Jesulín de Ubrique emociona a María José Campanario en 'El Desafío' tras su prueba más extrema: "No tiene límites"
La experiencia de Jesulín de Ubrique en la segunda temporada de El Desafío fue tan positiva que animó a su mujer a aceptar la propuesta de participar en la sexta temporada del concurso. María José Campanario no lo dudó. Ni siquiera la fibromialgia que padece fue un obstáculo, porque como ella misma dice: "Hay dos maneras de afrontarla, o tiras para adelante o te apartas y dejas las cosas paradas". Cada semana se pone a prueba a sí misma, pero el reto de esta semana ha sido tan exigente que su marido ha querido dar un paso al frente y sorprenderla en plena gala.
María José tenía seis minutos para escapar de una urna en la que todo estaba a oscuras y poco a poco la iban enterrando viva mediante arena que iban introduciendo con unos rastrillos a través de unos agujeros. "La oscuridad, la humedad y sobre todo, el olor a urea del mantillo que me asfixiaba. Mi temblor de manos y el sudor cuando me pongo nerviosa, no sé cómo atiné a montar la linterna porque se me resbalaban hasta las pilas. Ya no era ni la cantidad que entraba por los agujeros, era que me pusiese donde me pusiese, me caía todo el rato arena en la cara y los ojos, a pesar de llevar las gafas puestas", ha contado la concursante.
Para ella, lo peor no era probar las diferentes combinaciones de los candados en esas condiciones, sino "sentir los golpes que me daban por encima, completamente a oscuras y que hacían que temblase toda la urna". Lo define como "una sensación superagobiante" y una de las pruebas "que más miedo me ha dado". Logró escapar en cinco minutos que se le hicieron muy largos porque le invadía el terror y la angustia. Tan complicado fue el reto, que al salir necesitó una bombona de oxígeno para poder recuperar la respiración, y es que padece asma, condición que lo hacía más difícil todavía.
Desde las gradas, Jesulín de Ubrique estaba sufriendo de verla tan agobiada. Por eso, cuando terminó la prueba, bajó a darle un abrazo y a recordarle lo valiente que está siendo. "Mi mujer me sorprende porque El Desafío lo conozco en primera persona y creo que las pruebas nuestras fueron muy light para lo que estoy viendo ahora. Se complica todo mucho, mucha competencia... Pero en ella, lo que sí he visto es que no tiene límites", comenzaba a decir.
"Mi mujer es una persona que sabe salir de la nada, se viene arriba, es muy competitiva, nunca da nada por perdido. Me ha demostrado en 25 años que llevamos juntos que muere con las botas puestas", explicaba el diestro, que hace solo unos días reapareció en el ruedo para participar en el III Festival Taurino Benéfico de Guillena. Un regreso sorpresa del que ¡HOLA! mostró las imágenes exclusivas.
María José, una de las concursantes estrella del programa presentado por Roberto Leal, también quiso dar las gracias a su marido porque durante la semana de ensayos "lo ha pasado muy mal" al tener "más claustrofobia que yo". También se mostró muy emocionada con el gesto de José Yélamo, ganador de la noche que quiso compartir su premio con la asociación de fibromialgia con la que ella colabora. "Mis compañeros son unos absolutos titanes", decía con admiración sobre los concursantes, con los que ha formado un bonito grupo en el que no hay rivalidad.



