Estados Unidos viene por más, México resiste la embestida

Estados Unidos viene por más, México resiste la embestida

Por mucho que se diga lo contrario, el Gobierno federal no está dispuesto a poner las manos al fuego por Rubén Rocha, el senador Enrique Inzunza y otras ocho personas señaladas por EU de vínculos con el narcotráfico.

Desde Palacio Nacional la postura es clara: ellos quieren que Washington sustente bien y corrija la solicitud de extradición antes de entregar a cualquiera de estos personajes.

Lo que no quieren es atender una denuncia mal hecha, tanto en la forma como en el fondo, porque aceptarlo pondría en riesgo la relación bilateral y sentaría un mal precedente para México.

Esa es la narrativa que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha construido para explicar su postura en un tema tan delicado.

No es algo menor. En la 4T saben que vienen más casos como el de Sinaloa. Hay información en altos niveles del gobierno sobre otros tres gobernadores de Morena que ya perdieron su visa para entrar a EU.

Ni la cancillería, de Roberto Velasco, ni Economía, de Marcelo Ebrard, negociarán esto en la revisión del T-MEC con la administración Trump.

Son asuntos que van por caminos distintos, y eso desmiente las teorías conspirativas que quieren ver un solo plan tras todo esto.

Lo que sí tiene claro el gabinete es que la ofensiva de la Casa Blanca no es casual; responde a una estrategia política para las elecciones de noviembre.

Además, hay grupos en México que buscan desestabilizar al gobierno queriendo aprovechar la campaña de Trump, para ganar en las urnas con una influencia externa lo que no pueden ganar en la calle.

Con esa convicción lo plantean funcionarios mexicanos cuando se les pregunta sobre el origen de la embestida.

Lo creen firmemente porque, aunque falta mucho por hacer para desmantelar al crimen organizado, la lucha contra el narcotráfico no ha detenido su marcha, y los resultados están a la vista.

De los más de 2 mil narcolaboratorios desmantelados en México, la mayoría produce metanfetaminas, y sólo dos o tres están ligados al fentanilo, la sustancia en la que Trump basa su guerra contra el narco.

Al final, detrás del ruido y las acusaciones, el combate al narcotráfico sigue siendo un terreno complejo donde intereses nacionales y presiones externas se entrelazan, mientras México busca no perder soberanía, y Morena, elecciones.

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MÁS PRONTO DE LO QUE SE IMAGINAN, el PT, de Alberto Anaya, y el PVEM, de Karen Castrejón, recibirán una lección por intentar jugar a ser independientes.

Se rebelaron contra el Plan B de la reforma electoral y cuestionaron la consulta sobre la revocación de mandato. “Impusieron” su voluntad, pero el ajuste de cuentas llegará con la elección de candidatos de cara a 2027.

Ahí se verá dónde sí y dónde no los deja jugar Morena; dónde sí y dónde no les pondrán el pie en el cuello a la hora de armar listas de aspirantes a la Cámara de Diputados.

En el gobierno parten de una premisa para un “estate quieto”: se acabaron las reformas constitucionales y ya no necesitarán las mayorías absolutas en el Congreso. Así es que a partir de la segunda mitad del mandato verán si verdes y rojos pueden solos. Tendrán que rascarse con sus propias uñas, dicen.

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“ESTÁ MUY FEO ESO DE ZACATECAS”, dijo una alta funcionaria de Palacio Nacional, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que la senadora Verónica Díaz se convierta en candidata de Morena a la gubernatura, y más cuando el fin de semana, el gobernador David Monreal perdió el control en varios frentes, sobre todo con los productores del campo. Parece que se acabó el tiempo de la dinastía Monreal entre los zacatecanos, se escuchó en una oficina gubernamental.

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: "Zacatecas tiene crisis, y los Monreal tienen... mucho que explicar en la sobremesa".

POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO  

ALFREDO.GONZALEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM  

@ALFREDOLEZ

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