Graffitis de Pompeya, revelan la vida íntima de una ciudad sepultada

Graffitis de Pompeya, revelan la vida íntima de una ciudad sepultada

Un corredor que conecta los antiguos teatros de Pompeya se ha convertido en una ventana directa a la vida cotidiana de la ciudad sepultada por el Vesubio en el año 79.

En sus muros, cubiertos de graffitis con mensajes de amor, referencias sexuales, insultos y dibujos, la ciencia ha logrado revelar detalles que durante siglos permanecieron ocultos por el deterioro del tiempo

Las inscripciones se realizaron con distintos objetos puntiagudos sobre un revestimiento pintado, una decoración común en las paredes interiores romanas. Con el paso de los siglos se fue degradando, lo que volvió cada vez más difícil la lectura de los trazos. Para superar ese obstáculo, un equipo internacional de investigadores recurrió a nuevas herramientas tecnológicas que permiten captar incluso los relieves más sutiles.

El proyecto se encabezó por especialistas de la Universidad de la Sorbona y de la Universidad de Québec, quienes en 2022 estudiaron a detalle un corredor de 27 metros de largo, tres de ancho y ocho de alto, descubierto originalmente en 1794.

Gracias a esta nueva campaña, fue posible identificar y reinterpretar graffitis ya conocidos, además de localizar otros que nunca habían sido registrados. 

En total, se incorporaron 79 inscripciones inéditas al inventario iniciado en el siglo XIX. Entre ellas destacan declaraciones amorosas incompletas, textos de tono explícito y una gran variedad de dibujos. Uno de los más llamativos muestra a dos gladiadores enfrentados en pleno combate, con un nivel de detalle que sorprendió a los investigadores por su calidad gráfica. 

Los especialistas subrayan que estos graffitis no deben entenderse como arte culto, sino como expresiones espontáneas de personas anónimas, posiblemente soldados o transeúntes, y constituyen valiosos testimonios de la cultura popular romana. 

Para el registro se utilizó la técnica RTI, que combina fotografía y modelado de la luz para crear imágenes bidimensionales con información tridimensional. Durante cinco noches se captaron cerca de 15 mil imágenes de los muros.