El drama en la fiesta de los Oscar 2026 que nadie vio venir y que terminó con una actriz llorando
La fiesta de Vanity Fair se ha consolidado como una de las after-parties más exclusivas y codiciadas tras la gala de los Oscar, un evento en el que Hollywood celebra por todo lo alto la gran noche del cine. Durante años, este encuentro, que reúne a ganadores, nominados y otras grandes estrellas, se celebraba en el Centro de Artes Escénicas Wallis Annenberg en Beverly Hills. Sin embargo, este 2026, la velada cambió de sede y se trasladó al Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA).
Días después del evento, ha salido a la luz un drama del que nadie se enteró y que terminó con una actriz envuelta en lágrimas. Al parecer, muchos de los invitados a esta fiesta quedaron consternados por la iluminación excesiva del evento, unas luces cegadoras sobre todo en el photocall, que dejaban al descubierto todos los defectos e imperfecciones de las estrellas que posaron para las cámaras. En lugar de las habituales letras doradas, las celebrities posaban con un fondo plateado completamente liso para muchos muy poco favorecedor y la tradicional alfombra roja fue sustituida por una alfombra gris claro. De acuerdo con una información recogida por The Hollywood Reporter, una actriz rompió a llorar al ver unas fotos en las que parecía "un personaje de Diane Arbus". No ha trascendido quién era la intérprete, pero muchos coincidían en que "era como si te fotografiaran en altísima definición. Se veían muchos kilos de más y arrugas que antes estaban ocultas. ¡Nadie quiere que lo fotografíen así!”.
Muchos invitados habían presumido de que siempre la ambientación de esta fiesta era sublime, "cuando posabas para los paparazzi en la gala de Vanity Fair, incluso las estrellas menos agraciadas sabían que saldrían bien. ¡Era mágico!", decía un asiduo a esta velada. Sin embargo, el domingo 15 de marzo por la noche, esa magia pareció desvanecerse. En el cambio de sede quizá no tuvieron en cuenta un detalle muy importante como es la luz y el contraste. "¡Había un brillo...! Me sentía como si estuviera bajo los focos", se quejaba una de las asistentes, mientras otra decía que hacía "un calor insoportable. Tenía sofocos". Lo cierto es que algunas de las estrellas al ver sus fotos quedaron completamente decepcionadas, e incluso una actriz rompió a llorar, según cita The Hollywood Reporter.
"De verdad me dan pena algunas de estas mujeres", añadió otra invitada. "Una pobre actriz parecía un personaje de Diane Arbus. Estaba con el móvil mirando sus fotos y gritándole a su publicista. Oí que se fue a casa y se quedó dormida llorando. ¡Nadie ha vuelto a saber de ella desde entonces!".
De hecho, la mañana después de los Oscar, algunas estrellas optaron por publicar sus fotos tomadas en la fiesta anual de Guy Oseary y Madonna, en lugar de las imágenes de la alfombra roja de Vanity Fair. Una superestrella de la talla de Emma Stone no asistió al evento. A pesar de haber sido invitada, la oscarizada actiz optó por ir a la fiesta de Universal Pictures y luego se dirigió a la fiesta de A24. Cuando se le preguntó sobre la fiesta de Vanity Fair, dijo en un video compartido con X: "Es muy raro, incluso si estás nominado, eso no significa que puedas ir", declaró.
A la velada de este año sí acudieron grandes parejas como Kylie Jenner y Timothée Chalamet, Jeff Bezos y Lauren Sánchez, Robert Pattinson y Suki Waterhouse, así como Jessica Alba y Danny Ramírez, aunque estos últimos decidieran no posar juntos y dejaran entre ellos metros de distancia, lo que no tardó en hacerse viral. También acudieron Kim Kardashian, Kendall Jenner, Emily Ratajkowski, Dua Lipa, Eiza Gónzalez, Karol G y Hailey Bieber, entre otros muchas estrellas que se dieron cita en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles.




