los tejidos que rodean a los párpados, al igual que pasa con la superficie ocular, presentan una defensa más frágil frente a agentes externos.
¿Qué problemas oculares pueden darse por el maquillaje de Carnaval?
Todo lo anterior lleva a que la zona ocular de los más pequeños pueda sufrir irritaciones, reacciones alérgicas o infecciones, que, de no tratarse a tiempo, pueden comprometer la salud ocular. Por ejemplo, el contacto, ya sea directo o indirecto, con los microbios que pudiera tener el maquillaje puede favorecer la aparición de infecciones, como la conjutivitis. Es muy habitual que los niños se toquen la cara y se froten los ojos y, en ese sentido, es una vía directa de entrada de virus y bacterias.
Cuando vemos esa irritación en los ojos, lo primero es eliminar con cuidado los restos de maquillaje o purpurina. La mejor forma de hacerlo, como indican los especialistas del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, es lavar los párpados, los ojos y la zona que los rodea, con abundante suero fisiológico, y si no hubiera, con agua limpia. Luego se usará gasa estéril o algodón suave, pero sin frotar la superficie ocular, ya que de esta manera se retiran las partículas irritantes, pero no se daña la piel ni se favorece la inflamación. También es recomendable utilizar una lágrima artificial con ácido hialurónico sin conservantes para que el ojo pueda volver a su estado normal, y permitir que los ojos descansen, evitando pantallas y ambientes con polvo o humo. “En los casos leves, con esta limpieza y un breve reposo, las molestias suelen desaparecer, pero la actuación inmediata previene que una irritación pasajera evolucione hacia una afección más grave”, destaca el oftalmólogo.
Pero no en todos los casos las familias pueden por sí solas solventar la situación. “Si se observa secreción, dolor ocular, hinchazón intensa o alteraciones en la visión, es fundamental acudir cuanto antes a un especialista para una evaluación profesional”, aconseja el doctor Fernández-Vega, pues podría tratarse de una infección. También se debe buscar atención médica de forma urgente cuando el niño tiene los párpados muy inflamados, le cuesta abrir los ojos o muestra mucha sensibilidad hacia la luz, ya que podría haber algún problema en la superficie del ojo que necesite de un tratamiento específico prescrito por el profesional médico.
La importancia de no compartir el maquillaje y otras prevenciones
Para evitar parte de estos riesgos es esencial que los menores no compartan maquillaje, sino que cada niño utilice el suyo propio. "Compartir productos como pinturas, lápices o brochas facilita la transmisión de bacterias y virus que pueden pasar fácilmente a los ojos y provocar infecciones como la conjuntivitis. Aunque parezca un gesto inocente, el contacto repetido con la piel, las manos o las mucosas contamina los cosméticos. Lo más seguro es usar productos individuales, bien cerrados, limpios y preferiblemente específicos para uso infantil", señala el especialista.
Además, para prevenir estas afecciones oculares se recomienda evitar el maquillaje cerca de los ojos en niños que ya presentan problemas oculares como alergias, dermatitis en los párpados, ojo seco, blefaritis, conjuntivitis recurrente o cualquier proceso inflamatorio reciente. "En estos casos, la superficie ocular está más reactiva y cualquier sustancia externa puede empeorar los síntomas o prolongar la recuperación. También es preferible no maquillar si el niño está resfriado o se frota mucho los ojos, ya que aumenta el riesgo de irritación o infección", insiste.
En cuanto al uso de lentillas cosméticas o de fantasía, muy de moda en épocas como el Carnaval, "pueden resultar perjudiciales en niños porque actúan como un cuerpo extraño sobre un ojo que es más sensible y todavía en desarrollo. Si no están bien adaptadas o no se manipulan con una higiene estricta, pueden provocar rozaduras en la córnea, sequedad, infecciones o conjuntivitis, e incluso lesiones más graves que afecten a la visión", alerta el Dr. Carlos Fernández-Vega. "Si aun así se usan, deben tener el marcado CE, estar siempre supervisadas por un adulto, ser de uso individual, colocarse con manos limpias, no compartirlas y retirarlas ante la mínima molestia".
También es habitual usar parches u otros elementos decorativos cerca de los ojos como parte del disfraz. ¿Cómo retirarlos adecuadamente para no causar problemas oculares? "Los parches o pegatinas deben retirarse con mucha suavidad, sin tirones bruscos, para no lesionar la piel ni arrastrar pestañas. Lo ideal es humedecer primero la zona con suero fisiológico o agua tibia para reblandecer el adhesivo y despegar poco a poco desde los bordes. Después, conviene limpiar el contorno ocular con una gasa suave para eliminar restos. Evitar frotar o usar productos agresivos ayuda a prevenir rojeces o pequeñas heridas", concluye.


