Elecciones en Ucrania a cambio de tregua: ¿Qué pretende Zelenski con este movimiento?
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El presidente Zelenski ha vuelto a barajar sus cartas ante el proceso de paz que impulsa Donald Trump desde hace un año. Del mazo de naipes ha sacado una buena baza para apostar en la siguiente mano de la partida, un doble juego que, como en todo enfrentamiento, tiene sus riesgos, pero también sus ganancias.
Esta mañana, el diario económico Financial Times daba forma a un runrún que circulaba por los círculos de poder de Kiev. El rumor era que Volodímir Zelenski iba a aprovechar su rueda de prensa ante los medios internacionales del 24 de febrero (cuarto aniversario de la invasión) para anunciar dos cosas que en realidad van juntas: un referéndum de aceptación de los términos de la paz, aún sin definir con Rusia, y unas elecciones presidenciales que según todas las encuestas volvería a ganar.
Ante la publicación de esa información, que citaba funcionarios de alto rango de la Administración ucraniana, la oficina presidencial la desmentía, para aclarar que era "imposible" celebrar unas elecciones o un referéndum mientras que no hubiera "un alto el fuego que lo permita".
Las elecciones presidenciales son, sobre todo, una obsesión de Trump y su equipo, y que ha sido verbalizada en numerosas ocasiones. En realidad las dos informaciones emitidas primero con fuentes anónimas y luego oficiales son ciertas y no contradictorias. O sea, que es verdad que Zelenski baraja convocar elecciones "antes del 15 de mayo" junto con un referéndum de aceptación de las condiciones de la paz, pero que sólo se llevarían a cabo si Rusia se compromete a respetar una tregua, algo a lo que siempre se ha negado el régimen de Vladimir Putin.
¿Qué pretende Zelenski con este movimiento? En el contexto de estas negociaciones en las que Rusia mantiene toda su furia contra las ciudades ucranianas y está haciendo todo lo posible por demostrar que la paz para su régimen es sólo una palabra vacía, el presidente ucraniano ofrece una baza a EEUU con las elecciones presidenciales, pero le exige presionar a Rusia para lograr un alto el fuego. La fecha del 15 de mayo como fecha límite también va en consonancia con la idea de Trump de cerrar este conflicto antes del verano para apuntarse un tanto diplomático antes de las elecciones de midterm, que se celebran en EEUU el próximo mes de noviembre.
De momento, Zelenski ha dado el visto bueno a otra ronda de conversaciones con EEUU mientras que el Kremlin aparenta cierto enfado con Washington. En los últimos días ha reaparecido Sergei Lavrov, el eterno ministro de Exteriores ruso, para dejar dos mensajes. El primero es que Rusia "no acepta" las conclusiones de las conversaciones entre EEUU y Ucrania, y que Trump está eludiendo los supuestos "acuerdos" a los que se comprometió con Putin en Alaska, sin que nadie sepa muy bien a qué tipo de acuerdos, secretos o inexistentes, se refiere Lavrov.
La realidad es que la paz sigue estando más lejos. Ambos contendientes se esfuerzan en conectarse con Trump para desconectar al oponente. Pero hay una diferencia evidente: mientras que Ucrania quiere parar la guerra, incluso haciendo algunas concesiones, Putin envía señales diarias de lo contrario. De hecho, aunque el lema de Trump siga siendo "la paz a través de la fuerza", lo cierto es que los misiles rusos matan hoy a muchos más civiles que cuando estaba Biden.
