Al frente de sus familias
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el término ‘jefe/jefa de familia’ hace referencia “al miembro de mayor jerarquía, ya sea por ser el principal sostén económico, la persona de más rango o edad o el que toma las decisiones dentro del grupo”; en nuestro país, 3 de cada 10 hogares tienen a una mujer como jefa del hogar, según datos del INEGI.
“Es una cifra que nos da un parteaguas para todo un panorama justamente de la dirigencia de los hogares, de la toma de decisiones dentro de los hogares y en las decisiones económicas”, explicó en entrevista con Mente Mujer, Paola Vázquez, coordinadora de Sociedad del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Estas cifras, de acuerdo con la coordinadora de Sociedad de IMCO, incluyen hogares monoparentales y biparentales, mientras que los hogares monoparentales representan el 10% del total.
En este sentido, por años, el rol de jefe del hogar fue asignado al hombre; sin embargo, este comportamiento se ha ido modificando. “Mucho tiene que ver con una asignación de las mujeres a las responsabilidades del hogar, que ha sido una cosa muy tradicional, pero al mismo tiempo esto es un tema de evolución en el mercado laboral”, enfatizó Vázquez.
De acuerdo con el estudio “Mujer en la economía: 100 años de datos” presentado por el IMCO en marzo de este año, la participación femenina en el ámbito laboral tuvo un incremento significativo al pasar del 6% en 1900 al 49% en 2020.
Para el tercer trimestre de 2025, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), 45.7% de las mexicanas participaba en el mercado laboral; asimismo, de acuerdo con datos del INEGI, 7 de cada 10 mujeres trabajadoras son mamás, “estamos viendo que es el grueso de las mujeres que trabajan. Tendrán uno a dos hijos en promedio”, señaló Paola Vázquez.
Asimismo, la licenciada en Economía señaló que “59% de las madres trabajan en la informalidad”, 10 puntos porcentuales más altos de quienes no tienen hijos; este comportamiento está relacionado con la flexibilidad laboral; sin embargo, estas mujeres también se enfrentan a la falta de prestaciones laborales, el nulo acceso a la seguridad social, entre otras desventajas.
“Hay tantas realidades tan complejas que justo vienen a la conversación con esto de las jefaturas del hogar”, señaló Paola Vázquez.
Una de estas realidades es la de Laura Alejandra Cid Rodríguez, socióloga de profesión y originaria de la Ciudad de México, quien desde hace tres décadas se mudó a San Cristóbal, Chiapas, en donde se convirtió en jefa del hogar.
“Me vine con una pareja, pero las cosas no funcionaron, y ya aquí él agarró su mano y yo el mío, y yo me quedé con la hija, y ya, me acomodé aquí a trabajar”, contó Laura en entrevista, quien durante 30 años se hizo cargo de los gastos de su hogar y de la crianza de su hija, quien actualmente se encuentra estudiando una maestría en Antropología Social.
Para Laura, tener una red de apoyo conformada por mujeres que la acompañaron y le dieron asesoría legal, médica e incluso cuidaron de su hija los primeros años de vida; asimismo, contó con la comprensión y flexibilidad de sus jefes para tener horarios de trabajo que le permitían ir por la niña a la escuela y llevarla a su trabajo.
Por su parte, Ivonne Perea, enfermera de profesión, terminó siendo jefa de su hogar por designio familiar, pues al ser la mayor de sus hermanos, las responsabilidades del hogar recayeron en ella, especialmente cuando su madre enfermó a causa del COVID-19.
“Mi mamá falleció este hace unos años, igual que este, pues no era mi papá, pero como si lo fuera este”, contó en entrevista. Antes de morir, Ivonne estaba al cuidado de ambos padres, destinaba gran parte de sus ingresos a los gastos del hogar, así como a la salud de su familia.
Ahora, Ivonne se encuentra en un proceso de autocuidado, “muchas veces, al ser cuidadoras, nos olvidamos de nosotras mismas”.
“Valorar mucho y apreciar estas redes de apoyo que se dan” es el consejo que Laura envía a las mujeres que están al frente de su hogar.
Por su parte, Ivonne hace el llamado al autocuidado: “no se dejen de cuidar”, enfatizó, “el día de mañana, los hijos crecen, se van, hacen sus vidas y la mamá queda de repente en segundo término. Pero es muy importante que desde ahorita empiecen a cuidarse”.
- 17.3 millones de mamás tienen un empleo.
- 59% de las mujeres que son madres trabajan en la informalidad.
- A mayor número de hijos, se percibe menor ingreso.
PAL